3.9.11

Haciendo jabón casero.

En mi afán de hacer prácticas de autosuficiencia, para cuando me vaya de ermitaña, he querido recuperar la receta de las abuelas para hacer jabón, reciclando el aceite usado.

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El mejor jabón de todos los tiempos. Es tipo lagarto, solo que casero. Vale para absolutamente todo: ropa (incluso manchas rebeldes), cuerpo, cara, pelo... para las hemorroides, el estreñimiento de los bebés y hasta para desinfectar heridas.

Pero cuidado para los delicados, está hecho con sosa cáustica que forma una especie de lejía en disolución con el agua. Aún precipitada con el aceite, puede despertar ciertas sensibilidades. Yo solo puedo hablar por mi, que lo uso para todo y me va de lujo. El mejor jabón para viajar, al menos mientras permanezca la limitación con los líquidos en cabina, sin tener que facturar la mochila. Además le puedes dar el tamaño y la forma que te plazca. De hecho hasta me he animado a hacer jabón para lavadora.

Mi primera experiencia no es que fuese de sobresaliente, pero algo ha salido. Os dejo la receta.

Utensilios:- Guantes y, si eres muy sensible, o lo haces en el interior, mascarilla y gafas.
- Recipiente (barreño, cubo) grande.
- Cuchara de madera.
- Mucha paciencia y un buen brazo, o en su defecto batidora, mejor de las de amasar.
- Molde. Lo ideal es un cajón de madera o cartón duro, con base perforada (un poco), y cubierto con un trapo de algodón.
- Un lugar seco y fresco donde dejarlo secando.
- Cuchillo grande y fuerte.

Ingredientes: Con las cifras que te dejo salen cantidades ingentes de jabón (creo que tendré para media vida). Para empezar casi es mejor dividir entre dos y hacer la mitad.
- 6 litros de aceite usado.
- 6 litros de agua
- 1 kg. de sosa cáustica (soda cáustica). La suelen vender en perlas.
- Colorante y/o aceite esencial, si gustas. Mejor siempre de base oleosa.
- Algún champú, espuma líquida o, en su defecto, friega-platos. Sólo necesitaremos un chorrín.

Precauciones:
1. Por descontado que se debe guardar la sosa cáustica fuera del alcance de niños y mascotas.

2. La sosa cáustica quema así que deberemos utilizar guantes durante todo el proceso. Mejor los de goma de limpieza que los de látex o vinilo. Y lo corroboro, que yo, por quitármelos antes de tiempo, me hice un buen peeling en las manos, y un par de agujeritos en la camiseta.

3. Al diluir la sosa emite gases que pueden quemar las mucosas de nariz y boca. Si lo haces en interior o eres delicado a los olores fuertes, mejor utiliza mascarilla y gafas, al menos al diluir la sosa en el agua.

4. Es mucho mejor hacerlo en el exterior, jardín, patio o terraza. No solo por el tema de la sosa, sino también porque, si usamos batidora, la que se puede liar de salpicaduras es parda.

5. Si por accidente entra en contacto la sosa con la piel, lávate con abundante agua fría, y ten a mano vinagre, es un neutralizante natural de los productos cáusticos. En caso de contacto con los ojos lávate con abundante agua fría y consulta al médico.

Proceso.
1. Guardar siempre el aceite de freír. Da igual lo que hayas frito, tu guárdalo colado.

2. Colar el aceite (yo lo hago dos veces), dejarlo reposar y filtrarlo. Mi método:
a. De la sartén/freidora a un tarro de cristal donde lo voy acumulando. Primer colado. Y se queda reposando en los tarros hasta b.
b. Cuando acumulo 5 ó 6 tarros llenos, cuelo el aceite al tiempo que lo paso a una garrafa grande, donde se quedará reposando hasta c.
c. Cuando la garrafa está llena (o días después) hago el filtrado a otra garrafa que ya tengo limpia y con las medidas (litros) dibujadas.
El hecho de dejarlo reposar, como la propia palabra indica, nos ahorrará más colados y filtrados, al acumularse la porquería en el fondo. El rollo es luego limpiar eso para reutilizar tarros y garrafas, puag...

3. Poner el agua en el recipiente. Este es el proceso frío, que hay otro en caliente, así que tal cual sale del grifo. Si es agua filtrada, dicen que mejor, yo no lo se, la pongo tal cual.

4. Verter la sosa cáustica despacio, en el agua. ¡¡Cuidado con vapores y salpicaduras!!


5. Remover suavemente (para no salpicar), hasta que la sosa esté completamente disuelta. El agua cambia de color. No pongas la cabeza encima del recipiente, o te arrepentirás.


6. Añadir el aceite lentamente, al tiempo que removemos siempre en el mismo sentido. Como cuando hacemos mahonesa. Algunas abuelas del pueblo aseguran que debe hacerse en el sentido de las agujas del reloj... ¿chismes?


7. Si vas a añadir algún tinte y/o perfume, este es el momento. La mezcla admite pocas cantidades más de agua (o se cortará), mejor en pequeñas cantidades de mezclas aceitosas. A mi se me cortó una parte, al añadirle el agua de menta que había hecho días antes, era un cuarto de litro (250ml). En cambio me aceptó bien esos mismo 250ml de colorante natural, al que pongo unas gotas de aceite como conservante.



También ahora es el momento de añadir un chorrito de champú, espuma líquida o lavavajillas (yo le puse Fairy que es el más espumoso). Esto puede que oscurezca mínimamente el color final del jabón, pero nuestro jabón hará espuma, que si no le ponemos esto no hace nada y, aunque limpia igual, la sensación es diferente, especialmente si lo usamos para el cuerpo o el pelo.

8. Cuando esté vertido todo el aceite, seguir removiendo sin parar, durante:
a. Entre 30 y 45 minutos (las malas lenguas dicen que dos horas), y siempre en el mismo sentido, si lo haces con la cuchara de madera.
b. Un máximo de 10 minutos, si lo haces con la batidora.
En cualquier caso, hasta que la mezcla adquiera una consistencia de crema. No hace falta que llegue a puré, con crema vale.


9. Verter la mezcla en el molde, previamente preparado (perforado y forrado su interior con tela de algodón). Hay quien lo forra con varias capas de papel de periódico y una última de papel de horno (para que no se tinte el jabón con el periódico). Si usas moldes individuales, no se cubre con tela su interior, se pondrá en la bandeja donde los coloques.


He leído por ahí, y me parece interesante, que llenan una botella de plástico, de las de refresco. Cuando endurece un poco lo cortan todo, botella incluida, en rodajas. Y lo dejan que termine de secar, antes de desmoldar por completo. Buena idea, aunque tarda más en secar. No te olvides, si eliges esta opción, que debes hacer unos agujeritos en la base de la botella para que escurra el líquido.

10. Dejarlo secar en un lugar fresco y seco durante un día. Ten en cuenta que va a escurir liquidillo, de modo que, tanto si es molde (cajón) grande, como pequeños, debemos ponerlo sobre una bandeja o recipiente que recoja ese líquido. Que por cierto, viene a ser lejía y no tocaremos.

11. Al día siguiente, si el jabón tiene la suficiente consistencia (si no, esperas hasta que la tenga), tenemos dos opciones:
a. Desmoldar la pieza completa sobre una bandeja, mejor metálica y cubierta con un paño de algodón. Y cortar en tacos, tamaño pastilla de jabón.
b. Hacer los cortes de las pastillas de jabón, con la pieza dentro del molde.

Y ¿cómo sabemos qué consistencia es la buena? Pues como si fuésemos a cortar una tableta de chocolate o de turrón, que no es lo mismo si están del tiempo o de la nevera (que se desmiga). O sea, con cuerpo, pero que nos deje meter el cuchillo, sin desmoronarse, ni en migas, ni por flacidez.

12. Dejar endurecer del mismo. Entre 5 y 10 días, ya adquiere su consistencia final, pero ¡¡OJO!! La saponificación no se termina de hacer hasta al menos un mes, así que cuidadín. Déjalo reposar al menos ese tiempo. Dependerá de la temperatura y la humedad ambiental, ya que el jabón endurece, y la mezcla saponifica mejor con el frío.


13. Desmoldar, si no lo hiciste en el paso 9. Limar o rebajar las "rebabas" de jabón. Y ya tienes tus jabones caseros. Con un papel ondulado y un lacito, el regalo perfecto.

Nota: Si elegiste moldes individuales, no tienes que hacer los cortes. En cuanto adquieran "cuerpo" los puedes desmoldar para que endurezcan y sequen mejor, de forma homogénea, dándoles la vuelta a diario.

Nota 2: Perdí gran parte de la mezclar al intentar aromatizarla, porque se cortó, cosa que puede suceder por múltiples causas como la mahonesa. La próxima vez lo intentaré con esencias naturales y os cuento. No obstante, el jabón cortado puede servirnos para hacer jabón de lavadora, proceso que veremos en el siguiente post.

Nota 3: Hay una planta conocida como "jabonera", es la Saponaria officinalis, con la que se hace jabón, pero creo que directamente, no lo tengo muy estudiado pero, en cualquier caso no tiene nada que ver con esta fórmula, la suya sería mucho más natural, evidentemente.

Y tu, ¿has visto alguna vez hacer, o has hecho jabón? ¿Cómo? Sería muy interesante conocer otras fórmulas. ¿Conoces la forma de hacerlo con la planta jabonera?