31.7.09

Frutas Asiáticas I: Mangostán.

Aunque ahora mismo me estoy comiendo unas deliciosas y naturalmente caseras "gominolas" de fresa (por llamarlo de algún modo), vamos a empezar con las frutitas de estas tierras, la mayoría de las cuales no había visto en mi vida, ni había oído de su existencia. Además claro está que, si suponen el 80% de mi alimentación, forman parte importante e integrante de mi viaje.

Y es que, jolines, las voy a echar mucho de menos cuando no las tenga. De hecho, ya hecho de menos los lichis, que desde Ho Chi Minh (hace casi un mes) no los he vuelto a encontrar. Espero que Sapa me regale ese último placer.

Empiezo con el Mangostán. ¿Por qué? Pues por nada en especial, solo que cuando se me ocurrió hacer los vídeos sobre las frutas, era la que mejor pinta tenía en el mercado y una de las que jamás había visto ni oído.

Así, a modo de resumen (muy resumido), el árbol se llama Garcinia Mangostana, más conocido como Mangostíno y es un árbol tropical perenne, muy difícil de cultivar con éxito en lugares de clima no tropical. Lo que la convierte en una fruta muy preciada. Si a eso le añadimos que Ferrán Adriá dijo en algún momento que era su fruta preferida, ya está, el coctel perfecto para que el Corte Inglés las venda, entre Mayo y Junio, a un precio astronómico (aquí cuestan 3 perras, igual o menos que la piña).

Deja de madurar cuando es cortada del árbol, de modo que su cosecha debe ser muy meticulosa. Lo que más la encarece es que dura una semana o menos, en condiciones comestibles, poco más en refrigeración (no se si se podrá congelar). De modo que supongo que su exportación debe hacerse en plan "tele-transporte", porque ya me diréis si no.

Del aporte nutricional, aparte de agua, hidratos de carbono y fibra (como todas las frutas en mayor o menor medida), cabe destacar el contenido en potasio, mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso, para la actividad muscular normal, y que interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.

Lo veréis en el vídeo pero os lo cuento. Tiene una corteza en dos formatos: La externa es más tipo cáscara, muy dura y de color morado o granate muy oscuros, con un "pezote" (no se decirlo de otra manera) de 4 hojitas, que debían ser la "cubierta" de la flor, y un tallito. La interna es blanda, tipo carnoso, morada y que mancha mucho (de morado evidentemente).

Dentro encontramos unos gajos con pinta de mandarina blanca, blandita y muy jugosa. Y cada gajo tiene una semilla también blanda (el hecho de la semilla blanda es lo que condiciona la duración una vez cortada... creo), como la de una naranja, pero aplastada y más blanda.

El sabor es aci-dulce, más dulce que acida, pero con ese toquecillo. Fresca y jugosa (mucha agua), aunque tiene algunos hilillos de esos que se quedan entre los dientes. Me gusta bastante, de 0 a 10 le doy un 8'5, muy rica.



Pezote: Dícese en mi familia, de toda la vida de Dios, de aquella parte frutil más dura de la cáscara y/o corteza, generalmente con una pequeña parte del tallo y probablemente alguna hoja. U sea se, por ande estaba enganchada a su progenitor (árbol o planta). Seguro que eso tiene un nombre propio, con definición en la RAE, pero no me lo sé.

PD: Cómo voy a aprender inglés si no se ni hablar castellano. Ya me vale.

28.7.09

Sexo en Tailandia

Otra cosa que desconocía, de la que solo había oído hablar y no demasiado. Y otro de los puntos fuertes del país, el centro mundial del sexo, título que se ha ganado a pulso.
ADVERTENCIA: Aunque algunos lo tachan de "tema delicado", para mi no lo es en absoluto. Hablaré de él como si lo hiciera con cualquier amiguete, como si hablase de música, cine, playas o lo que sea. Es decir, sin ningún pudor y menos diplomacia y/o delicadeza (perdí ambas en la guerra, como diría mi abuela). De modo que si crees que tus sentimientos o ideas se pueden ver alterados en algún sentido, será mejor que cierres esta página y te vayas al psicólogo. Gracias.

Yo soy muy inocentona, y sinceramente, este tipo de cosas me pasan por alto, vamos que no me entero ni del nodo porque ni me va ni me viene, la verdad. Pero aquí es difícil no darse cuenta.

Comenzó llamándome la atención la gran cantidad de parejas occidental-asiática que me iba encontrando. Ahora me explico la diferencia en número de mujeres/hombres que tenemos en occidente, no es que ellos sean muchos menos, es que se han venido todos aquí!! Y entre eso y los que deciden cambiarse de acera (con todos mis respetos, que no tengo ningún problema con esto), pues nada, o los cazamos yogurines o quedamos solteronas, no queda otra.

Después fue la abrumadora oferta de Ping Pong Show, (a las 12 de la mañana!!) en la calle Khao San.

Empecé a fijarme, y entonces me sorprendió la gran cantidad de mujeres asiáticas que tenían nuez. Increíble pero cierto, Tailandia, y más concretamente Bangkok, se ha convertido (no se si lo fue siempre) en el país de la cadena club (ya sabéis luces de neón y demás), en tres modalidades:

1. Las capacidades de un periné potenciado. Ya os puse un poco en antecedentes sobre el Ping Pong show. El núcleo está en el barrio de Patpong, pero se pueden encontrar en casi todas las calles más o menos turísticas de Bangkok, y prácticamente a cualquier hora del día, aunque los espectáculos son de tarde-noche y vienen a costar entre 500 y 2000 baths, como siempre en función de la calidad del local (que no del show en sí mismo).

No se muy bien de donde vendrá esta tradición, ni me interesa la verdad. El caso es que para neófitos, anatómica y fisiológicamente hablando, puede resultar sorprendente la cantidad de cosas que se pueden hacer y la potencia que se puede desarrollar, potenciando la musculatura del periné femenino, por eso os recuerdo que de ahí salen bebés de hasta 5 kilos de peso y en ocasiones varios (yo se hasta ocho), así que tampoco entiendo muy bien de qué se asombra el público. Por supuesto no fui a verlo, de modo que me limito a contaros lo que me decían en la calle, y lo que cuentan otros que si estuvieron.

Más parece un espectáculo circense de payasas decrépitas (en Bangkok, que en las playas las hay más jovencitas) que, en vez de las manos para sus juegos malabares utilizan su vagina. Desde sacarse una ristra de pañuelos, hasta lanzar un dardo (y clavarlo en la diana), demuestran hacer cualquier cosa imaginable. Lo más típico, de ahí su nombre, es el lanzamiento de pelotas de ping pong, aunque también podrás ver cómo se beben una lata de coca-cola, se fuman 5 cigarros, o lanzan medio plátano a la boca de algún osado espectador que previamente aceptó el reto (y suelen acertar).

Por supuesto en el local hay chicas dispuestas a aceptar una copa y hacer compañía a cualquier turista masculino (solitario o en grupo) que lo desee. Pero el público no es exclusivamente chicos solos (normalmente entraditos en años), es de lo más variopinto, desde grupos de amigos/as (de vacaciones) hasta familias completas (padres y dos hijos), incluyendo niños, que estoy de acuerdo en que tienen que saber de todo, pero tengo mis dudas sobre lo que le puede aportar este tipo de espectáculos a niños de 8 años (los he visto entrar de la mano de sus padres).

2. Una nuez con tetas. Los ya famosos lady boys (así los llaman aquí). Son transexuales. No alcanzo a saber si se operaron por un verdadero problema psicológico, como se supone que lo hacen los que conocemos en España por los medios, o por el aplastante éxito de las féminas asiáticas entre los hombres europeos. El caso es que Bangkok es la ciudad que más intervenciones de cambio de sexo realiza en el mundo (que se dice pronto). Lógicamente muchos de estos también se prostituyen, tanto en la calle como en garitos varios.

3. Mesalinas a discreción. Yo la verdad es que solo veía chicas, arregladas de muy corto y enormes escote y tacón, que pensaba que salían de juerga por la noche. No es difícil confundirse, por las indumentarias de última moda que acostumbran a portar la mayoría de las jóvenes cuando salen de juerga (juer, parezco una abuela haciendo este comentario).

Unos conocidos me hicieron consciente de la realidad. Solo hay que observarlas un poco para descubrir que, es más que evidente, que son prostitutas. Y también están en todas partes. De hecho, ni siquiera es necesario currarse la calle o los garitos de la cadena club, cualquier vendedora de lo que sea, puede optar al preciado bolsillo del turista a la menor oportunidad que éste la de. He visto más de una que va con su cesta llena de cosas para vender, encuentra grupo de turistas, generalmente cincuentón y donde el número de mujeres es insignificante o nulo. Acecha, ofrece el producto de la cesta, los turistas le dan un poco de coba, porque se están divirtiendo mucho (cosa que tampoco termino de entender), ella se sienta para seguir el juego y se pide una bebida que nunca va a pagar. Se labra el camino y lo más fácil es que alguno caiga.

Lo mismo sucede con las masajistas. Si eres chico, y solo entraste a por un masaje (y sin pareja), como mínimo te van a preguntar, generalmente cuando están terminando, si quieres continuar o si lo quieres completo, por 4 duros más. Así de simple.

No se si será una cuestión cultural, una forma fácil de ganar mucho dinero, o verdadera necesidad. Tampoco tengo muy claro si concederle al asunto el beneficio de la duda. Lo que si resulta cristalino, es que aquí el sexo es simplemente un producto más para comercializar y parece ser que han sabido sacarle el máximo provecho.


Fotografías: Pateando el Mundo, Público.es

26.7.09

¿Dónde está Yola? 18.

En esta ocasión, cambiamos de país. Vamos con una fa-ci-lí-si-ma para que no os quejéis tanto.

Dónde crees que puede estar Yola viendo esta foto?



¿Dónde está Yola? 17. Patuxai en Vientiane.

Esta vez fue Ricardo Lafita quien acertó donde se encontraba Yola. Bueno y, sin que sirva de precedente, he de decir que Encarna A. Lo acertó, pero me envió la respuesta vía mail (por eso no aparece en los comentarios).

Lo que aparece en la foto es Patuxai. La traducción literal sería "Puerta de la Victoria" y viene a ser el "Arco del triunfo" de Vientiane, en Laos. Que conmemora la victoria del país sobre su colonización francesa, y se levantó en honor a las víctimas que dicho conflicto produjo.



Los americanitos, después de machacarles a bombas (que llegaron hasta aquí), para lavar su imagen, regalaron al país un mogolló de cemento para su reconstrucción. Pero algún gobierno debió pensar, pa'qué vamos a reconstruir, mola más un Arco del Triunfo "igualito" o "mucho más bonito", que el que tienen los que acabamos de echar a patadas. Eso te lo asegura a pies juntillas, más de uno que no ha debido salir en su vida de Vientiane, y tampoco ven televisión o imágenes en los medios. Resulta curioso, pero este fenómeno de "somos los mejores" me ha pasado en más monumentos y/o situaciones en Laos, Camboya y Vietnam. Hablaremos de ello.

El caso que ahí quedó la mole de hormigón conmemorativa que, bueno, para gustos los colores. Arquitectura más que parecida a la europea y ornamentación sobradísima, completamente asiática.

Avistu, pensé que sin torreones era más fácil porque ¿se parece en algo así de lejos?
Juan L. me parto contigo, encima que le quito los torreones para que se parezca un poquejo, juas.

Gracias a todos por participar. Seguiremos.

24.7.09

Songkran: Año Nuevo Tailandés.

Incluir Tailandia en mi itinerario fue una improvisada sorpresa, porque yo no quería pasar por aquí. Cuando dije en casa que estaba en Bangkok la preocupación ocupó asiento entre la familia. Solo leía comentarios de: "Ten cuidado!!", "Hay mucho agetreo?", "Militares por las calles?"... Yo, como vivo en mi mundo (nunca mejor dicho) pues no me había enterado de nada, y contestaba: "Te da igual tener cuidado, te pillan, lo quieras o no", "Agetreo es poco, está todo el mundo en las calles, con su carga dispuesta para dispararte", "¿Militares? Yo no he visto ningún militar y me he cruzado la ciudad de punta a punta. ¿Qué pasa?".

Lo que pasaba es que, según las noticias en España, había revueltas ciudadanas de algún tipo, al parecer bastante duras, jajaja. Lo siento, no puedo dejar de reirme. Cuando me lo dijeron, contesté: "Yo creo que lo hacen a propósito para disfrutar agustito y sin demasiado turismo de sus fiestas".

Me encontré de lleno con la celebración del Año Nuevo Budista. Lo que se vive es exactamente una "revuelta" ciudadana. Todo el mundo está en la calle, provistos de gran cantidad de munición acuática. Pero yo no sabía nada.

En el hostal, después de insistir varias veces en si estaba segura de que quería salir, me dijeron que no llevase nada electrónico encima, ni el móvil. Me dieron una tarjeta de visita plastificada, por si la necesitaba para regresar y me dijeron que el dinero mejor en una bolsa de plástico. Entendí que estaban celebrando una gran fiesta en el país, y que la gente andaba un poco descontrolada, pero como mi inglés es así de triste, no entendí más.

Salgo. La calle está a rebosar de personas armadas con cubos, cubetas, pistolas y metralletas de agua, contenedores llenos del elemento y/o mangueras, algunos hasta con la Kärcher. ¡¡Oh Dios!! ¿Llegaré seca al Skytrain?

Todos me han visto y, sin cesar su actividad de bañar a todo quisqui, me están esperando. Jooooder, a ver cómo te libras de esta!!. Me puse mi sonrisita de "clemencia, por favor" y caminé hacia el parque acuático.

Gracias a eso, llegué casi seca a mi destino. Algunos te hacen un gesto como para decirte que no te van a mojar, pero cuando has pasado te echan el cubo de agua a los pies. Algunas chicas, siempre más comedidas, te dan el agua en la mano, pero el terror son los niños, no tienen ninguna piedad, salvajes y descontrolados (como casi todos en fiestas), solo ven venir bultos y lanzan el agua. Creo que dan puntos al que más moje o algo así, porque vaya tela.

El primer día me regaron los pies unas cinco o seis veces, y otras tantas me dieron el agua en las manos. El segundo día, nada más salir me cayó un cubo de agua enterito para mi sola. De esa guisa me fui al supermercado y me compré la metralleta más grande que había (3 litros). La cargué en los aseos y cual "Teneiente O'neil" me lancé a la calle ¡¡a jugar a las guerras!! Total, lo peor que me podía pasar es que no me dejaran entrar en la embajada de turno, así en plan "fiesta de camisetas mojadas", que por cierto, y como es lógico, me la encontré cerrada.

El Songkran, o año nuevo budista, se celebra a mediados de Abril, entre los días 12 y 16 dependiendo del país. En Tailandia es del 13 al 15. Son tres días de fiesta nacional que suelen alargar todo lo que pueden (esto no es un síntoma exclusivamente español). Es decir, si cae en fin de semana trasladan los días a los laborables más próximos y si cae entre semana, aprovechan para pillar un puente y alargar la fiesta.

Actualmente tiene una fecha fija, lo que ha provocado una mala interpretación de su origen. En la antigüedad se celebraba en una fecha determinada por ciertos cálculos astrológicos, muy ligados al calendario lunar. Songkran deriva del sánscrito y significa "movimiento" o "cambio". Estos dos aspectos han llevado a muchos a pensar que se celebra cuando el sol entra en la constelación de Aries. Pero la realidad era diferente y creo que tenía más relación con las estaciones (lluvias o seca) que con el sol. A mi me suena a una especie de "Noche de San Juan", porque se celebra supuestamente en el mes más caluroso del año, el día de más horas de luz.

El primer día, Wan Sanggkhan Lhog, el 13 en Tailandia, marca como el final de una era y se realizan rituales y ofrendas a los monjes budistas, y procesiones de los budas. Como parte del proceso de renovación, se limpian las casas (tirando trastos viejos), los templos, los propios budas, y la higiene personal adquiere un significado importante.

El segundo día, Wan Nao o Wan Da, es como el intermedio entre el cierre de una era y el comienzo de la siguiente. Se preparan las ofrendas para el año nuevo, se reunen las familias. Se considera un día favorable, en el que se debe sonreir y evitar el mal humor, o pronunciar palabras malsonantes. Es cuando se empieza a salpicar agua que, viene de la creencia de "limpiar". Por eso los monjes, cuando bendicen a los fieles, les salpican agua (estoy pensando en alto).

El último día, Wan Phya Wan, es el verdadero día de Año Nuevo y el más importante del Songkran. Se suele pasar haciendo méritos y realizando actividades caritativas como ofrendas a los monjes, escuchar sermones, salpicar agua bendita sobre las imágenes de buda y los monjes, etc.

El agua corre a raudales en las tradiciones del año nuevo tailandés, como símbolo de limpieza, pureza y renovación. Hoy día consideran que tirar grandes cantidades de agua es lo más representativo y divertido de las celebraciones del Songkran, que ayuda a combatir el calor propio de esta época, sin embargo tradicionalmente lo que representaba la suave naturaleza del Songkran y del año nuevo tailandés era el salpicar agua con delicadeza y normalmente aromática (perfumada). Los jóvenes además, salpicaban agua a la gente mayor que ellos, como tributo de respeto y reverencia. Se trataba de un gesto sincero que consistía en verter delicadamente agua sobre el hombro y la espalda de la persona. Mientras se hacía, se murmuraban buenos deseos y palabras de bendición para el nuevo año. Este ritual lleva también implícita la búsqueda de bendición y perdón por los errores cometidos.

Las ceremonias religiosas y populares asociadas al Songkran se realizan principalmente para tener buena suerte y prosperidad, pero son también actos de gratitud en memoria de aquellos que ya han pasado al otro mundo.

El Songkran, por tanto, es un período de reunión y de renovación de los lazos familiares.

Pero quedó algo que no termino de entender. Algunos jóvenes llevan en el cubo una especie de puré blanquecino (del color del yeso), que yo creo que es agua con harina. También lo lanzan, aunque menos que el agua, con este mejunje lo que suelen hacer es marcar a las personas, bien un restregón en un brazo, o en la cara. Y la verdad que no se lo que eso significa, así que como siempre, si tienes idea o encuentras algo, que yo no he sido capaz, agradeceremos mucho que nos lo cuentes.

Actualización: Ahora creo que lo blanco son polvos de talco.


Fotografía e información recogidas de: 2BANGKOK.COM, Thailand Life, Indoriente.


22.7.09

Masaje Tailandés

Como todas estas entradas están programas, las hice en Ho Chi Minh y a saber por donde ando ahora que lo leéis. Pues no tengo la menor idea de cual fue vuestra respuesta a mi pregunta sobre los masajes tailandeses. Por eso he decidido yo solita dedicarles un post. Mis disculpas por ignorar vuestra respuesta en esta ocasión.

Antes de venir había oído hablar largo y tendido sobre el famoso (no entiendo por qué) masaje tailandés. Lógicamente llegados al país, me di alguno que otro, aprovechando el irrisorio precio. Venga vale me dí unos cuantos, pero conste que solo era para poder hacer una buena crítica profesional.

Principalmente venden tres tipos de masaje:

- Oil Massage. Es lo que la mayoría de la gente entiende por un masaje, es decir, un masaje de relajación o sobeteo superficial con aceite, generalmente aromático. Suele ser agradable, aunque algunos profundizan un poco y eso, ocasionalmente molesta (que no, duele). A mi me resultó demasiado superficial, aunque la chica hizo un poco de hincapié en una de las mil contracturas que tengo (como todo cristo). No me hizo gran cosa, más allá de dos horitas de manoseo relajante.

Lo venden por tiempo, es decir, tanto, el de una hora y tanto, el de dos horas. A veces también lo venden por zonas: cuello y hombros (suelen incluir los brazos), espalda (ocasionalmente incluye los brazos), piernas, cabeza (en este no usan aceite), y estos tienen los tiempos definidos.

- Foot Massage. No es que te vayan a dar el masaje "de pie", no. Es un masaje sólo de los pies, aunque se suelen extender mínimamente hasta la rodilla. Digitopresión, que de dígito tiene bastante poco, porque lo hacen con un palito de madera (que la madera, hasta donde yo se no tiene sensibilidad alguna). Movilización pasiva (vamos que te mueven las articulaciones) y todo ello aderezado con un poco de sobeteo, apretando que no es lo mismo que profundizar. Si no encuentran cómo rellenar su tiempo (porque te lo venden por tiempo), hacen estiramientos sin sentido, es decir, simplemente estiran hacia donde puedan.

Me debieron tocar las dos peores masajistas de Tailandia, o no las caí bien porque, hacen daño, aprietan sin compasión ni miramiento algunos, y sin saber muy bien donde, ni sentir esa presión, ni los tejidos que hay debajo.

Tienen una variante del Foot Massage que es la Reflexología Podal. Como en todas partes has de encontrar un buen profesional, porque este es el país del timo y, si en el resto del mundo hay que tener cuidado con estas cosas, aquí con más motivo, que te venden los masajes por la calle.

Para no meterme en cualquier sitio pregunté en tropemil hasta decidirme por uno que aparentaba un mínimo de formalidad y conocimiento. No me hicieron pregunta alguna para conocer mi estado de salud. No indagaron de ningún modo (y hay muchos que no son verbales) en mi cuerpo, con la intención de encontrar algo que tratar. Directamente cogió el palito y ale, a apretar, que para eso habrá venido esta. Me regalaron unos estupendos días de diarrea (esto lo entenderán solo profesionales y poquitos más), y por supuesto no repetí y no se lo recomiendo a nadie, si previamente el presunto/a reflexólogo/a no tiene un mínimo indicio de nuestro problema. La reflexología, como otras muchas técnicas, no es un simple masaje, es un tratamiento. Cuidado porque la diferencia es abismal.

- Thailand Massage o Traditional Massage. Es el masaje tradicional tailandés. Del que todo el mundo habla tanto y del que casi todos sabemos tan poquito. Lo que se dice:

¡¡Duele muchísimo!! Cierto. Por lo general no tienen tacto, aprietan y no sienten. Manos como palos de madera.

Te dan una palizaaaaa. Cierto, como un día de trekking, de compras, de médicos, eso, una paliza.

Te dejan como nuevo. Falso, no hacen prácticamente nada, más allá de estirarte un poquejo.

Y mi opinión, siempre desde el punto de vista profesional, y un poquito como usuaria. Para empezar, como tú no te desnudes, te dan el masaje vestido. En mi humilde opinión de terapeuta eso es una aberración. Habría que tener una sensibilidad brutal para percibir los tejidos del cuerpo (no solo la piel), a través de la ropa. Eso es una habilidad de la que muy poquitos pueden presumir. Yo, a día de hoy, no puedo decir que la tenga, ni de lejos, claro que solo cursé 9 años de estudios y sólo llevo trabajando en ello 14 años (jo, yo no quería hacer conscientes esos números, qué bajón!).

Solo usan tres técnicas: digitopresión (sobre todo), estiramientos (un poco) y masoterapia (menos todavía). Si tienes suerte y encuentras una persona mínimamente consciente de lo que está haciendo y con un poco de tacto, posiblemente sentirás dolor en algunas partes (no todas) muy concretas de tu cuerpo. Sentirás tirantez (nunca dolor) con los estiramientos. Es posible que te queden una especie de agujetas durante uno o dos días, y tras eso, te encontrarás mejor (que antes de ir).

Pero esto es lo más infrecuente en Tailandia. El masaje tailandés se ha popularizado tanto que se vende en cualquier esquina (nunca mejor dicho). De modo que lo que menos abunda por este país son auténticos profesionales. Saben que su fama les viene por lo dolorosísimos que son sus masajes, y se dedican a vender dolor. Si no te quejas ellos seguirán apretando hasta oír tu lamento, y sin miramiento alguno de lo que hay bajo sus manos, sus codos, rodillas, pies o palitos de madera.

En ningún momento hacen uso de la sensibilidad que debería residir en las manos (y demás) de un terapeuta, es decir, en mi opinión, casi todos son unos malos o falsos masajistas. Cosa que, como ya he dicho, no quita para que podamos encontrar algún buen profesional del sector. Pero aún en este caso, sólo esas tres técnicas limitan demasiado los efectos del masaje.

Se que puede parecer una crítica dura, pero es el fiel reflejo de la realidad actual que se encuentra en Tailandia, a este respecto. Probablemente esto tendrá poco que ver con las ancestrales lecciones sobre salud y técnicas de sanación que se encuentran grabadas en las paredes de las capillas del Wat Pho, lo que fue la primera universidad del país.

En definitiva, compañeros osteópatas, por estos lares, ninguna competencia y muy poco o nada que aprender, que no sepamos ya. Está todo desvirtuado.

Seguro que algunos de los hombres que hayan visitado un centro de masaje en Tailandia, puede aportar un añadido a toda esta información, cosa que todos agradeceremos mucho. Pero yo soy mujer, y no me ví en la situación, de modo que no puedo hablar de ello.


19.7.09

¿Dónde está Yola? 17.

A ver qué tal con una de mosqueo.



Venga país, ciudad, y a ser posible monumento, cuyo hermano mayor, con el mismo nombre, se encuentra en Europa.
Ánimo que estáis muy cerca!!!

18.7.09

¿Dónde está Yola? 16. Phou Si.

Esa estupa dorada, más bonita desde lejos que in situ, pertenece al Wat Chomsi, una pequeña capilla budista ubicada en lo alto del monte Phou Si, en Luang Phrabang, Laos.

Este monte es uno de los más espirituales y sagrados del país, porque en él existe una pequeña oquedad, en cuyo interior hay una venerada huella de Buda (como lo leeis). Alrededor de esta pequeñísima cuevita se levanto una especide de santuario, que recibe el mismo nombre del monte, ya hablaremos de todo esto.


Esta vez la solución quedó entre familia, siendo mi tía Mª Angeles (qué raro se me hace llamarte por tu nombre), la que acertó el lugar, aunque el nombre del templo te patinó un poquillo, acertaste donde estaba, bien por tí!!


16.7.09

Segundo Trimestre de Periplo.

No quiero que todo parezca negativo, pero es que el segundo trimestre ha sido durillo por un cúmulo de pequeñas cosas que terminan formando una gran pelota.

Como no encuentro las palabras para explicaros lo que se siente en el segundo trimestre de viaje, he extractado algunas frases, de conversaciones que tuve (otra vez, pero mucho más breve):
Estas cansada y aburrida, ¿quieres volver? NO. Quiero encontrar algo emocionante, interesante, sorprendente, diferente... Y aquí no hay de eso.

Creo que he perdido esa inquietud que tenía, el apetito. Probablemente, si estuvieras encontrando lo que buscas, tendrías la misma sed que el primer día.

Creo que estás en "el bajón", a superarlo ya!!! Es posible, leí algo sobre ese gran bajón que te sobreviene, aunque ya estoy en el quinto mes, y lo tenía ubicado en el tercero. Creo que si me gustase lo que veo o tuviese ilusión por lo que me queda por ver, no tendría esta sensación de vacío.
En definitiva, que no tengo muy claro si ha sido el bajón, decepción, desencanto, desilusión o frustraciones varias, pero desde que salí de África, y hasta hace unos días, salvo contadas excepciones, ya lo sabéis: carencia de apetito y bizcocho.



De hace unos días a esta parte he recuperado la ilusión, porque he encontrado un punto en el planisferio que podría convertirse en esa delicatessen que necesito para despertar mis sentidos. Así que me voy a buscarla!!

Por otro lado, parece que se me está pasando, o me estoy adaptando a lo que hay aquí, y empieza a gustarme (un poco). Ya se sabe que cuando solo hay bizcocho, al principio gusta, luego empalaga y al final uno se adapta y aprende a saborearlo y todo. Esta última parte de bizcocho parece que tiene un poco de relleno de confitura de coco.

No quiero hacerme demasiadas ilusiones con los destinos de mi tercer trimestre, pero al menos prometen tener algo más que simple bizcocho.

* Lo que se echa de menos:

- El contacto físico. No, no solo ese que estás pensando (que también bastante). De un lado está mi profesión: todo el día tocando chicha. De otro lado que abuso de ser achuchosa, sobadora, y pimbosa (eso solo lo entenderán los más cercanos). Pasar 6 meses sin un solo apretón de manos, una palmadita en la espalda, y ya no digamos un abrazo o un par de besos, no es que sea duro, pero si resulta muy extraño. Y ni siquiera lo había echado al ver, hasta que despedí a unos amigos ocasionales (de estos de viajes) en Camboya. Había pasado con ellos los últimos cuatro días, hicimos un poquejo de amistad y, al despedirnos (son europeos), pues lo típico (para nosotros), dos besos y ABRAZO!!! Del achuchón que les metí, y lo bien que me sentó ese abrazote, me dí cuenta de mi carencia de contacto físico. A partir de entonces, todas las noches, y algunas mañanas, le doy un abrazote a mi mochila y el besito correspondiente de "buenas noches" o "buenos días" (creo que le gusta).

- Valores como sinceridad y honestidad. Aquí parecen haber desaparecido. En caso de mantenerse no están al alcance del viajero.

- La comida. Muchísimo. En Tailandia me jarté de toda la comida asiática porque ¡¡me encantaba!!, pero pasado el primer mes de "cosas raras", te das cuenta que no son raras y que se van a convertir en tu alimentación para los próximos cinco meses. Eso, además de agobiar sobremanera, sinceramente cansa. Entonces empecé a buscar restaurantes con "Western Food" (comida occidental), y fue peor el remedio que la enfermedad, y mucho más si el local presume de "comida española", es mejor pasar de largo.

- Poder hacer las cosas por tí mismo. Aquí es imposible.

- Mi linterna para leer por las noches. Bueno y en alguna cueva y/o tunel. Me la robaron en el único hotel que he pisado en todo el viaje. Y muchas veces parece una tontería, pero la mayor parte de los alojamientos que frecuento, no tienen ni lamparilla en la mesita de noche (cuando esta existe), ni interruptor de la luz a la cabecera de la cama. Eso por no hablar si estás compartiendo dormitorio. La linterna se convierte en imprescindible.

- Avanzar. Es que tengo la sensación de estar "parada" porque, aunque he recorrido un mogollón de kilómeros, estoy parando más tiempo del que me gustaría, en más sitios de los que me gustaría. Y todo porque soy una cabezota y me empeño en querer hacer las cosas por mí misma. Además la ruta del GPS parece no moverse, no es que me agobie, pero te deja esa sensación de estancamiento.

- Por supuestísimo, siempre, pero especialmente cuando una no se encuentra en su mejor momento: un achuchón de mami, un beso (con derecho a roce) del shurri, el hombro de un amig@... y algunas cosillas más en este sentido.


* Lo que se agradece:

- La educación y respeto hacia las personas y su espacio. Exclusivamente en Tailandia.

- La herencia que ha dejado por Laos y Vietnam, la colonización francesa. La repostería es muy buena y ¡¡hay pan!! No es ninguna maravilla (casi hueco) pero pan al fin y al cabo. Es decir, se pueden hacer bocadillos, aunque aquí los llamen sandwich.

- En Vietnam hay pollos asados sin añadidos.

- Las frutas, que si, a pesar de haberse convertido prácticamente en mi alimentación diaria, siguen siendo deliciosas y exoticas. Una de las cosas que seguramente echaré de menos cuando no las tenga.

- Los alojamientos que, por un precio absurdo (entre 3 y 8 $), dispongo de una habitación individual, generalmente con baño privado. Los de 7$ en Vietnam son todo un lujo.

- Los precios en general... ¿o no?... No, mejor dicho, los precios locales, cuando optas a ellos. Te sientes como millonaria o algo así (porque no se lo que es eso). Pero ojo!! por un café se puede pagar desde 0'20 a 2€ (un robo), dependiendo del local donde te lo tomes. Y la diferencia de calidad es ninguna. Exactamente el mismo "lao coffe", que no es más que café de filtro con un dedo de leche condensada, y con hielo, que es más caro. El café filtrado, en sí mismo ya es muy de agradecer.

- Las fábricas de hielo en Vietnam. No se por qué motivo (ya lo investigaré) pero el hielo no acostumbra a hacerse en las casas, y mucho menos en los locales de restauración. Su fabricación está a cargo de varias empresas, también herencia francesa, y la mayor parte del hielo del país procede de dichas empresas. Lo que significa que el agua para el hielo está tratada y/o es de pozo, y da tanta seguridad como la embotellada. Y, aunque yo no acostumbro, es muy de agradecer, con el calor húmedo que hace por aquí, poder tomar las bebidas con hielo.

- Los buses-cama, jeje. En Laos son camas enanas para dos, lo que los convierte en la mejor forma de dormir acompañado. Pero en vietnam son camas individuales, del ancho de un asiento normal, pero camas al fin y al cabo. O sea, que además de ahorrarte la noche de alojamiento, y viajar, lo haces acostadito.

- La línea férrea de Vietnam.

- Y, aunque pueda parecer contradictorio, la comida, que como dicen: no hay mal que por bien no venga. Tengo con ella una especie de relación amor/odio, de estas inexplicables. Como no me convence, me estoy alimentando prácticamente de frutas, pan, quesitos, sardinas en tomate y ahora pollo asado. Cosa que a mis curvas les viene fenomenal. Tanto es así que ya entro en mi viejo pantalón y debo estar buenísima porque:

- ¡¡He encontrado trabajo!!! Ahora soy modelo fotográfica, jajajaja. Cobro 0'50$ por foto, y los pagan!!! Y es que lo de medio-salirse de la ruta, significa que te metes en otra ruta, la del turismo autoctono. Y claro, una europea, llama la atención tanto como para fotografiarla. Pero una europea grande, gorda, y con tetas (que estas de aquí no tienen na), que les saca una cabeza y dos o tres cuerpos, pues ya debe ser lo más de lo más. Algunos me pedían permiso, otros hacían la foto sin más, y más de uno me las hacía a escondidillas. Pero llegó uno que me agarró por la cintura y me hizo señas para que mirase a la cámara. A ese fue el primero que le pedí dinero. Se hizo 4 fotos y me dio 50.000 Dongs (suena bien eh!!). Lo cierto es que no llega a 3$, pero hice mi cálculo y, para vender, bajé un poco el precio. Os juro que lo pagan por hacerse una foto contigo. Ya se sabe, como dicen unos amigos , rollito chinorri. De modo que, de aquí a mi próximo destino, comida gratis a diario, por posar un par de horitas en algún lugar turístico.

13.7.09

Qué Hacer en Bangkok IV: Varios.

Pareciera que la capital de la península Indochina diera más de sí que cualquier otra. En realidad no es cierto, pero si lo es que, debido a sus bajos precios, todo lo que se puede hacer en una gran capital, aquí resulta más viable y asequible para un mayor número de personas.

Aunque no todo el mundo lo sepa, Bangkok, a pesar de ser el rey del shopping, es mucho más que mercados y centros comerciales repletos de baratijas. Además de los templos, que ya visitamos, podemos hacer un sin fin de visitas y actividades. Vamos a ver algunas de ellas.

Visitas de algún interés:

* Casa de Jim Thompson. Un reducto de paz en medio de la ajetreada urbe.

El hombre descubrió Tailandia durante su participación en la Segunda Guerra Mundial. Terminada ésta "llegó, vio y venció", o sea, que se instaló en lo que convirtió en una mansión compuesta por seis casas, creó una industria de seda que le debió dar mucho dinerito, para irse de viaje con unos amigotes por Malasia, donde desapareció misteriosamente.

Es muy estimado por los tailandeses por el impulso internacional que le dio a su famosa seda. Y la mansión se conserva como casa museo, tal y como se supone que estaba en su día (más o menos).

La mansión está compuesta de seis casas tradicionales construidas en madera de teca (adoro esa madera, es la mejor), con una antigüedad de al menos dos siglos. Jardines varios, y como no podía ser de otro modo, restaurante, y tiendas de seda y souvenirs.

Se puede visitar la mansión por fuera, o sea los jardines, ir a comer o comprar alguna cosilla; la seda es de lo mejorcito que he visto por aquí, aunque para mi gusto le sobran unos cuantos elefantes. También es la más cara. Para entrar en la casa-museo, además de descalzarse (como en casi todas partes), hay que hacerlo en grupo mínimo de 6 personas y pagar una entradita de 100 Bath (poco más de 2€). Abre de 9:00 a 17:00 y está cerca del centro comercial MBK, parada National Stadium (Silom Line, verde oscuro) del Skytrain más un corto paseo.

* Museo Nacional. Un museo.

El mayor en todo el sudeste asiático. El edificio data del siglo XVIII, y acoge una de las colecciones de arte más extensas y completas de la historia de Siam. Es interesante para comprender la evolución del arte tailandés. Aquí están representados todos los periodos y estilos. Pintura, instrumentos musicales, cerámica, restos arqueológicos, herramientas, etc. Lo bueno es que se exhiben de forma bastante didáctica. En las inmediaciones se encuentra el Teatro Nacional, que combina estilo tai y occidental, donde se pueden ver representaciones de danza, música y teatro.

* Palacio Vimanmek. Tiene el edifico de madera de teca dorada más grande del mundo y es muy bonito, un poco recargado, pero bonito.

* Wat Benchamabophit. Lo llaman “El Templo de Mármol”, pero en realidad lo único que tiene de mármol es una pequeña capilla. Y dicen que la imagen de buda que alberga es la más bonita de Asia, a saber!

* Royal Barges Museum. Museo de las Barcas reales. Llaman la atención por lo decoradísimas que están, hay que ver la cantidad de oro (o dorado) que se gastan por aquí).

Excursiones cercanas:

* Ayutthaya. La más importante de todas, algunos la llaman "La perla de Siam". Fue capital del país y bueno, como esto de la historia, religión y demás, me está empezando a aburrir, pues os dejo la Wiki, que tiene toita toda la información.

* Kanchanaburi. Donde no solo podremos encontrar el tristemente célebre "Puente sobre el río Kwai", sino que también podremos hacer un trekking por sus montañas y bañarnos en las piscinas que forman las cascadas.

* Pattaya. La playa más cercana a la capi que por tanto se ha convertido (según dicen) en un Benidorm cualquiera sembrado de prostitución.

Además, si nos queda tiempo y ganas, tenemos granjas de lo más variopinto, desde orquídeas, hasta serpientes, cocodrilos, y elefantes, con espectáculo incluido, faltaría más. Hasta un templo de los tigres (que son cuidados por monjes). Mundo-safari, parque acuático, Planetario y un mogollón de museos. Teatros al uso y de marionetas típicas. Y por supuesto fábricas con sus correspondientes tiendas de seda, joyas, las sombrillas clásicas y souvenirs diversos, para quien guste de estas cosillas. Podéis mirar en la web de turismo de Tailandia (en inglés).

Para rematar la tarde de cada día, podemos acudir al parque a descansar o ha hacer un poquito de deporte.

* Lumpini Park, y la "hora feliz del aerobic". Lumpini es el pulmón más grande y céntrico de Bangkok. Está cuidado al máximo exponente, sus jardines de alfombra verde, setos, árboles e incluso el lago. Pero también están muy limpias y cuidadas todas sus instalaciones, que son las clásicas de cualquier parque, pero este me dio una grata sorpresa cuando encontré barras a diferentes alturas para hacer estiramientos (esto le da muchos puntos a la cultura asiática).

Efectivamente es muy utilizado para hacer todo tipo de deportes, te puedes encontrar gente montando en bici, haciendo yoga, tai-chi, corriendo, patinando, jugando al badminton.

Pero sin lugar a dudas, la "hora feliz" de Lumpini son las 18:00, cuando en distintos puntos del parque se reune una cantidad inusitada de gente que, frente a uno o varios monitores, respaldados por la música que sale de enormes altavoces, se pasan una hora haciendo aerobic. Y es que todas las tardes, a la misma hora, y tras escuchar respetuosamente el imno nacional, se imparten clases de aerobic gratuitas en el parque.

Si, normal que estéis cansados, yo también lo estoy de tanto caminar, visitas, información, la clase inesperada de aerobic... ¿os apetece un masajito mientras nos da la hora de cenar?.

* Masaje Tailandés: ¿queréis un breve y superfluo comentario aquí mismo? o mejor ¿hago un post con tipos, precios, mi opinión (siempre profesional) y demás? Espero vuestras respuestas y me guardo esta información de momento. Venga duchita y a cenar.

En plan mochilero podremos cenar en cualquiera de los mercados nocturnos, y en cualquier calle por 1 ó 2 eurillos, porque hay puestecillos ambulantes de comida por todas partes. Pero si uno quiere darse el caprichito tenemos dos opciones destacables bastante majas: (si alguien me quiere invitar ya sabéis).

* Cena Crucero por el Chao Phraya. Por ejemplo en cualquiera de los Chao Phraya Princess Boat. Donde podremos degustar las exquisiteces de la comida tailandesa en un surtido buffet, y amenizado con actuaciones de cantantes tailandesas en directo.

* Restaurante Sirocco: Este me lo pido, para una noche de esas en las que a una le apetece disfrazarse de señorita. Está situado en la planta 63 del Hotel Lebua at State Tower. Presume de ser el restaurante al aire libre más alto del mundo, pero yo creo que hace tiempo (bastante) que no actualizan la web, y uno de los templos gastronómicos de Bangkok, con exquisita cocina mediterránea. Ofrece vistas impresionantes a la ciudad y al río Chao Phraya.

Y por último, para bajar esa cenita y cambiar un poco los aires de mercados nocturnos, optamos a un par de espectáculos "diferentes".

* Muay Thai. Podemos asistir a un combate de boxeo tailandés. Es un deporte de contacto y una de las artes marciales más antiguas que existen. Es espectacular el ambiente que se crea alrededor del ring: la música, los aficionados y los corredores de apuestas contribuyen a crear una atmósfera de película. Hay pequeños estadios (casi en cada barrio) donde se hacen combates casi a diario, pero los dos estadios principales son Lumpini y Ratchadamnoen.

* Ping Pong Show, que ya os hablé de él y no creo conveniente reiterar sobre el tema que posiblemente, solo posiblemente, entrará en un post más apropiado.

Hoy no nos vamos de copas, mejor de tranqui a la camita que ha sido un día agotador.


10.7.09

No querías sopa? Pues cuatro platos llenos!!

Mis intenciones de llegar a India por tierra se vieron truncadas, por enésima vez (que ya he perdido la cuenta), en esta ocasión por la tontería que caracteriza a algunos gobiernos, mandatarios, o lo que sean. Aunque creo que la realidad es que no estoy preparada para aquello. Como dije el viento sopló hacia el este llevándome a Laos, segundo plato asiático.

Con un país ultra turístico puedo, o eso creo, pero con cuatro seguidos!?!? Inviable, manteniendo una sonrisa mínimamente sincera. Esto es Lonelylandia.

Entre los dos grandes monstruos del turismo asiático, que son Tailandia y Vietnam, ahí, encajonaditos, y con muy poco que ofrecer, están los pobres (en todos los sentidos) Laos y Camboya.

Las sonrisas de Laos, tan "famosillas", son igual de falsas, que las del resto de Indochina, más que el alma de Judas. La parsimonia con la que hacen todo es desquiciante, y eso que vengo de África, que hay que ver la pobrina, la inmerecida mala fama que tiene. Hay que tener más que muchísima paciencia para llevarlo medio bien. Y tienen algo que me sorprendió sobre manera, después de venir de Tailandia, donde el respeto a las personas es preeminente.

Un día, ya no se ni lo que hacía porque me sucedió varias veces, estaba yo haciendo algo, escribir, jugar con el móvil o lo que sea. Y noto una respiración, en mi oreja!!! Me giré recibiendo tremendo coscorrón, con el laosiano de turno que cotilleaba, bien de cerca, aquello que yo hacía. Venga hombre!!, yo tengo que pedirles permiso para hacerles una foto, y ellos se pueden apoyar en mi hombro para observar mi actividad!?!?

En otras, más de una, ocasiones, me siento en una cafetería (si, exclusivamente diseñada para turistas). Viene la chica a tomar nota, le digo lo que quiero, lo apunta en su libreta y ¡¡se queda allí!! A pie quieto, mirándome!! Le pregunto si ha entendido lo que quiero. Me dice que si, que lo tiene anotado... y allí quieta!!! Con un esfuerzo por mantener la sonrisa le digo que si necesita algo más, y me dice que no... y ¡¡¡allí quieta!!! ¡¡¡Pero chica, espabilaaaaa!!!

Y luego están los preguntones, y no me refiero a cómo te llamas y de dónde eres, no, me refiero a ¿cuánto tiempo vas a estar aquí? (digo yo que a ellos qué les importará) ¿Donde vas después de tu próximo destino? (me sigo diciendo lo mismo), y luego está la pregunta del millón, tocando mi brazo, así como para comprobar que es de carne de verdad, me sueltan: how many kilos? Mira, es que ya me cago en todo lo que se menea!!. Vale, ellos no tienen porqué conocer mi cultura, pero repito, yo tengo que pedirles permiso para hacer una foto y ellos se pueden permitir estas intromisiones en "mi vida"?!?!

Total que, sin guías, sin mapas, y apenas sin internet, me crucé Tailandia, Laos, Camboya, y ahora Vietnam, por la ruta prefijada (que tampoco hay mucho más fuera de esa ruta, porque ya se han encargado de enrutar todo lo que tienen). Rodeada de un sin fin de mochileros "biblia en mano". Asediada en todo momento, pasé de sentirme observada a sentirme completamente vigilada. Cuando llevaba más de tres días en un sitio, hasta el barrendero sabía mi nombre, mi procedencia y mis intenciones en la localidad. Que igual en otras circunstancias, esto hasta me habría apetecido, pero mira, no, ahora no.

Al que venga buscando "amistades" asiáticas (u occidentales) de estas de "usar y tirar", es posible que estos destinos le maravillen, porque en ningún, repito, NINGÚN momento, vas a estar solo, excepto en el baño, y no siempre, que habrá veces que te agobie hasta la cola que se forma para entrar detrás de ti. Y es que parece que nadie en este mundo entiende que la soledad deseada es el bien más preciado, y que si yo NO inicio, ni doy pie al inicio de una conversación, es porque no me apetece tener dicha conversación.

Y a pesar de todo lo que se dice y comenta del mundo a grandes rasgos, sobre riesgos varios y peligros del viajero, después de todas mis andanzas, Laos es el único sitio donde me han robado, a hurtadillas (la linterna frontal y mi saco sábana). Claro que yo en el lugar de las chicas, sabiendo la que monté, en el único hotel que he pisado hasta ahora, me lo habría pensado un par de veces. Pobres, ahora me dan un poco de lástima. Y también es el país en el que más me han timado, por confiar en la inmerecidamente famosa, bondad de sus gentes. Además, a una chica del guesthouse de Luang Phrabang, le entraron en la habitación por la ventana y le robaron la cámara de fotos. Es decir Laos SI tiene delincuencia.

Total que Laos tiene algunas cosillas chulas, que ya os iré contando, pero entre mi desequilibrio interno y las formas que tienen por aquí, pues como que no me ha gustado mucho. Termina sentándote mal hasta tanto "sabaidiiiiiiii", el saludo típico que viene a significar, o siempre va seguido de un: "te llevo en mi tuktuk", "te vendo un batido de frutas", "me compras algún recuerdo", o cosa parecida. Hasta la oficina de información y turismo, cuando existe, no es más que otra agencia de excursiones.

Camboya es otra historia. Vive de Angkor y se respira en el ambiente. Excepto eso y la venta del genocidio sufrido en el país, nada más. Aparte de todos los jetas oportunistas, querenciosos del bolsillo del "falang" (extranjero). Para muestra un botón. En el 2002 eran 15 los tuktuk que se encargaban de llevar al turista desde Siem Reap, la ciudad de Angkor, al recinto de las ruinas (porque solo son ruinas, arruinadas). Hoy día, solo 7 años después, hay más de 7000, según nos dijo el nuestro. Creo que es un crecimiento que no han podido ni procesar.

No saben mentir, pero aprenderán porque no dejan de practicarlo. Te sonríen solo cuando ven que tu dinero ha tomado camino hacia su bolsillo. Se cabrean si tú no sonríes, y te hacen burla, y más todavía si no te crees la bola que te están intentando colocar. Eso, los del ámbito turístico. Si te sales mínimamente de ahí, la cosa se normaliza un poco, aunque para todos ellos somos dólares con patitas. Por ejemplo, me metí en más de un restaurante no turístico, exclusivamente local. Siempre tiendo a esconderme en el último rincón, pero no te dejan, te colocan cual anuncio de "también para turistas", bien a la vista de todo viandante, lo que provoca el consabido efecto de turista llama a turista, y al final les llenas el local, así que claro, se funden en atenciones y sonrisitas, que ya te podían invitar al café!!

De modo que, considerando el indochino como un pueblo, Laos y Camboya me han parecido los paletos del pueblo. Turísticamente hablando, no llegan a sus vecinos ni a la sombra del zapato, pero se creen que están incluso por encima de ellos, cosa que, en mi parecer, les resta mucho interés.

No, no todo es negativo, pero para mi, el comportamiento de las personas que me rodean, condiciona enormemente la capacidad de disfrute de lo que realmente hay en ambos países. Probablemente, si pudiera llegar a cualquiera de las 4000 Islas (por poner un ejemplo), en transporte público al uso, pagando el precio normal (y no el de falang), por mis propios medios, y no contratando la correspondiente excursión, etc, etc, mi capacidad de disfrute no se habría visto mermada. Pero de verdad, levantarte cada día, sabiendo a ciencia cierta que salir a la calle significa entrar en la "guerra" turista contra local, pues sinceramente, se me quitan las ganas. Y si te atreves no entres en esa guerra, tu bolsillo lo pagará, aunque seguramente te llevarás otra impresión del país. Y encima es una lucha encarnecida para luego ver una cascada tipo grifo, en medio de un monte boscoso (que tenemos muchos más cerquita). Si, es bonito si, pero bonito en plan bizcocho, nada de maravilloso, asombroso, etc. Lo que me hace plantearme si realmente merece la pena el tiempo que vas a perder en la guerra y lo que vas a terminar pagando, para eso.

En definitiva, cualquiera de los cuatro países, están bien para venir en unas vacaciones de unos 15 a 30 días, máximo, y con el dinerito ahorrado de todo el año para el efecto. Que uno vuelve a casa "maravillado" por lo "descubierto" y descansa de todo esto. Pero para un largo viaje, a mi sinceramente me sobran, con uno solo habría bastado, aunque el destino es el destino y hay que aprender a adaptarse. Quizá por eso, Vietnam me lo estoy tomando de otra manera (aunque son los peores, ya os contaré). De los cuatro, es el que me está pareciendo más bonito, físicamente hablando, y más interesante históricamente. Y aunque todo está enrutado, gracias al dios que os apetezca, los mochileros en masa suelen disponer de poco tiempo y todos paran en los mismos sitios, con lo que siempre queda alguna pequeña ciudad o pueblo, donde pasear tranquilamente, sin estar rodeado de rubiales altos de ojos claros y abiertos. Y ya entraremos en detalle, pero no puedo dejar de decir que no me extraña lo más mínimo que los vietnamitas se fundieran a los americanos, estos se meriendan lo que haga falta.

Y para que os podáis hacer una idea más fiel de lo que pasó en ese mes de abandono del blog, y lo acontecido más o menos en los dos meses de Tailandia, Laos y Camboya, os dejo unos extractos de algunas conversaciones que tuve por aquellos momentos.

Conversación con otros viajeros por el mundo:
¿Por donde ando? Ahora mismo estoy en... piiiiiiiiii, al sur de Laos. Aquí hay poco que hacer me quedo unos dos días. Posiblemente un par de noches en... piiiiiiii, y por fin Camboya, a ver si Angkor hace que 5 meses en Asia hayan merecido la pena...

¿Qué tal Tailandia?
Qué tal Tailandia....mmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm... qué tal Tailandia, puffff. Algún amigo me dice que estoy comparando Asia con África y que así no se viaja ni se disfruta. Igual tienen parte de razón. Tailandia me ha parecido una gran agencia de viajes, especializada en mochileros. Qué piensas de una capital en cuyo plano turístico aparece "la calle de los mochileros"? Pues eso es Bangkok. Hay mochileros de estos de nueva generación (hippie-pijos, rastas, tobillera con cascabel y Lonely Planet) por todas partes, creyéndose que viajan por libre.

Lo cierto es que no he encontrado nada maravilloso, espectacular o con capacidad de sorprenderme. Es muy fácil de recorrer, pero muy difícil de viajar, no se si me explico. Un enorme parque temático. Lo que llaman selva no lo es. Los de los elefantes llevan unos ganchos de hierro para pegarles que ya se los podían meter ellos en el culo.

Todo es predecible y fácil de hacer. Pero lo que ellos quieren que hagas claro. No hay opción alguna de un pequeño "fuera de ruta" todo está enrutado y preparado para el turismo.

Lo que me ha gustado: Aunque sea una turistada, lo que llaman el "Bamboo Rafting" en Chiang Mai, pero porque tuve suerte y nos tocó el intrépido, fue divertido (pero necesitas mucha suerte). El descenso del Mekong en Laos, siempre que consigas aislarte de los otros 70 mochileros que viajan en el mismo barco. Mola. Lo respetuosa y educada que es la gente en todos los sentidos. Y....... creo que nada más, de momento.

La gastronomía pues, es que te tiene que gustar la especia y el picante, y yo como que soy muy natural y purista. Es buena pero nada del otro mundo (para mi gusto). Estoy de noodles y arroz con lo que sea, hasta el moño. Te imaginas un par de meses a base de paellas varias y fideuá, pues está bueno, pero al final te queda la sensación de que llevas dos meses comiendo algo con pimentón. Pues parecido.

Si te gusta eso, entonces es genial. A mi no me llama particularmente. Anoche le decía a mi chico que "Asia es una mierda", es negativo y categórico (tuve un mal día) pero, lo dicho, para mi no tiene nada de especial, es excesivamente turístico.

Respuesta a mi estimado "tocapelotas":
Hola perroooooo!!!!

Haciendo recapacitar al personal, eres un cabronazo.

No te he contestado antes porque la respuesta va a ser muuuuyyyyy larga, y estaba demasiado encendida (o apagada, según se mire). Ahora me he tranquilizado un poquito, así que prepárate.

Lo que no puedo hacer es que pases por Asia con esta incertidumbre acerca de su valía, no, no, no...
Creo que nunca dudé de mi valía hasta que tú me lo dijiste. Solo es que nunca he viajado así, sin guías, sin información, sin mapa, sin nada de nada, obligada a confiar en lo que me cuentan los lugareños, que, dicho sea de paso son más falsos que el alma de Judas.

Vamos a ver, y desde mi desconocimiento (si, ya veo), creo que tu misma has dado la clave acerca de porque Asia te esta resultando "vacía". La estas comparando, y eso no se puede hacer nunca, o al menos no de lleno.
Igual al principio estaba comparando, es algo inevitable cuando viajas (y en la vida). Pero intento siempre no hacerlo. Después de leerte, me hiciste recapacitar y, como soy "cuadriculada", me hice una larga lista (que mantengo casi a diario, para ser "objetiva" dentro de la subjetividad de mis gustos). Intento imaginar que hace muuuucho que no salgo de viaje y por fin encuentro cosas diferentes, pero, te diré, que las que no me gustan y/o me disgustan, quintuplican las 4 o 5 cosas que me han gustado del sudeste asiático (y Angkor no es una de ellas, creo que esperaba demasiado de las pobres ruinas).

Asia me está resultando vacía, porque ya la "hemos destrozado", igual que hemos hecho los del mundo "desarrollado" con muchos otros lugares. El problema sigue siendo mi falta de información y preparación. Es decir, por ejemplo Egipto está destrozado por el turismo hace muuucho tiempo, pero tiene otras cosas que ofrecer, yo me las preparé, me informé, fui y NO ME DECEPCIONÓ. No estoy comparando Asia con Egipto, solo pongo un ejemplo de destroce turístico.

Aquí no tengo info, no he preparado nada, así que no puedo salir de la ruta prefijada, aunque, por lo que estoy leyendo, no parece que quede mucho en estos paises fuera de esa ruta.

Si, África es mas como tu, planificada, predecible, estática (lleva así desde siempre, da igual que tiempo histórico (nunca me gustó la historia) estudies siempre es igual).
Madre mía, esto si que me ha llamado la atención. Vale, ya veo lo desesperado que estás, jeje. ¡¡¡África predecible?!?! Planificada?!?!?! Tronco, coge a tu mujer y a tu niña y VIAJA!!!

En África, excepto algunos paises, como ya te he comentado el caso de Egipto, es NORMAL, es decir, al igual que en Europa o en América, todo el mundo paga el mismo precio en transporte, en alojamientos, etc. Quiero decir que no existe un precio de turista o extranjero. En eso es lo único que es planificada, como tu dices, porque todo lo demás es indómito, impredecible... mira el famoso "African time". Nunca sabes a qué hora vas a salir y mucho menos a la que vas a llegar, por ejemplo.

Sin embargo, entiendo que Asia a sido siempre cambiante, conflictiva, la marea de gente siempre ha marcado un oleaje difícil de ordenar (bonita frase, te la robaré) (paises con tanta densidad de población son siempre "extradinamicos", imprevisibles).
Llevo aquí 2 meses o algo más y, sin tener ninguna información me he hecho todo el recorrido lonelyplanetero como cualquier otro mochilero. Eso, para mi, significa que todo está prefijado, programado, planificado.

Por otro lado, y con toda la gente que hay, que en eso si llevas mucha razón, fliparías al ver cómo muchos se dedican a simplemente "pasar el rato". En ese sentido igual que en África, supongo que vagos hay en todas partes.

Lo de extradinamicos podría valer, aunque yo no termino de verlo, pero lo de imprevisible, ¡¡por favor!!!, para el viajero el sudeste asiático tiene la ruta perfectamente definida. Y estos pedorros no te permiten que te salgas de ella ni lo más mínimo, aunque pensándolo bien tampoco hay por donde salirse. Quiero decir, que planees lo que planees (por indómito y desconocido que te parezca), te van a ofrecer la excursión pertinente que te incluirá eso, y un par de cositas más (a ser posible alguna tribu o tienda donde sangrarte el bolsillo). Si decides hacerlo por tu cuenta, todo son trabas, te sale 3 veces más caro, necesitas 3 veces más tiempo, etc.

Incluso te venden en cualquier sitio (alojamientos, cibercafé y hasta en el banco) los billetes para los buses locales, al mismo precio que te cobran en la estación. ¿Y eso cómo es? Porque ellos lo compran a precio de lugareño y te lo venden a precio de turista, que siempre son distintos. Un ejemplo: Ayer mismo viajé de Phnom Phen (Camboya) a Ho Chi Ming (Vietnam). El billete de bus, tanto en la guesthouse donde me alojaba, como en ¡¡la embajada de Vietnam!!! (Si venden los billetes en la embajada) costaba 8$, con pick-up (recogida) en el hostal. La alternativa para hacerlo por tu cuenta es:
1- Ir a la estación de buses. En Phnom Phen no hay autobuses urbanos, así que una hora de caminata, 20 minutos de bici (2'50$ día) (bajo un sol y el consecuente calor asfixiante), alquilar una motillo (8$ al día), una mototaxi o un tuktuk que, tras media hora de regateo te costara 1$ ida y vuelta.
2- Comprar el billete de bus que, asombrosamente, en la estación cuesta los mismos 8$

De modo que haciéndolo "por libre" te habrás gastado, como mínimo un dólar más y hora y media en total. Lo ponen tan, tan, tan fácil, que al final te ves obligado a "entrar por el aro".

En cualquier sitio te proporcionan un alojamiento, transporte, los visados que necesites, todo. Y eso no es ser viajero independiente, eso es que el sudeste asiático se ha convertido (lo hemos convertido) en una GRAN AGENCIA DE VIAJES. Esto es lo que menos me gusta.

Ya sabes que para mi lo importante es que exprimas a fondo el viaje (GRACIAS), y por eso me "conformo" con el vacío que nos dejas en tu blog tanto tiempo (lo siento, cuando no tengo nada bueno que contar, mejor estar calladita), pero entiendo que debes disfrutar mas de esas tierras, porque me parece que lo difícil siempre a sido rascar la superficie (eso es relativo) de esa gente que, mirándote con amistad, cordialidad, etc,... como son esas gentes (no son así, la sonrisa famosa es más falsa que el alma de Judas, son como todos), te dejan el regusto de vacío, de no llegar dentro de ellos, como es fácil conseguir en África (no lo veo yo tan fácil en África, depende cómo te muevas). Quizá el idioma marque un poco el limite, puesto que no habrá tanta posibilidad de encontrar ni hispanoparlantes, y el ingles usado imagino será el típico parloteo de turismo... (Saben más inglés y francés del que aparentan (algunos controlan varios idiomas latinos), pero se hacen los tontos, como que no entienden, menudos cabronazos).

Vamos que disfrutes (lo tengo jodido, ¿cómo se disfruta de algo que no te gusta?, y lo siento pero, la falsedad, el abuso y el engaño no me gustan y mucho menos si lo hacen jugando con mis sentimientos), y que como al final no me cuentas cosas me las tengo que imaginar... Imaginar es bonito, pero a veces te dejas llevar por lo que nos cuentan en España, y eso te crea una imagen errónea, muy diferente de la realidad.

...

No es que me disguste en exceso (bueno igual si algunas cosas) creo que simplemente no me va el rollito asiático. Y ahora que he descubierto el tinglao que tienen montado menos todavía. Nunca me llamó la atención y la verdad, todavía no entiendo porqué me dejé 5 meses aquí y solo 3 para África.

Ahora, en Ho Chi Ming, las conexiones son mejores, y en casi todos los alojamientos tengo wifi en la room, así que intentaré currar un poco, aunque no prometo gran cosa. Eso si, no esperes sentimientos ni emociones porque.... "Habla solo cuando tus palabras sean más bonitas que el silencio"... A la gente no le gusta leer todo esto que te cuento porque, como tú, desde casa, o no se lo pueden creer o solo les gusta ver el lado bonito de la moneda.

Te aseguro que cuesta muchísimo aislarse de los 70 mochileros que pululan a tu alrededor por todas partes, para poder disfrutar de lo que ves (porque hacer aquí, se hace poco). Pero estoy empezando a conseguirlo. Comprende que esto para mi es un shock, porque parece que viajo en un paquete turístico de agencia, y eso no me gusta nada. Llegué a pensar que había perdido la ilusión o las ganas de descubrir, que se había cerrado mi mente, o cosa similar, pero creo que no es eso, es sencillamente que no me entusiasma lo que hay por aquí ni la forma de hacerlo.

Siento este rollazo pero te lo has ganado, jeje

Besitos para todos.

Yola

Buscando un "salvavidas":
No quiero entretenerte demasiado pero, necesito hacerte unas preguntas, espero que sencillas, por si pudieras ayudarme, y eso requiere de una pequeña explicación.

...

Por algún motivo (el de siempre, la pasta) caí en Tailandia y, como no me entusiasmó, decidí desplegar la mayor y levar anclas. El viento me ha llevado por la ruta definida por la maldita Lonely que llevan todos los millares de "viajeros" que surcan esta muy labrada tierra. Salirse de esa ruta cuesta un infierno, es más caro y requiere de mucho más tiempo. Pensé que viajar sin guía sería mejor, pero aquí no hace falta, esto es Lonelylandia y la verdad, no se si es el bajón de 5 meses en ruta o es que de verdad estas tierras (o sus formas) no me apasionan. Eso a parte de las 4 gastroenteritis que he pasado en los últimos 2 meses y medio (será que no lo digiero).

Pero estoy encadenada en Asia (algo tendré que aprender aquí), por un maldito billete RTW, cuyo próximo vuelo es el 30 de septiembre. Me quedan por aquí 3 meses.

El caso es que necesito un "caramelito" que despierte mis sentidos. O sea, ese lugar maravilloso donde no llega casi nadie, del que no hay mucha información, etc. (Aislamiento quizá) Y como me apasiona el desierto, del que no he podido disfrutar plenamente en este largo viaje, me fui a Google maps en busca de ARENA, y ¡¡Bingoooo!!! Aunque yo pensé que la encontraría en Gobi, que al parecer también hay algo, el mogollón lo he encontrado en... piiiiiiiiiiiiiiiiiii.

No he mirado mucho pero parece que es el desierto de... piiiiiiiiiiiiiiiiii (por escribir un nombre). Como has estado en todas partes, doy por hecho que has pasado por allí. Preguntas:
1. ¿Hace mucho tiempo que fuiste? Hace 10 años que estuve la última vez.
2. ¿Realmente es indómito o aparece en alguna guía de viajes? ¿Las etnias son reales, o son circos humanos? ¿No habrá agencias que organicen rutitas por las dunas? Las etnias, los... piiiiiiiiiiiii , son auténticos, van en burro y comen melón.

Y en caso que este desierto se pudiera convertir en mi golosina:
3. Mujer viajando sola, nada de chino (de momento) y un inglés muy limitado. Ningún problema para caminar, bici, moto, autostop, camiones o el transporte que sea oportuno. Posibilidades de llegar a este desierto, de 0 a 10? (Ahora estoy en Vietnam). Posibilidad 9 de llegar allí.
4. Dispongo de unos dos meses completos, me daría tiempo de disfrutarlo? Dos meses es suficiente, pero ojo en el autostop a... piiiiiiiiiiiii, si no tienes suerte te puede tomar más tiempo. Míralo bien en... piiiiiiiiiiiii, sino tendrás que volver por el mismo camino.
5. Posibilidades de dormir al raso en el desierto? o hacer una buena travesía de días?
...Si no tienes suerte, considera entrar en... piiiiiiiiiiiii por el... piiiiiiiiiiiii, y de allí rápidamente vas a... piiiiiiiiiiiii.

Consejos? Recomendaciones? Cualquier cosa que me pueda ayudar?... parezco muy desesperada? Otro mogollón de respuesta muy útil, que no viene al caso.

Muchas gracias de antemano.

Un saludo.
--
Yola
Lo que me da lástima es que estoy segura que estos países tienen mucho más que ofrecer al viajero, y de que en alguna parte les queda algo de autenticidad. Pero el turismo lo desvirtúa todo tanto, que... bua!! para que seguir, ya está todo dicho.

Y lo que me da rabia es la sensación que tengo de estar perdiéndome lo mejor, lo auténtico, por no saber ni de su existencia.

Total que esto de viajar en plan "rebaño camuflado" me ha superado.. Que ni he encontrado lo que espera, ni he sentido lo que esperaba, ni he tenido la libertad que creía tener.

Cuando escribí todo esto tocho, todavía me preguntaba qué carajo hacía yo en el sudeste asiático, qué fue lo que me trajo hasta aquí, y que es lo que tengo que aprender de esto. De modo que, como muy poquitos habréis llegado hasta este punto de lectura, me voy a autopermitir el lujo de expresar lo que creo que he aprendido, de momento, al menos lo que siento ahora mismo, y eso es que:

La libertad se vende muy cara.
Si, si, siempre lo supe, pero ahora lo he constatado.

Que sigo huyendo de la gente, y más de todo este mogollón que hay aquí. Ya se que puede sonar a contradicción escribir eso en un blog público que además busca vuestra participación, pero me necesito a mi misma, y eso, rodeada de gente, no lo puedo encontrar, porque tengo que relacionarme ellos y no puedo hacerlo conmigo misma. No imagináis las veces que Rolas, y lo felizmente solitaria que me encontré allí, viene a mi mente.

Que soy asquerosa con la comida, cosa que me cuesta muchísimo reconocer, porque siempre he presumido de lo contrario. Pero claro, era fácil no ser asqueroso, y probar de todo , cuando pasaba un mes fuera de casa y luego volvía y me recuperaba. No me daba ni cuenta, y además hacía comiditas etnicas del país visitado, para la familia y demás (no esperéis una comida asiática a mi vuelta). No es lo mismo pasar meses comiendo cosas que no te entusiasman. O sea, que mola comer murciélago un día, pero alimentarte de murciélago no mola.

Que me gusta viajar por un tiempo y volver a casa. Digerirlo, descansarlo, procesar todo el viaje, las vivencias, los descubrimientos... Incluso seguir informándome sobre lo que he visto, y hecho, si lo considero oportuno. Pero vivir en el mundo no son unas vacaciones y cansa mucho, más de lo que esperaba. Y más aún si tienes que hacerlo contra corriente, porque todo te lo limitan.

Que igual, si estuviese forrada de pasta, tendría otra visión de exactamente lo mismo. Es decir, si no tuviese que mirar la pela. Cosa que no me gustaría nada, pero que creo que lo cambiaría todo.

Seguramente en estos momentos, estaré ya camino de la panadería, que parece estar abierta, donde creo que podré encontrar mi chocolatina. De modo que espero que las musas me asistan para poder contaros algo más interesante de mi tercer trimestre del viaje.

PD: No imaginais cómo me jode escribir todo esto. Me encantaría que hubiera sido diferente, pero es lo que hay. Y la sorpresa es que, si se lo dices a ellos, la peli cambia por completo, malditos....:(

8.7.09

¡¡¡Un Pollo Asado!!!

Me cuelo entre todas las entradas que tengo programadas, para contaros que la emoción me embriaga, y no va la cosa de metáfora, que es literal.

El otro día, cuando llegué a Dalat, desde el bus vi un puesto de pollos asados, como los que conocemos de siempre. No daba crédito, pero yo lo vi, y lo comenté alegremente con la familia. Se me hacía la boca agua solo de pensar en un pollo asado (sin condimento alguno).

Al día siguiente, por supuesto, me fui a buscar el puesto que creía tener perfectamente localizado, y nada, no estaba. Dí más vueltas que un tonto y no fui capaz de encontrar el puesto. Así que bajoncillo alimenticio y otra vez noodles con... :( Creí que el hambre y la imaginación me habían jugado una mala pasada, y ploff!!

Peeeeeeero, hoy, regresando de mi city tour particular !!He encontrado el puesto!!. Si vierais la sonrisa que se me ha dibujado en la cara en un instante... Casi me pongo a saltar allí mismo!! Vamos, más contenta que unas castañuelas.

Me he comprado medio pollito asado SIN NADA!!, solo asado, todavía no me lo puedo creer. Sin aceite de palma, sin salsa de soja, sin especias, sin ajo y sin salsa picante, bueno esa me la daban en una bolsita pequeña, pero le he dicho que se la quede para ella, jajajaja.

Me he venido a la superhabitación que tengo aquí por 7$, ya os contaré. He abierto la cajita del pollo, y me he pasado, sin exagerar ni un pelo, diez minutazos mirando al pollo, oliendo al pollo... se me saltaban las lágrimas de la emoción de verdad.

Y es que no se si podréis imaginar lo que es esto de la alimentación, que ya hablaremos largo y tendido sobre ello, pero de verdad, no es que la comida sea mala, no, es buena, y hasta parece variada... el primer mes, claro. Luego, como le decía a unos amigos en una conversación: "Os imagináis estar casi 3 meses a base de paellas y fideuá?" Cuidadín con la respuesta. A mi también me encantan ambas, además puedes elegir: de pollo, de cerdo, de buey (aquí no hay vacas, pero es lo mismo), de pescado, de marisco o de verduras... aunque los tropezones parece que jueguen al escondite y a veces es más que dificil encontrarlos.

Pues eso, después del primer mes, tendría la sensación de estar comiendo fideos o arroz con pimentón, ni más ni menos. Y cada vez que la tripilla te pide algo, te viene esa imagen a la cabeza y, sinceramente... Hasta el moño!!!

Así que un pollo asado (que es una de mis comidas preferidas), sin añadido alguno, SOLO ASADO, que sabe a pollo asado, y no a todo lo que le echan, pues sinceramente, se convierte en el mayor de los manjares. Así que hoy, después de degustar mi medio pollo asado, y rechupetear (como cuando no te ve nadie) todos y cada uno de los huesitos ENTEROS, de mi medio pollo, pues me siento como una reina!!! Y quería compartirlo.