31.10.09

Frutas Asiáticas VI: Jack Fruit.

La fruta de Jack es nativa de India y Bangladesh, pero se cultiva en todo el sudeste asiático y tengo entendido que también en Brasil.

El árbol es el Artocarpus heterophyllus, alto y vigoroso, claro que tiene que serlo para soportar el peso de la fruta más grande que sale de árbol y es que puede llegar a pesar hasta 50 kilos. Pero crece de la corteza del tronco y no de las ramas.

Las que venden normalmente son tamaño entre melón y sandía. pero se ve de todo y pueden ser realmente enormes.

La piel es parecida a la del melón, pero verde y con granos que terminan en pequeñas espinitas. Se podría confundir con el Durian, aunque este último tiene las espinas exteriores mucho mayores, y por dentro son muy diferentes, aparte del olor pestilente de este último, del que ya hablaremos.

El interior tiene muchos frutos que rodean a una semilla enorme cada uno, para que me entendáis podría asemejarse a una chirimolla, pero gigante y con menos semillas y más chicha. La pulpa es amarilla, de textura similar a la piña, entre piña y mango maduro diría yo. Y el sabor... puag, para mi demasiado dulce, pero el que probé estaba muy maduro. Es como una mezcla de plátano, piña y mango, la madurez le añade un toque de queso, y todo ello con kilos de azúcar, excesivo. Yo, personalmente, la suspendo con un 3.

Se puede consumir todavía verde, la cuecen en agua o leche y hacen una especie de natillas. Fresca, tal cual se ve, te comes la pulpa, y la semilla, parecida a una castaña, se usa igual que estas, o sea, asada, cocida, dura, cruda, al gusto vaya. También se hacen harinas con la semilla que se usan como condimento de las comidas.


29.10.09

Camino de la Pastelería. China II.

Aterrizé en Lanzhou, en un aeropuerto a 70km de la ciudad, lo que supuso hora y media de bus. Llegué sobre las 11:00 de la noche y, de nuevo, los taxistas de la estación me esquiban.

Por fin encontré uno que se dignó a cogerme. Menos mal que tube la prudencia de imprimirme algunas palabras en chino, como hostal, restaurante, estación de bus, el nombre de las ciudades donde quería parar, etc. Nos pasamos en el taxi, de hotel en hotel, unas 3 horas. Unos no admitían extranjeros, otros eran demasiado caros y otros demasiado cutres, y yo no soy muy exigente, pero es que los chinos se han ganado el podium de los más cerdos del universo, habría preferido dormir en la estación de tren, que en algún hostal de los que vi.

Total, que le dije de volver a uno de los caros y cuando llegamos me dicen que no admiten por "mochilera", vamos el sumun de la discriminación. Que su hotel es de 4 estrellas y yo estoy buscando otra cosa. Así que a seguir buscando. Al final, sobre las 02:00, por un precio mas alto de lo que cubre mi presupuesto, pero bastante inferior a lo que rezaba en el cartelito de tarifas, me admitieron en lo que creo que es el prostíbulo de lujo de Langzhou. Las chicas debieron hacer algún tipo de trapicheo y me vendieron 7 horas de habitación al precio de una. Y es que una de las cosas que me llamó la atención en los alojamientos chinos, es que todos tienen lo que llaman "clock room", ya os podéis imaginar para lo que es una habitación por horas.

Desde Lanzhou internet comenzó a desaparecer a intervalos, el wifi desapareció completamente.

Al día siguiente, bien tempranito, me planté en la calle. Nadie, ni en el hotel, ni en alguna agencia de viajes que encontré caminando, sabe decirme cómo ir a la estación de bus oeste (porque hay cuatro estaciones), así que me pillé un bus urbano, que parecía recorrer la ciudad de ese a oeste. Cuando di la vuelta completa, me cogí otro que iba de norte a sur. Vale, ya tenía una cruz en fondo amarillo, dibujada en el GPS, ahora solo había que volver a coger el primer autobús y bajarse en el extremo oeste.

Allí, diccionario casero en mano (que no me sirvio de mucho), empecé a preguntar por Jiayuguan, que se dice algo así como chinyuan, vamos lo mismito. Me metieron en una minivan atestada hasta el punto que tres iban de pie, con los pies en el escalón y el cuerpo por fuera, por supuesto con la puerta abierta, y mi mochila encima de las 4 personas que iban en la segunda fila de asientos. El regazo de la primera fila ya estaba ocupado.

La minivan me dejó en una estación de autobús donde pude comprar mi billete a Jiayuguan. La estación está un poco al noroeste de la ciudad, en un barrio eminentemente musulman. He visto la primera mezquita, aparece la figura del kebab (pinchito moruno), aunque todavía son de pollo y pescado, hay bastantes mujeres con el pañuelo tapando su pelo, y lo que para mí es más importante, la gente sonríe sin más, intentan entenderte y hacerse entender, aunque no son muy imaginativos para hacer gestos o dibujar, sencillamente son simpáticos sin que el dinero medie su sonrisa, aunque he vuelto a perder mi adorado anonimato.

En la taquilla me dijeron que el bus salía a las "seventi", pero claro, yo no conozco la hora 70, así que interpreté que sería a las 17:00. Pero fue que tampoco, de modo que quise pensar que sería a las 7 de la tarde. Por fin, sobre las 20:30 salimos, después de sobrecargar el bus no solo de pasajeros, sino de mercancía, y es que aquí los buses hacen las veces de correo.

Un bus-cama a reventar, tres conductores, que pretenden que les ceda mi cama y yo me acueste en una colchoneta en el suelo, a lo que por supuesto me negué. Se puede fumar en todo el bus, pero se nota que se hacen eco de las prohibiciones, la gente tarda en coger esa confianza y siempre abren la ventanilla, o se acercan a la zona de los conductores. 12 horas en las que dormí muy bien, probablemente por el cansancio acumulado, y que salpicadas de intentos de comunicación, muchos de ellos exitosos, me llevaron al último bastión de la gran muralla, el Jiayuguang Pass.

No puedo dejar de decir, creo que por enesima vez, y nunca me cansaré, que, cuando desaparece la lengua inglesa reaparece la auténtica comunicación. La de mirarse a los ojos, jugar a las pelis o al pictionari. Suele ser la más divertida y la más productiva y el oeste de China me lo volvió a confirmar. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto como en aquel viaje en autobús.

La antesala de la pastelería promete.

PD: Como andaba escasa de espacio y ya subí a la red todas las fotos de China, las borré del Nebu, así que no me quedan fotos hasta llegar a nosedonde, mis disculpas por la ausencia de documentación gráfica.

28.10.09

¿Dónde está Yola? 24.

Vamos con una de montañitas, a ver qué tal.

Para los que siguen más o menos mi aventura, será fácil ubicar el lago que me dejó alucinada durante un par de días. Protegiendo y alimentando las aguas de ese lago hay uno de los sietemiles, 7.546 m de altitud exactamente, de la cordillera del piiiii (que os lo pongo muy fácil). Con el deshielo, el gran coloso brinda su agua a este lago de un azul utópico.

¿Dónde está Yola?


PD: Me da la sensación que cada vez salen más pequeñas las fotos. Pinchando en ella se te abre otra pestaña (o ventana) y la puedes ver más grande.

Meme viajero.

Nuestro amigo Quique, desde su incomparable Viajablog, me envió este meme viajero, allá por... el mes pasado creo. No acostumbro a seguir estas cadenas por falta de tiempo, peeeero, viniendo de su mano no puedo hacer otra cosa que continuar la "conversación".


En la yurta del Karakul con mi gorro nuevo.

Normalmente el aeropuerto de partida de tus viajes es…
Barajas (Madrid).

¿Tienes tarjetas de fidelización de alguna aerolínea? ¿Cual/es?
Iberia Plus. Me la saqué por todas las millas que sumaría con esta vuelta al mundo.

¿Has hecho algún viaje gratis con cargo a puntos de fidelización?
Primero tendré que sumar los puntos no? A la vuelta espero hacerlo.

¿Alguna mala experiencia con el sobrepeso de la maleta?
No, más bien al contrario. Por un lado, siempre viajo con mucho menos peso del límite, con lo que no me suele preocupar. Solo en dos ocasiones (regreso de Finlandia y probablemente el regreso de este viaje) he ido pasada de peso. Dicen que al que madruga Dios le ayuda y, lo cierto es que intento siempre llegar de las primeras a la fila de facturación. Con los primeros pasajeros es más fácil que hagan la vista gorda, en Finladia me pasé muchos (pero muchos) kilos y, como facturé la primera no me los cobraron. Cruzo los dedos para mi regreso de las Américas, porque creo que también voy a volver sobrada.

¿Pasillo o ventana?
Ventana.

¿Por qué?
Pufff, tantos motivos: Me gustan las vistas, tanto de mi país (casi siempre veo mi pueblo desde el avión, y me gusta, además aprovecho para despedirme), como del país anfitrión, algunos son espectaculares desde el aire; No suelo levantarme al servicio, con lo que no molesto mucho, y no me gusta que me molesten si me toca pasillo; Aunque poquito, hay más espacio, para dejar cosillas entre el asiento y la "pared" y para apoyar la almohada, que viene fenomenal; Y por último, pero shsssssssss, es secreto!!... Llevo el GPS encendido para que se grabe la ruta (ya se que está prohibido :P), y solo pilla satélite cerca de la ventana.


Geisers del Tatio con unas amigas.

¿Tu aerolínea favorita?
Pues no he probado la Thai de momento, pero cualquiera de las asiáticas que me han tocado podría valer.

¿Alguna aerolínea que no volverías a tomar?
Pues ninguna, porque sea como sea, ME LLEVAN, y no está la economía de una para "elejir" línea aérea. Por decir algo, las menos gratas, de las que yo he probado, han sido, por supuesto la reina de la incomodidad, o sea se, Ryanair, y la viejita, en todos los sentidos, Iberia. Me parecen el tercer mundo de las aerolíneas.

¿Tu próximo viaje?
Muchas horas de bus para llegar a Argentina, en 4 ó 5 días. Estoy en Sucre (Bolivia). Hacer todo lo que se pueda del país hacia el sur, y luego subir por Chile, quizá carretera austral, no se todavía, pero tengo que llegar a Santiago el 19 de Diciembre.

Y muchos pájaros en la cabeza: ¿Vuelta al mundo por el hemisferio norte? ¿Descenso del Nilo desde Lago Victoria o Lago Alberto hasta el delta? ¿Cruzar el Sahara desde el Mediterráneo al Mar Rojo? ¿Ruta de la Seda completa? ¿Países de Oriente Medio?... Alguien que preste o venda las vidas que necesito para hacer todo lo que me gustaría?

¿A qué tres blogueros que les guste viajar les pasarías el meme?
Pues le pasaremos la patata a Iván, de Ciudadano del Mundo, al auténtico Jose, de Jambo Mondo, y a Pablo y Elena de La Vuelta al Mundo de Pablo y Elena.

20.10.09

¿Dónde está Yola? 23. Ruinas de Jiaohe.

En China, la Ruta de la Seda (vía principal), pasa por la depresión de Turpan (Turfan o, como lo llaman ellos Tulupan), que se encuentra a más de 150 m. bajo el nivel del mar. Dicen que es la más baja después del mar Muerto.

Aquí está Turpan, Ciudad de la Vid, que ya pertenece a la provincia de Xinjian. Es una región autónoma de etnia uigur, al oeste de China. A unos 10 Km. de Turpan están las ruinas de Jiaohe.

Fue el centro económico, político, militar y cultural de la zona durante más de 500 años, ya que fue fundada más de 100 años a.c. La ciudad fue capital de un antiguo reino llamado Cheshi y quedó abandonada en el siglo XIII. Las ruinas ocupan una extensión enorme y están consideradas como las mejor conservadas del mundo, de una ciudad de adobe.



La ciudad se construyó en una especie de islote de montaña, entre dos ríos, lo que la caracteriza porque no tiene muralla defensiva, ya que los acantilados que la bordean hacen las veces. También se caracteriza porque los edificios fueron construidos excavando la tierra.

En esta ocasión, a pesar de todas las pistas que dejé, fue Masriya la única e indiscutible acertante. Muy bien guapa!!!


19.10.09

La Tonta del Bote II: Timos en Asia.

Como dije algún país de Asia se lleva la palma, pero vamos por partes.

Tailandia. Abril '09. Los timos tailandeses suelen concentrarse en los mercados nocturnos, básicamente orientados al turista, donde hay que regatear sin piedad para comprar cualquier cosa, generalmente imitaciones. He de decir que, de los países que yo he visto, son las mejores, o las menos malas, pero no dejan de ser imitaciones a precio de risa si sabemos regatear. También en las excursiones y en todas las agencias de viajes, incluso en los alojamientos, se puede regatear con toda tranquilidad.

Laos. Mayol '09. Aquí empezó mi tortura que me acompañó durante meses. Además del regateo habitual por todo; transporte, alojamiento, alimentación y de más, se cuecen timos gordos. Andaba escasa de espacio y la conexión no era suficiente para subir material a la red, con lo que pensé que sería buena idea comprar un lápiz de memoria (pen drive), para hacer un poco de hueco en las tarjetas y/o en el nebu, ya que eran muy baratos. Miré varios comercios de Luang Phrabang, pregunté y me decidí por uno de ellos. Compré mi pen de 36 gigas, por unos 20$ al cambio (podéis llamarme tonta) y empecé a pasarle material. Resulta que aquello comenzaba a hacer cosas muy raras cuando yo intentaba recuperar ese material (menos mal que solo eran comprobaciones y no lo borré). Me informaron que existen muchos timos con los pen, que los venden como una capacidad y en realidad tienen otra mucho menor, pero en el ordenador, en propiedades, aparece la que te han vendido.

Como es lógico fui con mi pen y el ordenador al comercio, pero no me sirvió de nada. Los asiáticos, cuando no les interesa, bajan la cabeza, se cierran en banda, y empiezan a decir que no y que no (con la cabeza, ni siquiera hablan). Así que ahora tengo una memoria, ni se de cuanta capacidad, en la mochila, pero vacía e inservible (de momento).

De nuevo Laos. Unos días antes de Luang Phrabang, al entrar al país. Parece que el visado normal cuesta 35$ y en la frontera me pidieron 50$, pero la que suscribe no llevaba dólares encima (una bendición en muchos momentos) así que la mujer, al hacer el cambió se equivocó e hizo el real, me dijo el cambio de 35$. Me salvé por no llevar la moneda y por su torpeza, pero intentarlo lo intentan.

Y otra vez Laos. Por todas partes, cafeterías, cibercafés, alojamientos, etc., hay cartelitos anunciando que te tramitan el visado para Camboya. Bueno tramitan varios visados con una facilidad asombrosa, tal como tu pasaporte, 2 fotografías, y la pasta, NADA MÁS. El precio para el visado normalito de Camboya lo hacen por 30$ en el día (laboral se entiende). Pregunté en varios y todos me dijeron que era imposible hacerlo en la frontera. Yo cometí el error de estar desinformada, así que no me quedó otro remedio que creerles. El visado si se puede hacer en la frontera y cuesta 23$, más 2$ de salir de Laos y uno de entrar en Camboya. Palmé 7$ que puede parecer tonto, pero eso significa como poco una noche de alojamiento, y si empezamos a sumar picos y más picos, pues lo de siempre.

Camboya. Junio '09. Yo compré mi billete de bus para ir de Siem Reap a Phnom Phen. No dije nada a nadie pero, al llegar a la capital había un tuktukero con mi nombre completo escrito en un papel =:O. Como lo leéis. Me enseñó el guesthouse donde se supone que me iba a llevar en un panfleto plastificado. Accedí y el hombre me paseó por 3 hostales, antes de llevarme al que me había dicho. Pero no le pagué porque cometió el error de decirme que si iba a ese sitio el transfer estaba incluido. Pensé que me lo sumarían la precio de la habitación, pero no lo hicieron porque tienen los precios bien expuestos y son los mismos que los de la página web, así que no se como se lo montarán.

También en Camboya, al día siguiente. Pregunté en el guesthouse para hacerme el visado de Vietnam, me dijeron 45$ y tres días de espera, si lo quería urgente eran 10$ más, y me lo tenían para el día siguiente. Y todavía mejor, me lo tenían en el mismo día por 20$ más. De modo que me fui a la embajada y resulta que el precio era el mismo que el primero pero me lo tenían en el día. Juegan en los guesthouse con que los viajeros no tienen mucho tiempo y suelen pedirlo urgente, como me pasaría más tarde en Vietnam con el de China. Eso es lo que ellos sacan. Y si lo pedimos normal, en 3 días, pues resulta que a ellos les sale más barato tramitarlo que si vamos nosotros mismos a la embajada. Incluso el poli de la puerta de la embajada me dijo que si quería me lo hacía el por el mismo precio, porque se saca esa diferencia.

También en Camboya, al otro día siguiente. Cansada de caminar y caminar, con una estupenda quemadura de tuvo de escape de motillo en mi pierna (derecha claro), me cogí un tuktuk para ir al museo, contemplando la posibilidad de hacerme el clásico circuito por la ciudad. Acordamos el precio antes de subirme con el correspondiente regateo. Cuando llegamos al museo me pidió el triple alegando que yo no le había entendido bien. El conductor pretendía entrar en discusión, pero yo tenía cosas mejores que hacer, le dí lo acordado y le dejé allí "rezando" lo que fuera.

El siguiente tuktuk que me cogí, tras acordar la ruta, mapa en mano, se saltó uno de los lugares, imagino que porque había mucho tráfico. Se lo dije en el momento que se lo estaba pasando de largo y no quiso volver, así que tuvimos que reajustar el precio, el muy a regañadientes, pero es lo que hay, si no haces un trabajo no lo cobras.

Para no pelearme con medio Camboya elegí comprar mi billete de bus para ir a Vietnam en el mismo guesthouse. Al día siguiente en el bus iban otros viajeros que lo habían comprado en la estación y habían pagado lo mismo que yo. Además de los tuktuks de ir, volver y regresar a coger el bus. O sea, yo pagué 8$ por el billete de bus con pick-up (recogida) en el alojamiento y ellos 8$ y tres viajes de Tuktuk. Eso sucede porque a los locales, el billete les sale muchas veces más barato que a los extranjeros, por lo que en estos casos interesa sacarlo en el hospedaje.

Y yo creo que voy a parar aquí, antes de entrar en el país de mis delirios. No sin antes decir que, los tuktukeros, igual que los taxistas, csi de todo el mundo, los la mayor y más frecuente de las estafas en Asia, junto con las agencias de viajes y excursiones. Hay que regatear sin piedad alguna, que ellos saben como despertarla muy fácilmente.


17.10.09

Frutas Asiáticas V: Dragon Fruit.

Con ese nombre tan cool se la conoce en Asia, aunque es originaria de Centroamérica y su nombre es Pitahaya. La planta es de la familia de los cactus (cactáceas), trepador (semi-epifita, porque tiene raíces al suelo), cuyo nombrecito es: "Hylocereus undatus", casi na.



De cada brazo del helicóptero este, salen varias flores enormes y muy bonitas, aunque inodoras, que darán lugar al vistoso fruto.

Y ese puede ser de tres tipos, aunque solo encuentro referencia de dos, el amarillo, más chiquitito y que yo no he probado ni visto en mi vida, y el que llaman rojo, que en realidad es fucsia, de este vamos a hablar.



Mis "amigos" Vietnamitas eligieron el nombre : "Thanh Long" o "Fruta del Dragón" (Dragon Fruit in english), porque parece que se refieren a la planta que lo produce que, trepa sobre los troncos de los árboles y sus entrelazamientos recuerdan la forma sinuosa del cuerpo de un dragón, animal mitológico muy popular en Asia entera. Aunque las bracteas (hojillas) que tiene la fruta también pueden recordar a las "escamas" de un dragón.

La fruta es grandota y ovalada, de unos 12 cm de larga por 7 u 8 de ancha, y pesa casi el kilo cada una. La piel es intermedia, ni fina como la de una manzana, ni gruesa como la del pomelo. Se corta bastante bien. El interior, y aquí es donde viene "mi" segundo tipo (que sería el tercero... en teoría), lo más frecuente y conocido es de pulpa blanca con muuuuchas semillitas negras, como el kiwi, pero en blanco. Pero este también lo podemos encontrar de pulpa fucsia, más oscura que la piel.

Algunos definen el sabor como delicioso y delicado, "igual que agua dulce" dicen. Pues eso, que el agua dulce para mi, según en que momento puede ser deliciosa, pero vamos delicado, delicado... en fin, que no sabe a nada vamos, muy sosa, sosísima. Eso si, es muy refrescante, especialmente si sale de la nevera.

Pero lo que no va en una cosa va en otra, y es que, además de agua, que es lo que más aporta, tiene mucha vitamina C, con lo que resulta ideal para el aporte de la misma, sobre todo en personas que no toleran los cítricos, pimientos y demás. Ya sabéis, antioxidante a tutti plen. Pero por contra, al igual que le pasa al kiwi, pero esta mucho más (supongo que por el tamaño y la cantidad de semillitas) es extremadamente laxante porque los dichosos granillos negros contienen una grasa que "facilita" el tracto intestinal, o sea, lo mejor para "curar" la diarrea del viajero.

Y como siempre le pongo nota pues a esta le voy a dar un 5 pelao, no es que esté mala pero es muy insípida y demasiado laxante para mi. Solo que es muy bonita y llamativa (la usaría más para decoración que para comerla) y el rollito de la vitamina C le da puntos.



15.10.09

Del infierno vietnamita al purgatorio chino.

Aunque esto también llega en diferido, ya entraremos en detalle con mi despedida del país al que jamás creo que vuelva. Para haceros una idea fue a bombo y platillo, yo no soy mala gente, o eso intento, pero me largué del hotel sin pagar. Como digo es una larga historia que ya contaré.

Salí de Hanoi, todavía con tembleque de piernas, en un tren en el que tuve que sobornar al revisor (eso aquí es el pan nuestro de cada día) para conseguir un compartimento con cama. Amanecí en Lao Cai, ciudad fronteriza. Me metí en una cafetería a esperar que saliera el sol, desayunar y evadirme de todos los tuktukeros y motoristas que te esperan a la salida de la estación.

Por fin en la frontera resultó que me había pasado un día (12 horas exactamente) de mi visado. Tuve la suerte que otro viajero austriaco, justo delante de mí, se había pasado dos días, así que pudimos cruzar, por supuesto pagando una multa que para mí fueron 180.000 dongs, pero en teoría, va de 500.000 a 2.000.000 de VND, supongo que depende del humor del poli de turno y de cómo le caigas. Podemos pensar que "hubo suerte".

Lo de la frontera china no tiene nombre. Formularios; primera vez que me abren la mochila (todos y cada uno de los bolsillos); termómetro, por cierto muy gracioso, es un láser que te ponen en la frente y da la temperatura, nunca lo había visto; 15 minutos para comprobaciones varias y que te pongan el dichoso sello y por fin puedo olvidarme de Vietnam. No recuerdo haber estado tan contenta de llegar a un país que yo no quería visitar en mi vida, y es que se ha convertido en mi salvador.

Camino feliz y me sorprendo a mi misma sonriendo por el recuerdo de una frase: Principios de Enero, yo andaba loca aparcando todo y medio organizando lo que podía. Da tuvo la gentileza de ponerme un montón de cositas en el ordenador, mapas para el GPS, documentales, pelis, libros, etc. Me preguntaba destinos y yo le iba diciendo: "Si", "ese no se, puede", "seguro"... Cuando preguntó por China le dije: "Ni se te ocurra ocupar espacio con cosas de China, ni mapas, ni documentales, ni nada. No voy a ir a China, por mal que me vea la esquivaré por donde sea". Bastante parecido a lo que le dije de Tailandia.

Y allí estaba yo bendiciendo China por permitirme salir de Vietnam, a pesar de lo difícil que me lo puso, que eso también será otra historieta.

Hay más viajeros y entre todos, haciendo piña, conseguimos llegar a la estación de buses. Algunos van hacia el este directamente. Otros toman Kunming como punto de partida para alcanzar Tíbet. Yo voy hacia el norte (si soy la única) pero también necesito llegar a Kunming. Junto con un chaval francés que es profesor de inglés en Camboya (tiene que haber de todo en la vida) nos hicimos esas 14 horas de bus (más 2 de incidencias) que nos plantaron en la primera gran ciudad China: "Bienvenidos a Kunming".

Los precios de los alojamientos, son muy similares a los de Indochina, hablando de la misma calidad, quizá un pelín más caro, pero poco.

Kunming me recibe con la abrupta recuperación de mi anonimato. La indiferencia más absoluta. Solo hablan inglés en el hotel (y no en todos, que ya nos costó encontrarlo) y en algún restaurante occidental. Ha desaparecido el concierto de claxon en piiiiiiiiiiii mayor. Las calles son muy amplias, con varios carriles en cada sentido más el carril bici/moto, que por cierto aquí son eléctricas y no hacen nada de ruido, o sea que no se las oye venir, cuidado.

Hemos pasado del calentamiento de oreja de millones de "canaigelpiu" querenciosos de tu bolsillo a la indiferencia más absoluta, incluso a la negación frontal de ayuda. Y recuperamos la mirada directa a los ojos cuando te hablan o se comunican, cosa que evitan en toda indochina, especialmente en Vietnam, que siempre te hablan con la cabeza baja evitando tu mirada.

Muchas páginas, por no decir todas las que uso, están censuradas en todo el país: casi todo lo de Google excepto el correo, el buscador, y los mapas, o sea que, nada de Blogger, páginas en caché, picasa, etc. Facebook, YouTube, Metacafé, wordpress, y un gran etc. Cualquier página que de libertad de autoría al personal está censurada. Los dominios propios se pueden ver, pero no se puede escribir, subir o bajar fotos ni vídeos, dejar comentarios... Un suplicio. Encontré un par de túneles, que funcionaban 3 horas sí y dos días no.

En muchos hoteles y hostales no admiten extranjeros, cosa que ya me había pasado en Vietnam. Los taxistas no me paran. Me han echado de un restaurante chino. En los trenes solo venden asiento duro (o sea de madera a pelo) a los turistas, intuyo que también aquí funciona lo del soborno al revisor. O te hacen esperar de 3 a 4 días y no te aseguran una cama (estamos hablando de viajes de muchísimas horas). La página web de los trenes de China no funciona, ni los horarios, ni los precios, ni mucho menos puedes hacer una reserva.

A grandes males grandes remedios. Decido cambiar 3 días de tren, o 5 de buses, por 3 horitas de un vuelo que sale en dos días, a un precio bastante razonable. Y es que ahora ya viajaba justita de tiempo para hacer lo que quería, así que todo lo que sea ahorrar días, siempre a precios asequibles, bienvenido sea.

Se que la pastelería está ahí arriba, así que metí la directa para ir a buscarla.

13.10.09

¿Dónde está Yola? 23.

Desde una depresión más de 150 metros por debajo del nivel del mar. Partiendo de una floreciente ciudad, la de la vid. Donde empecé a conocer a una auténtica etnia de mayoría musulmana, residente en el oeste de este gran país, y que comen melones típicos de la zona. Accedí a las ruinas de lo que fue uno de los "centros neurálgicos" en la famosa ruta que, a pesar de su nombre, veía pasar por ella no solo comerciantes del divino tejido, sino también de piedras preciosas y semipreciosas, y mucha más materia prima de todo tipo. Una ciudad fundada hace más de 2000 años, y abandonada en el siglo XIV.

¿Dónde está Yola?



PD: No digáis que esta vez no os he dado pistas.


12.10.09

¿Dónde está Yola? 22. Desierto de Gobi.

Cuenta la leyenda que era un floreciente refugio de montaña, llamado Qingshi Mountain (Montaña de Piedra Azul), en la antigüedad. Al pie de la montaña, junto al lago de Media Luna, se cantaban óperas para adorar a los dioses de cada uno de los templos que allí se congregaban.

Pero el sonido ensordecedor de esta celebración, un año molestó al Príncipe Dragón Amarillo. El cruel y caprichoso príncipe utilizó su poder mágico para sepultar la zona bajo enormes dunas de arena. Dejó así enterrados a todos aquellos devotos cuyos espíritus, desde entonces, acompañados de tambores y gongs, lloran su pena, haciendo parecer que la arena canta cuando se mueve bajo los pies de quien la pisa.

Así la montaña se convirtió en arena formando la Mingsha Sand Dun. La Duna de los Suspiros.

Una mística duna de arena de muchos metros de altura, unos 40 Km de este a oeste y unos 20 Km de norte a sur. El principio, lo que queda más o menos cerca del lago de Media Luna (o Luna Creciente), es la duna más alta que se ve en el centro de la foto (detrás de mi), y de donde venía de pasar una noche indescriptible. Lo confirmo, la duna canta. Dicen que en días de viento el rugido se escucha desde la ciudad, y me lo creo.

Esta vez me encontraba en el fastuoso desierto de Gobi. Como ya dije en el resumen de esos días, llegué a través de la ciudad-oasis de Dunhuang, en la provincia de Gansu, de China. Soy consciente que lo del nombre de la duna era harto complicado.

La sorpresa fue, como ya sabéis, que tuve un ratito de lluvia en el desierto, que vino precedida de la correspondiente tormenta de arena. Para mí la primera vez que me llovía en el desierto, por lo que no daba crédito a lo que estaba viviendo y oyendo.

Y en esta Ocasión, aunque fue Masriya quien nos ubicó la primerita en el país y en el propio desierto, pero Anna, que no deja de sorprendernos, es la que más se acercó a la duna de los Suspiros, no solo nos puso en Dunhuang, sino que llegó hasta el lago de la Luna Creciente.

10.10.09

La tonta del bote I: Timos del mundo.

No es mi intención agobiar al personal "miedosón", pero si hay algo presente en todo viaje, sea del tipo que sea, eso son los timos, engaños, extorsiones y demás maldades, en las que se puede ver envuelto el viajero. A mi, en algunos países, me las han dado todas en el mismo carrillo, así que me parece buena idea contarlo, por si sirve de advertencia a futuros viajeros, para que puedan salvaguardarse frente a ese personaje local "canaigelpiu", "bonsuag", "madan, yuguontsoncin?", "mister, motorbaik?", etc. Siempre querencioso del bolsillo ajeno.

Podría haber resumido, probablemente, pero el sudeste asiático fue tan brutal en este sentido que creo que el solito se llevará un par de post, así que intentaré organizarlo un poco. Y empiezo por África por aquello de seguir un poco el orden de mi vuelta al mundo, pero intentaré reflejar todos aquellos timos que recuerde, sean o no de dicho viaje.

Quede claro de antemano que todas estas cosillas suelen suceder siempre en los lugares más frecuentados por el turismo. De los pocos países que yo conozco, Egipto, Vietnam, e India quedarían como los 3 finalistas, pero sin lugar a dudas es Vietnam quien ocupa el podium y se lleva todas las medallas de la perversión maquiavélica contra el extranjero.

Egipto. Mayo '05. Poblado Nubio, Kom Ombo, y otros lugares súper turísticos. Los niños vendedores, o mendigos, me pidieron cambiarles monedas de euro porque según ellos no les cambian las monedas en el banco, solo billetes, así que te dan 10 monedas de euro y tu les das un billete de 10€. El caso es que cuentan "de aquella manera" e intentan colarte 9 monedas en vez de 10. Un truco tan viejo en España que no me la colaron, pero lo intentan.

Mozambique. Febrero '09. Alto obligatorio en el camino entre Ilha Mozambique y Pemba, para cambio de vehículo. Puestecillos de carretera. Intentaron venderme una botella de agua rellena. Le cierran el tapón muy fuerte y si no estás pendiente puede pasar desapercibido. Pero me dí cuenta que los plastiquillos que unen tapón con precinto ya estaban rotos. Me la cambiaron por otra, pero lo intentaron. Siempre abro la botella antes de pagar claro. Esto es algo que sucede en muchos destinos del mundo, pero por ejemplo en Asia se puede perder cuidado porque las botellas de agua, por lo general, además de las uniones del tapón, llevan un precinto de plástico externo.

También Mozambique y también en Febrero '09, pocos días después del anterior. El barquero, perdón, Patrón de Patera, del puerto Tandanhangue me quiso cobrar 200 Medicáis por llevarme a la isla de Ibo, cuando el resto de pasaje (todos negros, que aquí hay que distinguir todavía) pagaba 40 medicáis por persona. Vale que te sumen algo por turista, por blanca y por lo que quieran, pero el plus de "imbécil" como que no me da la gana de pagarlo. Nos costó un duro regateo llegar a los 100M. Pero tuve suerte y me tocó el mismo patrón con la misma patera al regreso. Antes de subir se lo dije, que era un jeta y que yo sabía lo que me había cobrado de más, que no pensaba pagarle este trayecto porque ya se lo había cobrado por adelantado. Así lo hice. Intentó cobrarme al llegar a Tandanhangue, pero a la primera negativa se retiró.

Tanzania. Marzo '09. Bus de Dar Es Salaam a Arusha. El chaval que vende los billetes mete mi mochila en el maletero y me pide 5.000 Shillings (unos 3€) por el "pasaje" de la mochila, me dice que no está incluido bulto grande en el billete, solo bolsa de mano. Me lo dijo tan serio e insistente que me lo tragué y pagué lo que me pidió. Me dio un ticket. Unos días después tomé el bus de Arusha a Mwanza. Compré mi billete el día anterior, como habría hecho en la capital, pero pregunté claramente si el equipaje estaba incluido. Me preguntaron que cuánto equipaje llevaba, les describí la mochila y me dijeron que si, más o menos una maleta por persona. A la hora de tomar el bus, un "amable muchacho" quiso ayudarme a guardar la mochila en el saco y luego en el maletero. Insistí que no necesitaba ayuda, pero el me ayudó y, claro, luego me pidió el "plus" por la mochila, que "no estaba incluido en el billete. Como podéis imaginar le mande cerca.

Zambia. Marzo '09. Entré en el país en tren, y el visado te lo hacen en el mismo tren, pero te cobran en el país al que entras y, por tanto, en la moneda de ese país. Y no admiten la moneda del país que dejamos. Por lo que o hemos cambiado antes o nos quedan dos opciones, no se cual es peor: Una es cambiar al cambista del propio tren (solo pasa un par de veces), o hacer el visado en la estación a la que lleguemos, donde curiosamente si aceptan otras monedas, claro que el cambio y el redondeo al alza son de susto. Yo lo hice en la estación y si, me "la clavaron".

Zimbabwe. Marzo '09. El país atravesaba una situación muy difícil en el momento que yo lo visité brevemente. El gobierno les tenía cortado todo suministro, especialmente en las zonas turísticas, así que el grado de desesperación era máximo. Taxistas desesperados por pillar turista y sangrarle claro. La entrada del parque Cataratas Victoria, que si pagas en otra moneda que no es la suya te cobran un dineral. Por ejemplo, si cuesta 20$, y no llevas, te cobran igualmente 20€, y claro, la cosa ha cambiado mucho ahora y la diferencia es seria. Los vendedores de los puestillos que hay frente a la entrada del parque. En fin, con muchísimo ojo y cuidadito porque puede suponer una cantidad seria en picos de acá y de allá. Bueno ya os conté que regalan billetes de muchos (muchos) trillones de dólares zimbabwenses, porque su moneda no valía un pimiento.

Botswana. Abril '09. El transporte público en Botswana no es lo mejor del país, nos obliga a practicar bastante autostop, pero los conductores cobran, habitualmente el mismo precio que un bus, así que conviene conocer este precio de ese bus, para que no nos la peguen. Hay que tener mucho cuidado porque algunos comercian con huesos de elefante y marfil, algo prohibidísimo y, que si nos toca, vamos a pagar parte del "pato", así que mejor ser precavido.

En todos estos países se regatea por casi todo, pero el finalista al premio del "Timo Turístico" se lo lleva Egipto, sin lugar a dudas.


7.10.09

Compañeros de "cole" II. Claudio

Otro compi con el que coincidí un par de veces a lo largo de Vietnam. El está en otro curso, de cocina exactamente, pero en el mismo cole terraqueo, así que se prestó a contarnos algunas cosillas.

El es Claudio, malagueño de 37 años. "Viajero cuántico", así le definen sus colegas. Se encuentra simplemente viajando, sin fecha de retorno, aprendiendo de la vida y de las cocinas del mundo.

"Que quede claro que es la opinión de alguien que NO está de vacaciones. Estoy intentado vivir como la gente local, convivir y viajar como ellos. Es una puntualización importante para que no se malinterpreten algunas respuestas."

1. ¿Dónde estás ahora mismo? (como si yo no lo supiera) En Hanoi, porque he encontrado trabajo.
¿Cuánto llevas en este "curso"? Llevo 8 meses.
¿Cuánto te queda? No se, eso es indefinido.

2. Países en tu mochila, de cursos anteriores. Singapur, Malasia, Indonesia (Sumatra), Camboya, Tailandia, Laos, Vietnam.

3. Por qué cocinas del mundo? Poque soy cocinero. Asia me llamaba la atención y quise conocer su comida, que siempre se dijo que es muy exótica y buena.

4. ¿Alguna "atadura" que os frenase? Nada.

5. Planteamiento: Pincelada de tu Ruta. Por qué esos países? Qué te lleva a descartar los que no visitas. Tengo una ruta: de Vietnam, Suroeste de China, Tíbet, Nepal, India, Dubai (barco / vuelo), Meca y cruzar el mar rojo, Egipto (Nilo completo) y bordear costa africana hasta Ceuta. Pero varia mucho, porque surgen colegas, imprevistos, la voy cambiando sobre la marcha. Depende del dinero y las ganas. A donde no voy seguro es a un país de régimen militar, como Myanmar.

6. Financiación. En España curro, y no no tengo ningún gasto (pareja, casa y tal), vivo con la familia y todo el dinerito que gano al banco para viajar. Durante el viaje voy currando sobre la marcha.

7. "Material Escolar":
- Mochila:
• Maleta o mochila, y por qué? Mochila y cuanto más chica mejor. Por comodidad, llevas las manos libres.
• Peso / capacidad ¿por qué? Cuanto más pequeña mejor. Unos 50L (13 kilos más o menos).
• Algo imprescindible. Nada, el pasaporte evidentemente y la tarjeta de crédito.
• Algo prescindible. Todo.

- El "uniforme".
• Cómo hiciste para decidir qué llevar? En función de los climas por los que voy a pasar. Siempre lo mínimo. Dos de cada prenda más o menos y el chubasquero según donde vayas.
• Cargas con toda la ropa para diferentes climas? Si, porque llevo poco. Prefiero eso a ir comprando para no acumular.
• Cómo haces para lavarla? O lavandería o a mano todas las noches, para tenerla al día siguiente lista.
• Has tirado, perdido, regalado y/o comprado algo de ropa o calzado por el camino? He cambiado ropa con unos soldados de los que quitan minas, que uno se encaprichó de mi camiseta y se la cambié por la suya. Comprado nada, el consumismo es para chinos, japoneses y coreanos.

- Juguetitos electrónicos:
• ¿Qué llevas y por qué? Nada, ni móvil, ni cámara de fotos.
• Algo que has echado de menos? Quizá un ordenador, pero en algún momento aislado y puntual, para ver alguna peli o algo así cuando tienes días de espera.
• Algo que te sobra. Si no llevo nada, no me puede sobrar nada.

- Usas "libros de texto"? Tu guía favorita y por qué? No uso, las dejé de usar cuando me dí cuenta de que todas eran una mierda, casi todas por no decir la mayoría, porque están enfocadas al viajero de vacaciones.

- Alojamientos y transportes: ¿cómo haces para encontrarlos y reservarlos? A veces me meto en internet dos o 3 días antes y reservo algo para los primeros días. Cuando, al llegar o por internet, encuentro el área de mochileros, llego y me voy a un bar, tomo una cervecita y les pido para dejar la mochila allí, mientras yo voy preguntando. O por lo que me recomiendan otros viajeros españoles.
¿El lugar más extraño donde has dormido? En la playa.
¿El viaje más largo? El más lamentable fue entre Natrang y Danang, fue vomitivo porque era una minivan demacrada, sin cojines y venga gente y más gente. Desde Huay Xai hasta Huang Nan Cam, en autobús de la época de Franco y las carreteras espantosas. El bus no tiraba pa'rriba.

8. En el "comedor":
- Una comida realmente asquerosa. Asquerosa no, pero sin sentido, un caldo de solo agua, con arroz blanco, cebollino y trozos de pollo que no sabía a pollo, totalmente insípida.
- Una comida realmente deliciosa. Khao Soy en Tailandia, y Say A que es una salchicha de carne especiada del norte de Tailandia (Chiang Mai), que repite, pero me encanta que repita. Unos rollitos envueltos en unos filamentos blancos de pasta de arroz supongo. Una gelatina de leche de coco, echa como con varias gelatinas y hielo picado, que te hacen una especie de batido refrescante. Y una bebida de agua de coco joven, trocitos de carne de coco joven y un toque de mermelada de limón, que después de patearte Saigón dices "gracias señor por los alimentos que vamos a tomar".
- Lo que echas de menos de vuestra alimentación cotidiana en España. Quizá el aceite de oliva.
- Lo que sabes que echarás de menos cuando vuelvas, porque allí no lo tenemos. Lo bueno que te digo. Quizá el stiki rice de Laos, cuando le coges el sentido. La mejor comida de Asia está en Tailandia, y después quizá china, pero es muy aceitosa.

9. Revisión Médica.
- ¿Qué llevas en el botiquín? No, cero, no tengo botiquí. Ni seguro médico. Si piensas que te va a pasar algo te termina pasando, así que llevo 6 meses sin seguro. Lo echo de menos en los buses locales a veces.
- ¿Vacunas? Ninguna este año. Me vacuné una vez que fui a Bali y no recuerdo más vacunas. La mejor vacuna es "catar" el agua a llegar a un sitio. Mojarse un poquito los labios y poco a poco pequeños sorbos.
- Has estado pachucho?. Si, unos 4 días de fiebre y dolor muscular, una calentura. Una especie de alergia que tengo por el tema del aire acondicionado. Una especie de picaduras en línea, ¿pulgas?, lo quité con antihistamínicos, que me recomendó una bióloga del hostal. Una diarrea en Tailandia, lo quité con pastillas de carbón después de probar un montón de remedios "caseros", que me dijo una amiga tailandesa.

10. Te has sentido en peligro alguna vez? Dónde y porqué? No. Si quieres en algunos buses locales, pero Asia es segura. Y por ejemplo, cruzar la calle es cuestieon de cogerle el tranquillo.

11. Cuántos idiomas hablas. Algún problema de comunicación? Español y chapurreo inglés, lo justo para viajar. E intento aprender hola, adiós, por favor, gracias, y lo justo para moverse con un mínimo de educación, en el idioma del país anfitrión. Olvido palabras en castellano.

12. Tabúes o ideas del "saber popular español" para desmentir? Asia no tiene nada que ver con lo que nos venden (oyes, ves y/o escuchas). No todo en Asia es sinceridad, alegría y tal. Para vivir y mezclarte con ellos no tiene nada que ver. Hay 3 simpáticos de cada 10 personas. Son muy peseteros. Viven a diario. Se gastan el dinero, no lo ahorran. Si no sueltas la pasta te cierran las puertas.

13. Invitanos a soñar:
- Un olor. Siempre de comida, que es lo que busco. En algún puesto de comida.
- Un color. El naranja de la ropa de los monjes budistas.
- Un sabor. El coco.
- Un lugar. Una calle, llena de mesas, con mucho movimiento. En los mercados trapicheando con la mercancía. Una plaza charlando o jugando al dominó con los ancianos.
- Una situación. Encontrar gente con la que puedes hablar sin que te pida nada a cambio, sin trampas por medio, que también se encuentran.
- Un momento especial. Con un profesor indonesio, que ensaña inglés. Dar una o dos horas de clase de inglés (libros) a cambio de manutención (cama y comida, transporte). Y una anciana en Chiang Khong Tailandia.

14. Algún motivo para "echar raíces" en casa? Que me quede embarazado o que se me agote el dinero.
- Un mal olor. Los mercados, huelen a mierda de todo tipo de animal, pescado muerto, gambas secas y sobaco y a pies sucios encima de las tablas de cortar y limpiándose las uñas de los pies con el cuchillo de cortar la carne.
- Un color que no te ha gustado. Ninguno.
- Un sabor que no soportas. Una especie de oliva, con forma de balón de rugby, es una fruta muy amarga. Otra que te deja la lengua como un zapato, como si hubieras comido pegamento. Una especie de ciruela seca muy salada.
- El lugar al que nunca irías o volverías y por qué. Laos, quizá Camboya, que no creo que vuelva y Sumatra, si voy sin información, porque te las llevas todas en el mismo carrillo.
- La peor situación. Solo un día que no encontraba albergue a un precio razonable, en Hoi An, que es muy turístico.
- Una mala experiencia. Indonesia, por ir sin saber cómo funcionan, cosa que nunca se debe hacer porque te la meten doblada.

15. Un adjetivo para cada país visitado, es decir, descripción bajo tu punto de vista, en una sola palabra.

Singapur. Ciudad empresarial. Limpio.
Indonesia. Rateros y falsos, como la mayoría de los asiáticos.
Tailandia. Cómo para vivir (he estado 3 meses) Raterillos pero no tanto como en el resto.
Laos. Triste hasta la saciedad, siempre y cuando no vayas a hacer trekking, que si merece la pena. Y si vas sin guía (con guía es fantástico, porque turista con guía tiene dinero).
Malasia. Insulsa. Nada de especial. La "selva" tiene un poquito de aliciente.
Camboya. Seca. Triste. "El lejano oeste". Miedo de "qué hago aquí? si aquí no hay nada." Sin aliciente. Excepto Angkor que tiene un poco de aliciente, tiene vida gracias a las ruinas.

16. Lección aprendida hasta ahora. Se que son muchas, pero una por encima de todas. Que no es todo como nos lo pintan. Y que para hablar de algo hay que vivirlo.

17. Consideras que has suspendido alguna asignatura de este curso? Indonesia, que le debí dedicar más tiempo, pero terminé tan cansado del raterismo que me largué. Ahora que lo se, debería repetir curso, informado y en otro plan.

18. Qué crees que echarás de menos del viaje cuando regreses?. Viajar. Realmente me gusta, pero he de reconocer que viajar así cansa.

19. Mejor solo o acompañado. Mejor solo pero de vez en cuando acompañado. Por la libertad que te da viajar solo, pero hay veces que te apetece charlar en castellano, contemplar otras opciones, intercambiar información, repartir trabajo.

20. Algún cambio interior? (que se pueda contar). Interior creo que ninguno. Físicamente creo que he perdido 67kilos.... Venga va, unos 8 kilos.

21. Algún consejo para otros viajeros. Que se informen de todo tipo de cosas antes de pegar un paso y que no todo lo que reluce es oro, cuidadín con los sacaperras, que la amistad en Asia tiene un precio.

23. Una palabra para dar el empujoncito a aquellos que lo desean y no se deciden. Es muy fácil viajar por Asia, que no tengan miedo. La educación en el bolso, sin perderla pero no hace falta usarla.

Curriculum Viajero de Claudio
Make yours @ BigHugeLabs.com


Claudio, muchas gracias por tu colaboración, por esas horas de charlita a "la española" y por los consejos que sin saberlo me diste. Cuidate y mucha suerte en tu periplo.

PD: Cuando una encuentra españolitos tan lejos del hogar, pues ya se sabe, empezamos a rajar y rajar, y lo de la fotografía como que se nos olvida, así que este post queda sin documentación gráfica.

5.10.09

Frutas Asiáticas IV: Pomelo.

Pomelo, que no hay que confundir con toronja, que son frutas diferentes, aunque a esta última también tendemos a llamarla pomelo. A mi personalmente no me gustó mucho, se puede comer pero me lo esperaba algo más dulce, son casi como los nuestros de ácido-amargo, así que no es una fruta de mi elección.

Su nombre científico es Citrus Maxima, igual que el árbol del que proviene. Es originario del sudeste asiático, y poco más se puede decir de la fruta que no se sepa, osea, como una naranja, pero muy grande, con la piel muy gruesa y mucho más ácido y/o amargo según el tipo.

Leí que había dos tipos, el amarillo y el rosa, pero creo que tipos hay muchos y no se distinguen precisamente por su color. Los que yo comí, como veréis en el vídeo, sigo pensando que son el mismo tipo, pero en función del grado de maduración van adquiriendo ese tono rosado y mayor dulzura. Son más grandes, con diferencia que los nuestros, pero también bastante más secos, o sea, muy poco jugosos.



Lo más destacable es el aporte de Vitamina C, como buen cítrico que es. Y que favorece la función hepática. Como nutriente antioxidante muy bien, pero como "cena" para mi, de 0 a 10, sintiéndolo mucho, le suspendo con un 4.




4.10.09

Esos días por China, Pakistan e India.

Voy a intentar hacer un resumen de lo acontecido en ese último mes (largo). Mis peripecias por China, Pakistán e India, porque publicar todo nos pone en el año que viene por estas fechas, y como que ya llevamos suficiente retraso. Ya se irán publicando las cositas del diario, y las informaciones prácticas, poco a poco.

Entré a China desde el norte de Vietnam a mediados de Agosto, y metí la directa porque es un país al que tampoco quería ir (a este ni por asomo), pero que terminó resultando mi "salvador". En pocos días de bus, tren y un corto vuelo, llegué al norte para encontrarme con los últimos vestigios de la Gran Muralla, que parece que si uno ha visto el interminable muro ya puede decir que ha estado en China.

Seguí esos restos de adobe enladrillado hacia el oeste, lo que me llevó a la ciudad-oasis de Dunhuang, desde donde accedí de forma "casual" (si las casualidades existen) y completamente improvisada al fastuoso desierto de Gobi. Ni yo me podía creer que estuviese allí y lo que veían mis ojos, pasé dos días con los pelos como escarpias. Llevaba más de siete meses deseando llegar a un desierto de los que se pueden vivir, no de escaparate, y esa incursión significó mucho para mí. Allí pasé lo que hasta ese momento había sido la experiencia más "Murphy" de mi vida viajera, un buen rato de lluvia en medio de uno de los desiertos más seco del mundo (según la Wikipedia).

Pero yo en realidad me dirigía a otro desierto, Gobi solo se cruzó en mi camino y no pude aguantar las ganas de una noche estrellada, acunada por el silencio absoluto. Proseguí camino haciendo alguna breve parada en otros oasis de Xinjiang, donde me encontré de frente con el Ramadán, que me acompañó durante los siguientes 25 días... Qué suplicio!! Me tuve que beber el Mozón en Vietnam, comer arena de Gobi, y ahora me tocaba cenarme el Ramadam.

Llegué a Kashgar, en bus, porque aquí lo de los trenes se las trae. Lo que algunos llaman "la perla de Xinjiang" (provincia de China), es una ciudad más turística, cara y desarrollada de lo que yo esperaba, así que me desvié un poco del camino para intentar unos días de desierto salvaje (a precio razonable) en el que ya se había convertido en el objetivo de toda mi fase asiática, el desierto de Taklamakan, que traducido significa "si entras, no saldrás". En realidad no es para tanto, se tarda unos 30 ó 35 días en cruzarlo completo desde Dunhuang hasta Kashgar, en camello, y se puede hacer, ya me habría gustado, pero andaba ya escasa de tiempo.

Con esa intención llegué a Khotan, base desde la que pude organizar y realizar tres maravillosos días de desierto en estado puro, el más puro que yo he conocido hasta ahora. Pero este superó a Gobi en algo. No fue la altura de sus dunas, el color de su arena, el número y brillo de las estrellas o el abrumador silencio, no, fueron unas 15 horas de lluvia, primero intensa y luego leve pero constante. Definitivamente Murphy se había venido a hacer prácticas en este lado de China. Cuando encuentre las palabras para describir semejante espectáculo escribiré sobre ello. Hasta ahora, la experiencia de mi vida, la tormenta desértica más variada, intensa, duradera y feroz que he vivido nunca. Un nuevo descubrimiento, el olor del desierto mojado es muy especial, completamente diferente a todos los conocidos. Disfrutar de un gran desierto, después de una noche completa de lluvia...

En este punto me planteo intentar llegar a Lhasa de "ilegal", para, a través de Nepal, plantarme en India. Eso significa encontrar un bus en Yencheng, que quiera sobornar a la poli y viajar por rutas alternativas, evitando los controles policiales; o autostop en algún camión que se preste a lo mismo. Pero ambos cobran unos 100€ al cambio, pocos se lanzan a tal hazaña y, lo intenté, pero no hubo suerte, dado que no tenía mucho tiempo para negociar. En esos momentos lo difícil no era lo habitual, o sea, entrar a Tíbet, sino que lo era salir de Xinjiang por las revueltas que acontecieron un mes atrás. Así que tuve que elegir sí o si el plan B. Si fallaba este por algún motivo solo me quedaba volver por donde había venido, para lo que ya no me quedaban días en el visado. A parte que solo de pensar en el sudeste asiático se me revuelve el estómago. Tenía que salir por Pakistán.

Regresé a Kashgar para continuar por la KKH (Karakorum highway). Hay un autobús que te lleva a Taskorgan, la ciudad fronteriza de China, pero yo había oído algo de un lago estupendo como a mitad de camino y quería parar. Compré mi billete de bus pero, por circunstancias, también me compré una cabra, a la que llamé Takim. Más bien ella me "compró" a mi, aunque yo pagué por ella, un precio ridículo, pero así fue. Y claro, con Takim no me admitían en el bus, así que pasé de caminar, a una carreta de burro, de allí a una carreta de motillo, luego a la caja de un pic-up que me dejó en el lago Karakul.

Rodeada de un azul utópico, base de enormes montañas de copete blanco, Atila, la prima de Heidi, en los Himalayas, me recibió como una detonación de energía. Pasé allí otros dos días, aprendiendo a pastorear, respirando aire puro y fresco (muy fresco) y conviviendo con la familia de Atila en su yurta. Intercambio de regalos en los que mi pobre Takim se vio involucrada y me marché tristona, pero tan contenta con mi gorro de piel de "zorro" estilo ruso, por supuesto de segunda o quinta mano. Sabía que Takim quedaba en buenas manos y en el lugar que la corresponde.

Me negué a pagar de nuevo mi billete de bus, así que tras dos horas y media, ya con mi pulgar al grado previo a la congelación, un camioncillo me paró, y pude llegar a Taskorgan, sobre un montón de sacos de arroz, porque la cabina iba full, y por supuesto congelada, excepto las orejas, gracias a mi nuevo gorro.

Al día siguiente tomé el bus que me sacaría de China y tras atravesar esa parte de "tierra de nadie" que separa las fronteras de ambos países, donde se cruza el Kunjerab Pass, entramos en Pakistán. El cambio, en casi todos los sentidos, es abrupto y radical, pero encantador, y es que los paquistaníes han resultado ser el pueblo más hospitalario que conozco, junto con los sirios. Ahora comparten el podium de la hospitalidad.

El paso por ese país "tan peligroso", no puedo dejar de extrañarme cada vez que lo oigo, y lo oigo mucho, como decía el paso fue bastante rápido, solo paré en Gilgit un día, en Rawalpandi dos días y cuatro en Lahore, que ya es prácticamente India, musulmana al 89% pero muy India. En Lahore conseguí retomar las comunicaciones que había perdido desde Dunhuang. Y tuve también algo de turismo y sesión de sastrería, porque aquello del "disfraz" no es que sea necesario en absoluto, pero te abre puertas y te respetan más, así que dos trajecitos, de algodón bueno buenísimo y a precio de risa. Confeccionados a medida en 24 horas y, por supuesto, con pañuelo enorme, que me costó un buen rato aprender a manejarme con aquello sobre mi cabeza y mis hombros, con la mochila tirando por todos lados, que si se me cae de un lado, del otro, en fin, una odisea, pero aprendí. Y la verdad, después de tanto tiempo, apetece y da gusto vestirse de señorita, aunque sea "Indian-musulman Style".

Y de aquella guisa llegué a India. Solo me costó cinco intentos frustrados y unos 17.000 Km. de rodeo, pero a la 6ª va la vencida, porque el que la sigue la consigue. Entré por Amritsar a 15 días de mi vuelo de regreso a Sydney, con el único objetivo de hacer las dos cosas más destacables del país: el Ganges y el Taj Mahal. Por algún motivo que todavía me pregunto, aunque le estoy echando la culpa a la cantidad de gente rarísima que hay por todas partes y el calor sofocante, cumplir con tan simples objetivos me costó dos leves crisis de ansiedad, de las que salí airosa en unas horas (en ambas ocasiones). Culminados ambos dos objetivos, con 5 días de antelación (porque me salté un par de cositas más que me apetecían), llegué a Delhi, de polizón involuntario en un tren. Sin ánimo alguno de hacer turismo, con unas ganas tremendas de salir de Asia, a la que creo que dejé demasiado tiempo por desconocimiento, y una enorme ilusión por mi próximo reencuentro con el mundo latino. Qué bien que me calculé las fechas, para pasar mi cumple en Chile, creo que si lo paso en Asia me habría costado una pequeña depresión.

Pasé 4 días de avión en aeropuerto y de aeropuerto en avión. Creo que fueron 4 aunque todavía no lo tengo muy claro. Salí de India el día 26 de Septiembre a las 09:00, hora y fecha locales, y llegué a Chile el día 30 de Septiembre a las 12:35, hora y fecha locales, pero yo había dormido cinco noches y vivido 6 días. En mi diario hay dos días con fecha 30.09.09. Y esto, queramos o no, se llame jet lag o como se llame, trasconeja mucho, hasta dos días de inestabilidad física, porque la mental la tengo perpetua.

Y aquí estoy, como en casa. El reencuentro con nuestra cultura me ha sentado de maravilla, y eso que hay grandes diferencias, pero somos tan parecidos, que me encuentro muy a gusto. Los horarios, el clima, aquí está empezando la primavera y hace fresquito, qué gozada!! Y la comida, qué importante es la cultura culinaria. Ahora las raciones "normales" me parecen brutales, acostumbrada a comer en esos cuenquitos de nada, enanitos y cuasi vacíos, acostumbrada a que la carne es la guarnición, llego aquí y lo primero que hago es comerme un pollo asado, bueno solo pude con un cuarto, cuando en Asia, medio pollo no me llenaba, aquí un cuarto me desborda. Y lo segundo que hago fue cenarme... ¡¡¡cenar!!! una parrillada de carnaza, que todavía estoy intentando digerir... era mi cumple, no me regañéis. Con lo bien que me estaba quedando, creo que en tres meses me recupero, a no ser que me ponga a dieta. Además he visto un plato típico que es de judías, y también lentejas (si en India había pero picaban), y las sopas son SOPAS, con material, no solo noodles y hierbitas, en fin, lo que es gastronomía latina.

Y es que como alguna vez he dicho, mola descubrir lugares nuevos, culturas, gentes, y si, también la gastronomía, entre otras muchas cosas. Pero eso mola, al menos a mi, en plan "vacaciones". Ya se sabe que "lo poco gusta y lo mucho cansa". De modo que estoy encantada de reencontrarme con la herencia de nuestras raices. Y, dicho sea de paso, con la civilizadión.

Y esta foto se la dedico con mucho cariño a Asun y Ricardo por el comentario que me dejaron en este post. Porque comentarios como ese son los que alimentan la tenacidad..
Chicos, LLEGUÉ!!!

3.10.09

¿Dónde está Yola? 22.

Nos saltamos todo Vietnam (que algo habrá que dejar para el futuro del blog) y pasamos al siguiente país. Segundo de mi lista al que no quería ir, a este, por nada del mundo. Pero que me sorprendió muy gratamente.

Quizá el momento más inesperado de todo mi viaje porque jamás pensé que en este periplo llegaría a tan grande y variopinto desierto. El cual, además, me guardaba una curiosa sorpresa.

¿Dónde está Yola?



Venga va, a ver quien se moja un poco, que el país y el desierto son fáciles. ¿Qué tal probar con la ciudad oasis desde donde accedí? Y si alguien ya acierta el nombre de la duna de la que volvía en la foto, y que aparece al fondo, me quito el sombrero.