Algunos ya habéis notado un cierto "descuelgue", que no dejadez, del blog. Y es que una está viajando.
El cuatro de Abril aterricé en Sydney, por obligaciones del "guión". Australia tiene cosas maravillosas, que me encantaría conocer... algún día, pero resulta demasiado cara para mi vuelta al mundo, debía permanecer allí el menor tiempo posible, además tengo que volver, porque mi vuelo a Santiago de Chile sale de allí.
Quiero conocer lo que pueda de Asia e India. Como acostumbro, miré el mapa y, en vista que tengo que regresar aquí y que quiero coger el menor número de vuelos posible, me decidí por empezar en India, con la intención de llegar a Vietnam por tierra.
El seis de Abril (lunes), a primerísima hora, estaba yo en la embajada de India en Sydney para hacer mi visado. ¡¡Chaparrón!! me tardan 10 días laborables, con la mala suerte que nos encontramos en semana santa, con lo que debería esperar un total de 17 días naturales. No tramitan visado de urgencia porque no soy australiana. Segundo intento de India frustrado.
En ese momento se rompieron todos mis esquemas. Decidí que ya sacaría el visado en otro país, pero evidentemente tenía que cambiar toda la ruta. Vamos, más perdida que un borrico en un garaje. No tengo la menor idea de lo que hay que ver en Asia, menos aún de lo que me gustaría. Excepto Angkor y cuatro cosas de India, no sé qué hacer allí.
Los que me conocen ya saben cómo me pongo: bajonazo, todo fuera de control, no se, no entiendo, no veo.... Perdida y desolada... Solo pensaba en volver a África.
Como loca me puse a buscar. Primero países que extiendan el visado a la llegada (o libres de visado) y luego ofertas de vuelos desde Sydney. Pensaba en Nepal, o directamente Tibet, para dar las menos vueltas posibles, pero lo más barato, fácil y temprano, era volar a Bangkok. Yo ni si quiera quería pasar por Tailandia. Me parecía (y me sigue pareciendo) demasiado turístico para mi gusto.
Conseguí mi vuelo y cuando ya tuve la confirmación, me relajé y pude darme cuenta de lo que estaba pasando. Sencillamente estaba en manos del destino. Soy incapaz de describiros la colosal sensación de libertad que esto te proporciona, cuando sientes que puedes hacer lo que quieras, cuando quieras, como quieras. Cuando descubres que ni siquiera tienes que tomar decisiones, el correr de la vida las pone en tu camino sin más.
No hay nada preparado en Asia, no sé qué hay que ver o hacer allí, aparte de templos budistas, Angkor por encima de todos, el Taj Mahal, el desierto del Thar? Ni idea. No se cómo será el transporte, ni donde me llevará el viento.
Lo único que se, es que he desplegado la vela mayor y levado anclas para, en medio de un mar de dudas, aprender a dejarme llevar y disfrutar de la travesía.
Este es, y seguirá siendo durante un tiempo, el motivo de mi "descuelgue". Sólo queda una cosilla que "limita" esa libertad, en cierto modo, y es precisamente este cacharro desde el que os escribo, al que yo solita me he "encadenado". De modo que "ñoras y ñores", me dispongo a guardarlo en la mochila de mano y olvidarme que lo llevo.
Igual programo algún post (todavía no lo se) para que se publique algo durante mi ausencia, pero amigos, Aquí comienza mi verdadero "viaje a la vida".
Ahora mismo estoy en Chiang Rai (Tailandia), con destino India (por tierra). No se si llegaré, no sé a través de qué países. Tengo varios visados que ni siquiera se si usaré. A partir de aquí las posibilidades son todas, de modo que me dejaré llevar por el viento y, cuando haya olvidado que tengo el nebu en la mochila, supongo que será el momento de volver y contaros cómo me fue.
Mientras tanto, ME VOY A VIVIR!!!
El cuatro de Abril aterricé en Sydney, por obligaciones del "guión". Australia tiene cosas maravillosas, que me encantaría conocer... algún día, pero resulta demasiado cara para mi vuelta al mundo, debía permanecer allí el menor tiempo posible, además tengo que volver, porque mi vuelo a Santiago de Chile sale de allí.
Quiero conocer lo que pueda de Asia e India. Como acostumbro, miré el mapa y, en vista que tengo que regresar aquí y que quiero coger el menor número de vuelos posible, me decidí por empezar en India, con la intención de llegar a Vietnam por tierra.
El seis de Abril (lunes), a primerísima hora, estaba yo en la embajada de India en Sydney para hacer mi visado. ¡¡Chaparrón!! me tardan 10 días laborables, con la mala suerte que nos encontramos en semana santa, con lo que debería esperar un total de 17 días naturales. No tramitan visado de urgencia porque no soy australiana. Segundo intento de India frustrado.
En ese momento se rompieron todos mis esquemas. Decidí que ya sacaría el visado en otro país, pero evidentemente tenía que cambiar toda la ruta. Vamos, más perdida que un borrico en un garaje. No tengo la menor idea de lo que hay que ver en Asia, menos aún de lo que me gustaría. Excepto Angkor y cuatro cosas de India, no sé qué hacer allí.
Los que me conocen ya saben cómo me pongo: bajonazo, todo fuera de control, no se, no entiendo, no veo.... Perdida y desolada... Solo pensaba en volver a África.
Como loca me puse a buscar. Primero países que extiendan el visado a la llegada (o libres de visado) y luego ofertas de vuelos desde Sydney. Pensaba en Nepal, o directamente Tibet, para dar las menos vueltas posibles, pero lo más barato, fácil y temprano, era volar a Bangkok. Yo ni si quiera quería pasar por Tailandia. Me parecía (y me sigue pareciendo) demasiado turístico para mi gusto.
Conseguí mi vuelo y cuando ya tuve la confirmación, me relajé y pude darme cuenta de lo que estaba pasando. Sencillamente estaba en manos del destino. Soy incapaz de describiros la colosal sensación de libertad que esto te proporciona, cuando sientes que puedes hacer lo que quieras, cuando quieras, como quieras. Cuando descubres que ni siquiera tienes que tomar decisiones, el correr de la vida las pone en tu camino sin más.
No hay nada preparado en Asia, no sé qué hay que ver o hacer allí, aparte de templos budistas, Angkor por encima de todos, el Taj Mahal, el desierto del Thar? Ni idea. No se cómo será el transporte, ni donde me llevará el viento.Lo único que se, es que he desplegado la vela mayor y levado anclas para, en medio de un mar de dudas, aprender a dejarme llevar y disfrutar de la travesía.
Este es, y seguirá siendo durante un tiempo, el motivo de mi "descuelgue". Sólo queda una cosilla que "limita" esa libertad, en cierto modo, y es precisamente este cacharro desde el que os escribo, al que yo solita me he "encadenado". De modo que "ñoras y ñores", me dispongo a guardarlo en la mochila de mano y olvidarme que lo llevo.
Igual programo algún post (todavía no lo se) para que se publique algo durante mi ausencia, pero amigos, Aquí comienza mi verdadero "viaje a la vida".
Ahora mismo estoy en Chiang Rai (Tailandia), con destino India (por tierra). No se si llegaré, no sé a través de qué países. Tengo varios visados que ni siquiera se si usaré. A partir de aquí las posibilidades son todas, de modo que me dejaré llevar por el viento y, cuando haya olvidado que tengo el nebu en la mochila, supongo que será el momento de volver y contaros cómo me fue.
Mientras tanto, ME VOY A VIVIR!!!

