Me cuelo entre todas las entradas que tengo programadas, para contaros que la emoción me embriaga, y no va la cosa de metáfora, que es literal.
El otro día, cuando llegué a Dalat, desde el bus vi un puesto de pollos asados, como los que conocemos de siempre. No daba crédito, pero yo lo vi, y lo comenté alegremente con la familia. Se me hacía la boca agua solo de pensar en un pollo asado (sin condimento alguno).
Al día siguiente, por supuesto, me fui a buscar el puesto que creía tener perfectamente localizado, y nada, no estaba. Dí más vueltas que un tonto y no fui capaz de encontrar el puesto. Así que bajoncillo alimenticio y otra vez noodles con... :( Creí que el hambre y la imaginación me habían jugado una mala pasada, y ploff!!
Peeeeeeero, hoy, regresando de mi city tour particular !!He encontrado el puesto!!. Si vierais la sonrisa que se me ha dibujado en la cara en un instante... Casi me pongo a saltar allí mismo!! Vamos, más contenta que unas castañuelas.
Me he comprado medio pollito asado SIN NADA!!, solo asado, todavía no me lo puedo creer. Sin aceite de palma, sin salsa de soja, sin especias, sin ajo y sin salsa picante, bueno esa me la daban en una bolsita pequeña, pero le he dicho que se la quede para ella, jajajaja.
Me he venido a la superhabitación que tengo aquí por 7$, ya os contaré. He abierto la cajita del pollo, y me he pasado, sin exagerar ni un pelo, diez minutazos mirando al pollo, oliendo al pollo... se me saltaban las lágrimas de la emoción de verdad.
Y es que no se si podréis imaginar lo que es esto de la alimentación, que ya hablaremos largo y tendido sobre ello, pero de verdad, no es que la comida sea mala, no, es buena, y hasta parece variada... el primer mes, claro. Luego, como le decía a unos amigos en una conversación: "Os imagináis estar casi 3 meses a base de paellas y fideuá?" Cuidadín con la respuesta. A mi también me encantan ambas, además puedes elegir: de pollo, de cerdo, de buey (aquí no hay vacas, pero es lo mismo), de pescado, de marisco o de verduras... aunque los tropezones parece que jueguen al escondite y a veces es más que dificil encontrarlos.
Pues eso, después del primer mes, tendría la sensación de estar comiendo fideos o arroz con pimentón, ni más ni menos. Y cada vez que la tripilla te pide algo, te viene esa imagen a la cabeza y, sinceramente... Hasta el moño!!!
Así que un pollo asado (que es una de mis comidas preferidas), sin añadido alguno, SOLO ASADO, que sabe a pollo asado, y no a todo lo que le echan, pues sinceramente, se convierte en el mayor de los manjares. Así que hoy, después de degustar mi medio pollo asado, y rechupetear (como cuando no te ve nadie) todos y cada uno de los huesitos ENTEROS, de mi medio pollo, pues me siento como una reina!!! Y quería compartirlo.
El otro día, cuando llegué a Dalat, desde el bus vi un puesto de pollos asados, como los que conocemos de siempre. No daba crédito, pero yo lo vi, y lo comenté alegremente con la familia. Se me hacía la boca agua solo de pensar en un pollo asado (sin condimento alguno).
Al día siguiente, por supuesto, me fui a buscar el puesto que creía tener perfectamente localizado, y nada, no estaba. Dí más vueltas que un tonto y no fui capaz de encontrar el puesto. Así que bajoncillo alimenticio y otra vez noodles con... :( Creí que el hambre y la imaginación me habían jugado una mala pasada, y ploff!!
Peeeeeeero, hoy, regresando de mi city tour particular !!He encontrado el puesto!!. Si vierais la sonrisa que se me ha dibujado en la cara en un instante... Casi me pongo a saltar allí mismo!! Vamos, más contenta que unas castañuelas.Me he comprado medio pollito asado SIN NADA!!, solo asado, todavía no me lo puedo creer. Sin aceite de palma, sin salsa de soja, sin especias, sin ajo y sin salsa picante, bueno esa me la daban en una bolsita pequeña, pero le he dicho que se la quede para ella, jajajaja.
Me he venido a la superhabitación que tengo aquí por 7$, ya os contaré. He abierto la cajita del pollo, y me he pasado, sin exagerar ni un pelo, diez minutazos mirando al pollo, oliendo al pollo... se me saltaban las lágrimas de la emoción de verdad.
Y es que no se si podréis imaginar lo que es esto de la alimentación, que ya hablaremos largo y tendido sobre ello, pero de verdad, no es que la comida sea mala, no, es buena, y hasta parece variada... el primer mes, claro. Luego, como le decía a unos amigos en una conversación: "Os imagináis estar casi 3 meses a base de paellas y fideuá?" Cuidadín con la respuesta. A mi también me encantan ambas, además puedes elegir: de pollo, de cerdo, de buey (aquí no hay vacas, pero es lo mismo), de pescado, de marisco o de verduras... aunque los tropezones parece que jueguen al escondite y a veces es más que dificil encontrarlos.
Pues eso, después del primer mes, tendría la sensación de estar comiendo fideos o arroz con pimentón, ni más ni menos. Y cada vez que la tripilla te pide algo, te viene esa imagen a la cabeza y, sinceramente... Hasta el moño!!!
Así que un pollo asado (que es una de mis comidas preferidas), sin añadido alguno, SOLO ASADO, que sabe a pollo asado, y no a todo lo que le echan, pues sinceramente, se convierte en el mayor de los manjares. Así que hoy, después de degustar mi medio pollo asado, y rechupetear (como cuando no te ve nadie) todos y cada uno de los huesitos ENTEROS, de mi medio pollo, pues me siento como una reina!!! Y quería compartirlo.




































