20.4.09

¿Dónde está Yola? 13.

Aunque intenté esmerarme con la fotografía, para que no fuese la típica y complicaros un poquejo, creo que sigue siendo muy fácil, así que os he hecho un puzzle para entreteneros un ratejo.

Solo tenéis que pinchar sobre la ficha que queréis mover (alrededor del hueco libre), y se moverá. Podéis volver a descolocarlas tantas veces como queráis. También podéis poner y quitar números a las fichas, para facilitar o dificultar el juego.

De modo que: ¿Sabrías decir dónde está Yola?



Como siempre, en el post de la solución aparecerán los acertantes con el enlace a su web/blog (si lo tienen).

¿Dónde está Yola? 12. Dentro de la Jaula.

Jiji, como habéis podido ver en el post del Gran tiburón blanco, efectivamente Yola estaba dentro de la jaula mientras uno de los encargados de vídeo filmaba esta escena.



Esta vez han acertado Juan Luis y Sirio. En realidad todos lo sabíais y lo habéis expresado de algún modo, peeeero, solo ellos lo escribieron. Me alegra que el juego esté "dando cancha".

Por cierto, otra experiencia bastante recomendable ;)

19.4.09

Gran Tiburón Blanco

Me dijeron por teléfono que me recogerían a las 04:30. Puse mi despertador a las 04:00. Me levanté entusiasmada pero, a las 04:05 recibo una llamada de White Shark Projects, que me dice que el bus me está esperando!!!!

Pies en polvorosa, menos mal que dejé todo preparado anoche. En seis minutos estaba en el bus, donde el madrugador conductor (que se disculpó por el adelanto) y otra pareja me esperaban.

Por el camino recogimos a otros cuatro viajeros. En dos horas largas de minibús estábamos desayunando en Gans Bay (Gansbaai en africaans). Explicaciones previas de cómo funciona todo; el papel que tiene cada uno de la tripulación en el barco, los alimentos y bebidas de libre disposición durante la travesía, el salvavidas, vomitar por la borda, bla, bla, bla.

Nos colocan el chaleco y subimos al barco. Se ven caras de emoción, otras de temor. Algunas de ellas van palideciendo según nos adentramos en el océano. La lancha va a todo trato y las olas son grandes, era realmente difícil no marearse, aunque sea un poquillo. Llegados a los alrededores de Dyer Island (a unos 10km del puerto). Fondeamos. Somos los primeros, el madrugón servirá de algo.

Empiezan a echar el "cebo de llamada", que no es más que restos/trozos de pez machacados con agua del océano, y lo echan a cubos alrededor del barco, sobre por estribor, donde más tarde colocarán la jaula.

Hace frío, todavía no ha amanecido del todo, pero está nublado y hace aire.

Parece que lo del mareillo mejora, ahora que estamos fondeados. Arriba del todo se pasa, porque da el airecillo. Aunque el capi nos ha dicho que si nos encontramos mal no subamos que es peor. Yo tenía entendido lo contrario, que es peor abajo. Y efectivamente, arriba me sentía mucho mejor, pero claro, el espectáculo también me mantenía más distraida.

Todos los ojos están clavados en el agua. Todos le estamos esperando, y todos quieren ser el primero en verlo. Pero hay tantas cosas que distraen mi mente.

Se que detrás de esas nubes hay un sol que se está levantando, y las va a decir que se marchen, para que podamos verlo bien. En el horizonte, por babor, las nubes están descargando agua con toda su fuerza. Me encanta ver ese manto gris que cuelga del cielo blanco, y los rayos que intentan abrirse camino entre las cortinas de agua.

El cebo no sólo llama a los peces claro. Muchas aves, gaviotas y cormoranes principalmente, vienen a por su desayuno. Se aproximan, tantean el terreno y se lanzan en-picado a recoger ese trocito de alimento. Una y otra vez. Van y vienen con sus alas extendidas. Dejando esa sensación de libertad tras su vuelo.

Uno de los voluntarios interrumpe mis divagaciones ambientales para decirme que si voy a meterme en la jaula me tengo que poner el neopreno ya, porque si viene el bicho no me va a dar tiempo.

Qué horror, ¿no podría yo bajar en bikini? si estoy dentro de la jaula!!. El agua está demasiado fría dicen: "si eres capaz de meterte sin neopreno, aguantas 5 minutos". Puff, embutirse en eso es peor que las fajas de las abuelas o las medias para la circulación, lo prometo. Además está mojado, con lo que se dificulta más la tarea. Una media hora habré tardado en meterme ahí adentro. Cuando ya parecía el muñeco de Michelín, pero en negro, veo los botines. ¡¡¡Pero eso también!!! A ver quién es ahora el guapo que dobla la visagra para ponerse los botines. Al final, con cierta dificultad, pero pude hacerlo. Sigo diciendo que eso es un espanto y que nos separa de la naturaleza. Imagina en lo que estoy pensando, practicado con semejante indumentaria, antinatural, no crees?

De aquella manera, consigo volver arriba, que entre bajar, el aire, las olas y los movimientos para "vestirme", otra vez se me va la pinza. Ya no tengo cámara de fotos, así que solo queda esperar, mirando al inmenso verde esmeralda.

Se disponen a descolgar la jaula. La dejan entrar en el agua y luego la ponen, pegada al casco, en estribor. Y con la parte superior fuera, sobre la superficie. El espacio suficiente para sacar la cabeza del agua y respirar.

No te aseguran que vayas a tener oportunidad de verlos, aunque yo creo que lo dicen para cubrirse las espaldas. Y nos cuentan que a veces viene rápidamente y otras veces tardan horas. Yo suponía que dependería del hambre que tuviesen pero me equivocaba, creo que no tienen demasiada hambre. Controlan la comida que les dan, es decir, depende del día de la semana les dejan que se coman el cebo o no. Así, por un lado no es comida segura y por otro no los tienen cebados, para engañarles y que vengan siempre.

Una chica grita!! Dónde, no lo veo!! Ah, noooooo, era un alga. Muchacha, asegúrate primero leñe. A la segunda si fue. Los avistó uno de los voluntarios que nos acompañan. Dos estupendas aletas, asomando sobre el agua, se acercaban al barco.




Bien, es el momento, todos a la jaula!! De nuevo explicaciones de dónde, cómo y cuando poner pies y manos, y adentro. Echan el auténtico cebo, un enorme trozo de pez, tipo atún, atado a una soga. Lo echan justo delante de la jaula para que podamos ver hasta el higadillo del animal, cuando abre esa bocaza que tiene.

Y si, se les ve. Se les ve muy cerca. Vamos que si tuvieran escamas se les podrían contar, igual que los dientes. Es alucinante cómo se pasean por delante de nosotros, como si no estuviéramos allí admirándoles. Los pobres solo vienen a comer y claro, igual que el burrito de las viñetas, con la zanahoria delante. Tiran el cebo y cuando se está acercando lo van recogiendo, aunque alguna vez no les da tiempo (o se lo dejan) y el animal pilla y se pone tan contento.

La verdad es que parece que hasta sonríen, con la cara de malos que tienen!! Creo que ya lo tenemos tan asociado al cine, que hemos perdido un poco el norte con el tema agresividad de los tiburones. No dejan de ser otro depredador más, que caza y se defiende si se siente atacado.

Al pasar tan cerca de la jaula, a veces se tropiezan con ella, con una aleta o la cola, pero ni mucho menos la atacan. No sabría decir los metros que tenían, porque estaba emocionada, ni siquiera me dí cuenta que había salido el sol para aclarar el día. Ni si quiera sabría decir si el agua era fría o cálida. Estaba disfrutando del Gran Tiburón Blanco en su hábitat y lo demás pasaba desapercibido.

Yo diría que el mayor de todos era como dos jaulas, pero igual exagero. Además las gafas de bucear tienen aumento, con lo que ni idea.

Otra experiencia que realmente merece la pena.

18.4.09

Robben Island

Por su reciente y trágica historia, es una de las visitas obligadas en Ciudad el Cabo. Por más que hayamos oído y/o leído sobre la "Isla de las Focas" y la historia del país, no dejará de sorprendernos, si somos capaces de "desconectar" del halo turístico que actualmente la rodea.

El ferry sale de Gateway, al lado de "La Torre del Reloj" (Clock Tower) del enorme puerto Victoria & Alfred Waterfront (es roja e inconfundible). La excursión cuesta 180ZAR (unos 15€). Se supone que tiene salidas diarias programadas a las 9:00, 11:00, 13:00 y 15:00, pero eso depende del día, el clima, y la temporada (aforo). Mejor ir a por las entradas con uno o dos días de antelación.

Unos 30 minutos de navegación (según la marea), separan los 12 km que dista la isla del puerto. Un recorrido en bus por la pequeña y redondeada ínsula, de tan solo 1km de diámetro, nos permite saborear parte de la naturaleza africana y parte de su historia.

Robben Island es tristemente famosa por haber servido de lugar de aislamiento para ciertos grupos de la población. Sus primeros habitantes fueron líderes nativos de las colonias holandesas (especialmente de Indonesia). Posteriormente fue utilizada como colonia de leprosos, de echo, en memoria, queda una pequeña iglesia con ese mismo nombre: "Iglesia de los Leprosos".

Pero en realidad, su reciente fama se la debe a que alberga la prisión que dio cobijo, no hace tanto, a prisioneros políticos del régimen del apartheid tan conocidos como Walter Sisulu, Govan Mbeki, Robert Sobukwe y el archiconocido, Nelson Mandela. La prisión de alta seguridad, convertida en museo, es ahora la encargada de alimentar a la isla y a parte de aquellos prisioneros.

Disfrutando de las focas del cabo, gacelas, conejos y pingüinos (extravagante mezcla animal), se ve (desde el bus), entre otros, la cantera donde los presos realizaban los trabajos forzados. Y hay una pequeña cueva que llama la atención, de la que cuentan que los presos burlaban allí la vigilancia de los guardias y, usando la arena como pizarra, donde escribían con el dedo, los que tenían más estudios enseñaban a los de menos. Incluso se dice que parte de la constitución actual del país pudo ser redactada allí.

También se ve un bunker de la guerra mundial, y llegando a la cárcel, viviendas y otras construcciones para el personal de la cárcel-museo. Parte de ese personal, fueron antiguos presos políticos y actualmente viven en las casas de sus carceleros, curioso no crees?

La visita a la cárcel es todavía más impresionante que la del museo del Apartheid en Jo'burg. Pareciera que las paredes hablasen, que las rejas entonasen el ruido acompañante de gritos de protesta. Pero hay silencio. Todos los presentes escuchamos, sin apenas respirar, la explicaciones del guía, expresidiario político. Yo ya tenía la piel de gallina al entrar, pero recorrer ese patio, esos pasillos de diminutas celdas, y escuchar a ese hombre (aunque fuese en inglés) me puso los pelos como escarpias. Y es que si nos dejamos llevar por la imaginación, y nos acercamos a empatizar mínimamente y de lejos, la injusta y cruel historia es espeluznante.



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17.4.09

Montañas de Ciudad el Cabo

Realmente la ciudad del cabo está construida en un pequeño valle entre montañas, lo que la convierte en un buen destino para combinar los dos grandes tópicos vacacionales: playa y montaña.

Las montañas que rodean a la urbe son estupendas para practicar senderismo y bicicleta de montaña, entre otros deportes. No tanto para el escalada, aunque algo hay. Y accesibles desde la misma ciudad.

Dispone de dos Reservas Naturales, la de Table Mountain y la del Cabo de Buena Esperanza (este me gusta más en español), y ambas reservas prestan varias de sus montañas para goce y disfrute del personal.

Desde la histórica Signal Hill, que tiene sederos para recorrer la "Cabeza del León", la "Cola del León" y todo el cuerpo, y la emblemática Table Mountain, igualmente dibujada de senderos por todas sus caras. Pasando por Chapman’s Peak y los montes de Noordhoek. Hasta alcanzar el "climax" en lo que llaman "Cape Point", que no es ni más ni menos que un mirador en el punto más alto y meridional de la península del Cabo de Buena Esperanza (es que suena bonito, verdad).

El cabo "de las Tormentas" (como fue llamado en un principio) fue considerado durante mucho tiempo como el punto más meridional de África, pero el Cabo Agulhas, más al este de la costa sudafricana, le gana la mano. No obstante, las vistas y sensaciones que brinda el turbulento encuentro de los dos océanos, son excepcionales desde el Cape Point y bien merecen un paseo hasta arriba (aunque es accesible en vehículo).

16.4.09

Playas de Ciudad el Cabo

Como es lógico hay muchas playas en el Cabo. Siguiendo la costa atlántica hacia el sur, encontramos unas cuantas, las de aguas más frías, aunque en invierno (de mayo a septiembre), curiosamente, son ligeramente más cálidas. Este fenómeno se debe a que el deshilo veraniego del polo sur enfría el agua en la época estival.

- Clifton Beach es la primera que encontramos, aunque en realidad son cuatro playas separadas por enormes rocas de granito. La Playa Uno es la más utilizada por los deportistas, surfers, voleibol, etc. Las playas dos y tres son "para modelos" (así dicen aquí), aunque la segunda se está convirtiendo en casi exclusiva para el colectivo gay. Y la cuarta playa es la más apropiada para familias, por tener mejores accesos e infraestructuras. Aquí es donde te puedes sentir como en Tenerife (entendido como concepto).

- Camps Bay es "la playa de los ricos". Famosa por la cantidad de actores, modelos y demás que la han visitado. Las laderas, a la falda de Lion's Head y Los Doce Apóstoles, están sembradas de mansiones. Pero es una buena playa para ir en familia, pareja, solo o con amigos, es muy polivalente.

- Llandudno beach. La más alejada en esta costa, la más pequeña, la menos saturada, la más natural y la más solicitada por los surfistas.


- Hout Bay. Ya hablé de esta bahía por la peculiaridad de la cercana Isla Duiker, hogar de una gran colonia de Focas del Cabo. La playa es pequeña y está al lado del puerto, pero la configuración física de la bahía le confieren aguas ligeramente más cálidas que el resto de la costa atlántica.

- Noordhoek’s Long Beach. La más larga, ancha, hermosa y "virgen" de todas. Al refugio de las laderas y acantilados de Chapman's Peak y frente a Hout Bay. Qué tal un paseo a caballo a orillas del océano?

Desde esta última, y hasta el comienzo de la Reserva del Cabo de Buena Esperanza, se suceden unas cuantas calas, más o menos accesibles de singular belleza. Cada una de ellas con identidad propia.

También durante el invierno del cabo (mayo a septiembre), cuando la temperatura del Atlántico sube unos grados, es relativamente fácil avistar desde la costa ballenas, tiburones blancos y delfines. ¡¡Precaución bañistas!!

Y nos metemos de cabeza en la que podríamos llamar "costa del océano Indico", aunque realmente la costa este está bañada por los dos océanos, a través de la reserva natural del Cabo de Buena Esperanza. Necesitaremos, coche propio, tren y/o bus para llegar a ellas. La línea costera se llama False Bay (Falsa Bahía) y está compuesta de varios "complejos" playeros". Suele ser bastante más tranquila, en cuanto a turismo se refiere, que la costa atlántica. También goza de aguas bastante más cálidas, mejores vientos y mareas, para los deportes acuáticos y menos "amenazas" animales para los bañistas. Las más destacables son

- Smitswinkel. La primerísima del sur. Una pequeña playita desde donde tomar buenas fotos del Cape Point.

- Blouberg beach. Forma parte de un área de conservación (pequeño precio de entrada) y es el hogar de los Pingüinos del Cabo. Está compuesta de varias calas y playas. Hay zonas de afloramientos rocosos donde se forman piscinas naturales accesibles. Entre las playas que la componen destacan: para deportes como surf y kitesurf, la Big Bay; como plataforma para el kitesurf la playa de los Delfines; para un día playero familiar o entre amigos, Little Bay. Cualquiera de ellas es ideal para un día de sol, baño, deportes, etc. Siempre y cuando no te importe compartir un trocito de arena o encontrarte en el agua, con algunos pingüinos juguetones. Las playas terminan en Simo's Town.

- Fish Hoek Beach. Lo único que la diferencia de las demás, a parte de ser algo más pequeña, es que resulta la más apropiada para practicar la pesca.

- Muizenberg. Playa larga y variopinta. En un extremo es buena para el surf (yo creo que un poco para principiantes), toda la playa es "al uso" y en el otro extremo las mareas forman piscinas naturales ideales para el baño de los niños.

Imagen Pingüinos: About.com:Cruises



15.4.09

Alrededores de Cape Town.

Aunque están dentro de la ciudad, en la mayor parte de los casos necesitaremos un bus, minibus o taxi para llegar a estos puntos, si nos alojamos en el centro.

* Mouille Point. Está a continuación, hacia el sur, del puerto, en la costa atlántica. Es un enorme paseo marítimo con amplias zonas verdes y de recreo. Comienza en el Faro de Mouille Point, que es el faro en activo más antiguo de Sudáfrica, en funcionamiento desde 1824, y termina en Sea Pint.

* Green Point. Está en la zona interior de Mouille Point, al otro lado de la carretera que separa el paseo de la línea de edificios destinados a apartamentos vacacionales. Ofrece múltiples campos deportivos y un campo de golf. De hecho es aquí donde se está construyendo el estadio para la Copa del Mundo de Futbol 2010.

* Sea Point. Definida por los locales como la "Nueva York" de Ciudad el Cabo por la cantidad de altos edificios rodeados de pubs, locales de música, bares, cafés y restaurantes, además de los centros comerciales. Sin duda el núcleo de compras, gastronomía y juerga. Sus playas no son las ideales para el baño, por eso hay un complejo de piscinas públicas enorme. Se extiende desde el Mouille Point hasta la bahía de Bantry. Aquí es donde se siente uno como en Benidorm (entendido como concepto).

* Signal Hill (Colina de la Señal) es una montaña histórica en la ciudad que pertenece al Parque Nacional de Table Mountain. Llamada "La montaña del León", por su apariencia de león tumbado, nos presta varios senderos para recorrer: La "Cola del León", que nos brinda unas estupendas vistas del puerto y, en días claros (casi todos) de Robben Island. En su ladera noroeste hay un cañón que, antaño, se disparaba para comunicarse con los barcos y que hoy día se sigue disparando cada día (excepto domingos y festivos) a las 12:00 en punto del mediodía, tan en punto que los lugareños lo usan para poner en hora sus relojes. La "Cabeza del León" nos regala preciosas vistas de la costa atlántica y por el otro lado de la ciudad y de Table Mountain.

* Table Mountain. Montaña emblemática donde las haya, lógicamente también pertenece al Parque Nacional de Table Mountain. Rodeada de montones de historias, cuentos y leyendas, es sin duda alguna el emblema de Ciudad el Cabo. Dispone de numerosos senderos para su ascenso, ya sea a pie, en bici o incluso en un teleférico. La montaña de cima aparentemente plana, por la cara oeste, desciende por el este en diversas formaciones montañosas, a modo de cortina plisada, que (a pesar de ser unas 17) reciben el nombre de "Los Doce Apóstoles", supongo que por más mitos y leyendas.

* Jardines Botánicos de Kirstenbosch. Situado en la espalda de Table Mountain, en la zona de Devil's Peak, fue el primer jardín botánico en el mundo que fue declarado Patrimonio de la Humanidad (en 2004). Es el hogar de más de 22.000 plantas autóctonas. Fue creado para proteger la riqueza floral del Cabo.

* Victoria & Alfred Waterfront. Todo un centro de entretenimiento establecido en uno de los más significativos puertos de Sudáfrica. Centros comerciales (hasta cuatro conté), restaurantes, cafés, hoteles, agencias de viaje, touroperadores, oficinas, calles, plazas, la armada de la marina, un polígono industrial y hasta el enorme acuario está allí metido y por supuesto el puerto, con toda su actividad portuaria pesquera y comercial. Una pequeña ciudad de recreo (y trabajo), dentro de la ciudad. La situación que tiene es difícilmente superable, entre la histórica Robben Island y Table Mountain.

No es que se necesite un mapa para recorrer el puerto, es que la oficina de Turismo pone a libre disposición del viajero varios mapas de las diferentes áreas.

No digáis que no da juego esta ciudad.

14.4.09

City Tour por Cape Town

Ciudad el Cabo es una ciudad con muchísimas posibilidades, más o menos novedosas. Con un vehículo propio y un mapa, que podemos encontrar en cualquier alojamiento, oficina de turismo, librería, etc., es fácil de recorrer.

A falta de esto, el modo más fácil y rápido es el autobús turístico que, como en otras ciudades "al uso", nos ofrece un recorrido por los lugares más destacables, con la posibilidad de bajar y subir donde uno quiera. Tiene dos rutas: La roja que discurre por lo que es toda la ciudad; y la azul, que se deja la zona "monumental" de la ciudad, pero se extiende a los alrededores llegando hasta Hout Bay. Y dos modalidades de billete: una sola ruta, 24 hs, 120 ZAR (9'23€); las dos rutas 24 hs, 200 ZAR (15'38€).

Lo cierto es que debes ser muy madrugador y muy rápido en los sitios que bajes a visitar, para aprovechar ese billete de doble ruta. Aunque es un poco más caro, al final merece la pena tomárselo con más clama y hacer una ruta cada día.

Si no eres muy amigo de este medio, todos los lugares turísticos, dentro de la ciudad, son accesibles caminando, de echo vende excursiones a pie, no solo por el centro, sino también por los alrededores. A las playas y el puerto se puede llegar en bus de linea, minibus, metro o taxi. La estación de autobuses está al lado de la de trenes. Se complica y encarece un poco la cosa para llegar a los Jardines Botánicos, Hout Bay, o el Cape Point en la Reserva Natural del Cabo de Buena Esperanza, pero también se puede. Lo único es que necesitarás más tiempo.

¿Qué ver en el dentro de la ciudad? Paseando desde Long Street, que bien se merece una visita matutina, para ver anticuarios y tiendas varias y otra nocturna, pues es donde se cuece toda la marcha, podemos caminar hacia Greenmarket Square, plaza que aprovechan los locales para vender su artesanía en un mercadillo, casi permanente. Desde aquí podemos ir hacia Company's Garden, para ello que pasaremos por el Parlamento. Dentro del parque hay un pequeño jardín botánico. Hacia el final del parque están el Museo de Sudáfrica y el Planetario, y justo al otro lado del parque la Galería Nacional.

Desde la última hay un buen paseo, no muy recomendable para hacer caminando, hacia el Distrito Seis. Lo venden un poco como "la zona chunga" y no tenía demasiada buena pinta, con lo que, a día de hoy, mejor evitarlo andando, si podemos. Tienen hasta un museo sobre la historia del distrito.

Por último el Castillo de Buena Esperanza, quizá el más retirado, aunque también se puede llegar dando un buen paseo. Y desde allí vuelta, por la estación de trenes por ejemplo, pasando por el mercado de flores, hasta Long Street, a tomarse la cervecita, que nos la hemos ganado.

Como vemos es una ciudad "al uso", con mucha y buena información, plagadita de turismo, especialmente alemán, que a veces me daba la sensación de estar en Benidorm y otras en Tenerife (entendiendo ambos como concepto y siempre salvando las distancias).



13.4.09

Hout Bay y Duiker Island

Hout Bay es una bahía en el sur de la costa atlántica de Ciudad el Cabo.

Tiene una pequeña playa donde algunos residentes vienen a pasar el día. Un puerto pesquero y deportivo (con muchos veleros) que alimenta de peces a parte de la ciudad.

En el puerto hay un pequeño mercadillo de artesanía, un museo sobre la vida marítima y del puerto, varios restaurantes donde degustar las exquisiteces del océano y también un enorme y popular (por lo precios) "fish & chips", en el que no sólo encontramos el clásico pescado con patatas fritas, sino que rebozan y fríen cualquier producto marítimo, langosta incluida.

Los amantes del marisco se echarían las manos a la cabeza pero, para gustos y formas lo colores, que se suele decir. Lo cierto es que , lógicamente olía a fritanga, pero sabía muy bien y era barata. Eso sí, jamás lo mataría con ketchup o salsa barbacoa, como vi hacer a más de uno.

El ambiente se lo debe a que este puerto es el punto de partida de los barcos que, en corto recorrido por la bahía, llegan a la isla Duiker, famosa por alojar a una numerosa colonia de "Focas del Cabo".

Hay varias empresas que lo organizan en el mismo muelle. La travesía dura una hora y cuesta entre 65 y 75ZAR (5 a 6€). Te llevan por la bahía, pasando por la isla donde hace una pequeña parada, hasta un gran barco hundido, por un golpe de mar contra las rocas de la montañosa costa. Está prohibido pisar la isla Duiker, con lo que la "visita" se hace desde el barco.

Llegar a Hout Bay, desde la ciudad, se complica un poco, aunque con una combinación de minibuses es posible. Si no tenemos vehículo propio, una buena alternativa es el bus turístico, algo más caro, pero mucho más completo y fácil.



El trac es de la ruta azul del bus turístico completa, más la travesía en barco de Hout Bay y la Isla Duiker.

12.4.09

¿Dónde está Yola? 12.

Mientras alguien graba este fotograma de vídeo... ¿dónde crees que está Yola?



¿Dónde está Yola? 11. Ciudad el Cabo

Como muy correctamente han acertado Sirio y Mª Angeles. Me encontraba en Ciudad el Cabo.

Lo que vemos en la foto es "Table Mountain", el Monte Mesa, que covija y proteje la ciudad.

Son muchas las historias y leyendas que envuelven a esta curisa montaña de cima plana, entre ellas la que os he contado sobre el pirata Jan Van Hunks. Casi, casi Juan Luis, bien por tí, eres el que más se ha acercado, pero no coincide el apellido.

Chicas, bien la ciudad y bien la montaña. Solo había que escribir "Table Mountain" en Google (buscar en la web, y no solo páginas en español) y el primer enlace de Wikipedia os daba el nombre, claro que la web está en inglés.



Lo que no encuentro es el enlace donde ponía que es holandés, porque la wiki dice que era un pirata local, así que nos quedamos con la duda. Si lo encuentroacualizo para ponerlo.

11.4.09

Info Práctica de Namibia

-----Cómo Llegar/salir.

---- Por Tierra. Es accesible desde sus vecinos Angola, Botswana y Sudáfrica. Con todos tiene conexión por carretera y con Sudáfrica, también por tren. Se puede acceder en autobús (aquí son enormes los de largo recorrido) o en vehículo propio (necesita permiso aparte).


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Cómo moverse.


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Como viene siendo norma por el sur de África:

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- Taxi. Hay bastantes y, aunque tienen sus paradas establecidas, se pueden parar en la calle, incluso los ocupados, para compartirlos. Lo normal es que te cobren lo establecido como a todo el mundo, pregunta el precio antes de subir.
---- Minibus. También tienen sus estaciones establecidas. Suelen llevar letrero. Lo normal es ir a la estación, o parada correspondiente y preguntar, te indicarán cual es el que buscas. No engañan con el precio.
---- Autobus. Están perfectamente organizados en sus estaciones. Se puede comprar el billete, dependiendo del destino, con bastante antelación. Tienen descuentos sustanciosos para estudiantes (imprescindible presentar el ISIC). Los de largo recorrido (que solo enlazan con distintas ciudades de Sudáfrica) son enormes, con asiento muy reclinables, lavabo.... Muy cómodos. Y viajan por la noche, lo que nos ahorra una noche de alojamiento.
---- Autostop. Se practica, aunque no tanto como en Botswana. Más bien depende de dónde vayas. Pero parece que es algo más peligrosillo, especialmente en los alrededores de Windhoek.


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Requisitos de entrada.

-----Seis meses de vigencia del pasaporte, a contar desde la fecha de entrada al país, el formulario de siempre y el visado, que se puede obtener en el mismo paso fronterizo y es gratuito. Al igual que en Botswana, en el formulario te preguntan el tiempo que vas a permanecer en el país, y en el sello del visado te ponen siempre una caducidad para cinco días más de lo que tu has dicho.


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Moneda.

El Dolar Namibio (NAD), un euro son 11'68 N$ y el Rand sudafricano (ZAR), un euro son 11'67ZAR, pero se usan indistintamente suponiéndoles el mismo valor.


-----Idioma.

-----Principalmente Inglés, aunque también se usa el kuanyama y el nama.


-----Electricidad.

-----220v/240V. Enchufe de tres clavijas redondas y gordas (igual que el de Sudáfrica).


-----Alojamiento.

---Solo puedo hablar de Windhoek, única ciudad en la que me alojé.
----Windhoek. Chameleon Backpackers. Cama en dormitorio compartido, con desayuno incluido, 90 Dolares Namibios (unos 7€). Habitación individual con baño compartido, 100 DN (unos 8€). Habitación doble con baño privado 230 DN (19€). Tiene una pequeña zona de acampada. Tiene aparcamiento, bar, piscina, una gran cocina, cibercafé, zona de televisión amplia, está muy limpio y el trato es agradable. La localización suficientemente céntrica y cerca de alguna zona de interés, supermercado y centros comerciales. Organizan algunas excursiones por el país y te hacen hasta la reserva y compra del billete de bus.


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Precios orientativos:

-------- Botella 1'5l de agua, 10ND (unos 0'80€) depende donde la compres.
-------- Paquete de tabaco 25ND (unos 2€).
-------- Cerveza 10 DN (0'80€) y refrescos 7ND (0'60€)
-------- Una hora de internet en un ciber a partir de 30 DN (2'30€) la hora, también depende de dónde.
-------- Bus de Windhoek a Cape Twon (Sudáfrica), 530NDM (44'16€). Para estudiantes 493ND (41€). Son 19 horas de viaje, pero merece la pena, pues es nocturno, o sea que te ahorras una noche de alojamiento. Es un bus muy cómo, con aseo, asientos muy reclinables y grandes, y hace paradas cada 2 o 2:30 horas aproximadamente.
-------- Excursión de tres días a desierto del Namib 3450ND (287€). Incluye: Transporte en todoterreno; alojamiento en lodge cercano a Sossusvlei; cinco comidas (excelentes) y dos tentempie; entrada a la reserva Namib Naukluf Park; y las excursiones al desierto y al cañón de Sossusvlei.


Nota informativa: Los títulos son desplegables, se abren pinchando sobre ellos. Si deseas imprimir la página solo tienes que dejarlos todos deplegados e imprimirla normalmente.

10.4.09

Cañón de Sossusvlei

De vuelta hacia el lodge tomamos un desvío. Vamos hacia la medio sorpresa que nos tienen reservada. Una visita al cañón de Sossusvlei, a unos 4km del pueblo homónimo. Corta visita.

Cristine (alemana) y yo, teníamos ganas de pasearlo, tiene para un ratejo, tampoco demasiado. Pero el grupo nos ha salido soso y perezoso. Solo quieren una rápida visita, tres fotos y ale.

Claro que, al ver el agua no nos hemos podido resistir. No nos habían avisado de un posible baño en el río. No venimos preparadas. Pero hemos pasado calor, apetece muchísimo, hay gente bañándose. La primera intentona de Cristine ha sido bañarnos vestidas, pero yo no he traído otra ropa, me tocaría colada nocturna y rezar para que mañana esté seca. Mira mejor en ropa interior, que nos la podemos quitar detrás de esa roca.

Ale, ni cortas ni perezosas nos hemos dado nuestra rápida zambullida en el río. Ya sabéis lo que se agradece un chapuzón refrescante después de un día de desierto.

Como la gente tiene prisa por llegar a la piscina de lodge, nos ha sabido a poco. Le decimos al guía cómo no nos había avisado de esto, no es justo, de haberlo sabido.........

Estaba yo dispuesta a ducharme, para después sentarme un ratillo a escribir, cuando viene Bosh y nos dice que, si queremos volver al cañón nos recoge en media hora. Mi compañera de cuarto, Lora (escocesa), prefiere quedarse en la piscina y estudiar un poco, yo le digo que me apunto sin dudarlo un segundo.

Comenzamos el día a las 6:00, pero es que nos lo "cierran" a las 16:00. Todavía quedan horas de luz, y cosas por hacer. No me puedo imaginar a las 4 de la tarde, en semejante lugar, y de brazos cruzados.

Cristine también se ha apuntado a un segundo baño. Ha sido genial, porque no había nadie. La montaña rocosa se quiebra en hondonada pulida por el agua del río. Algo de arena une roca y agua, que está verde y fría. Tiene una suave corriente que se agradece por los piececillos. Desde la roca de enfrente, a unos tres metros de altura, hemos practicado nuestros "saltos olimpicos". Bosh ha traído unas cervezas. Un par de fabulosas horas de diversión sumergida en plena naturaleza. Ha sido genial, solo por el detalle de volver a traernos ya se ha ganado la propina.

9.4.09

Desierto del Namib.

Su nombre significa "Enorme" en lengua nama (o namagua).

Pertenece a la reserva natural del Namib Naukluft Park y eso significa que, (como ya he dicho) está vallado, tiene puertas de acceso (la principal en Sossusvlei), horarios de visita (de 5:30 a 20:30), precios de entrada (80N$= € por persona, y 10N$ por vehículo con un máximo de 10 plazas) y estrictas normas de comportamiento. Y que es el destino turístico por excelencia de Namibia.

Presume, y con razón, de ser el desierto más viejo del mundo. Así está considerado, pues se tiene constancia de que ya existía durante la Era Terciaria, hace 65 millones de años, época en que se extinguieron los dinosaurios (eso dice la wikipedia).

Se extiende a lo largo de la costa de Namibia y: se adentra en Angola, por el norte, en lo que se denomina desierto de Kaoko; y en Sudáfrica por el sur, en lo que se denomina Karoo.

La neblina matutina que le presta su situación geográfica, la meteorología que le regala algunas tormentas esporádicas de Octubre a Marzo, y su estrechez, le conceden suficiente humedad (propia o cercana) como para albergar un montón de especies animales y de plantas.

No soy geóloga, y en la red se puede encontrar mucha información al respecto de la composición de sus cobrizas arenas, la rica vida animal que alberga, la densidad pluvial, etc.

Lo que si me gustaría aclarar es que también presume, sin razón alguna, de poseer las dunas más altas del mundo. No conozco todo el mundo, ni mucho menos. Tampoco he buscado demasiada información, y la que encuentro no me da la suficiente confianza. ¿Por qué? Pues porque son muchísimas las páginas erradas en este sentido.

En 2007 viajé a Perú y allí si pude contemplar y disfrutar de la que creo que es la duna más alta del mundo. Al menos lo es hasta donde llega mi escaso conocimiento. Son 2.080m de altura, grano de arena sobre grano de arena, los que alcanza Cerro Blanco, en el desierto de Huaracanga, en Nazca. Las dunas del Namib, la más alta 380m, no llegan a alcanzarla ni de lejos. Aparte de Cerro Blanco, hay otras muchas dunas en este desierto de Perú, que disfrutamos haciendo sandboard (bueno algo parecido), y yo juraría que eran más altas que estas.

No obstante, no sé cómo se mide una duna de arena. ¿Los metros de los que hablan son sobre el nivel del mar? En este caso, ¿todos los metros son de arena? O por el contrario ¿los metros son desde la base de la duna? Aunque en cualquiera de los dos casos, Cerro Blanco gana la partida al Namib.

Tampoco conozco los criterios que se siguen para definirlas, por lo que igual me equivoco. Si es así y sabes algo sobre este tema esperamos tu opinión al respecto. Gracias de antemano por ilustrarnos.


Ver mapa más grande


Página oficial del Namib Naukluf Park.

Imagen: Peru Top Tours.

8.4.09

Pequeña dosis de desierto.

La mayor parte de los grupos salen hacia las 4 de la mañana para ver el amanecer desde la loma de la Duna 45. Pero a las chicas de nuestro grupo no les gusta madrugar, y parece que al guia tampoco, así que salimos sobre las 7:00.

Por el camino, ya dentro del parque, pero antes de llegar a la zona de dunas, hacemos una parada para ver el amanecer, con algunas explicaciones sobre el terreno.

Continuamos y empiezan a aparecer, primero una a la izquierda, luego dos a la derecha. Entre el coche y las dunas hay un amplio valle árido, donde pasta todo tipo de animales, diversos cérvidos, algún chacal al acecho, avestruces...

Las dunas van ganando territorio. Son preciosas, a cual más. Las hay con forma de media luna, con forma de estrella, sencillos montículos. Todas miran al sol y van donde las lleva el viento. En ocasiones, entre ellas, se forman pequeñas lagunas, en época de lluvias, que alimentan viejos arbolillos y toda la vida animal que lo puebla. Este fenomeno da lugar a la formación de zonas resecas y llanas donde yacen esos troncons de moribundos árboles, como la zona de Death Valley.

Hemos pasado la 45 de largo. Está llena de gente. Llegamos cerca de la 57. El tote se deja en un área de aparcamiento y picnic y comienza la excursión por las dunas.

Arbustos y florecillas alimentan a los insectos que son capaces de sobrevivir en estas condiciones. Plantas que parecen secas, abren sus flores al sol con el rocío de la mañana. Los escarabajos se disputan el territorio con pequeñas lagartijas. Es muy divertido porque todos caminan de puntillas aunque la arena todavía no quema.

Primero nos llevan a una laguna seca de la que emergen viejos y agónicos troncos de árbol. Pequeño tentempie y toca subir a la duna más alta de este desierto.

Yo prefería subir sola a la duna, cuando todos estaban abajo. Se lo comento al guía (que se llama Bosh, cual taladradora. Sin comentarios). Y me dice que se sube después, bla, bla, bla. Me ha costado un poco pero le he convencido. No quiero el zumo y la fruta del tentempie, quiero subir sola a la duna que más tarde, en vez de una duna, va a parecer un centro comercial, el viernes por la tarde.

Un saltamontes me ha acompañado todo el camino, que por supuesto he hecho descalza. En unos 10 minutillos estás en lo alto de la loma. Al otro lado una lagunilla con agua y algunos árboles dispersos, da paso a todos esos montones de arena que se encuentran con el cielo allá en el horizonte.

El aire es limpio y asombrosamente húmedo, teniendo en cuenta donde estamos. El saltamontes ha parado a tomar el sol un poco más abajo. Si pisas en la cara de sotavento de la duna, se genera una pequeña avalancha de arena, que desenmascara a todos los bichejos que se cobijan bajo la primera capa. Es muy divertido.

Me siento. Respiro. No huele a nada. La arena está fresca todavía. Es tan fina, no sabría decir si la más fina que he tocado pero, es tan fina. La luz juega a pintar de colores las dunas, mezclando el rojo con el amarillo para crear toda la gama de anaranjados imaginable.

Sin duda, aunque solo sea por disfrutar de este breve momento, ha merecido la pena.

Pero la excursión continúa. Empiezan a llegar turistas. Vienen preguntando si hay agua al otro lado. Yo me bajo de aquí, no vaya a perder todo el misticimo de mi momento mágico.

Después te acercan a la zona de picnic de la Duna Sossusblei. Unos 15 minutos se tarda en subirla. Aunque esta si está copada de gente, es divertido, porque luego se baja por la cara de sotavento y es chulo luchar contra la física y la gravedad para no caerte.

Comimos allí mismo y emprendimos camino de regreso.

Por supuesto paramos en la 45, pero cuando ya solo quedaban un par de parejas. La subimos y también, el que se atreve, se puede bajar por la cara de sotavento.

El parque cierra a las 20:30 y está prohibido pernoctar en su interior, así que regresamos hacia Sossusvlei.

Por el camino la tristeza se apodera de mi. Ya no por el coraje de no ser ni parecido a lo que yo esperaba (mal por esperar algo), sino porque me parece una triste lástima que tengamos que vetarnos a nosotros mismos de libertades que me parecen tan naturales.

Y ni qué decir tiene, lo de pagar por entrar a "la naturaleza". Ya lo he sufrido en varias ocasiones. Pero eso de pagar por entrar en una playa, en una montaña o en un desierto... Para mi es como comprar un animal, ni lo entiendo ahora, ni creo que lo consiga entender nunca.




7.4.09

Llegada al Desierto del Namib.

Windhoek se presenta como "mi regreso a la civilización". Es una ciudad limpia, ordenada, bien señalizada, bla, bla, bla...

Para ir al desierto hay que contratar una excursión, si o si, no se puede ir por libre, a no ser que dispongas de tu propio coche, o tengas muchísima suerte haciendo autostop (que te cobrarían seguro). Solo puedes encontrar todoterrenos y/o camiones de excursiones contratadas, y algún despistado (muy pocos) que se acerca con su vehículo.

Lo normal es llegar a Sossusvlei, puerta (literal) de entrada al desierto. La propia localidad dispone de lo básico que necesita el visitante: restaurante, gasolinera y pequeña tienda. Y, tanto allí, como en los alrededores, podemos encontrar diversos Lodges y alguna zona de acampada (solo vi una).

El desierto, presuntamente más viejo del mundo (no me atrevo a afirmarlo), pertenece a la Reserva Natural del Namib Naukluft Park. Eso significa que está vallado, tiene puertas de acceso, horarios de visita, precios de entrada y estrictas normas de comportamiento. Y que es el destino turístico por excelencia de Namibia.

Yo me pregunto qué clase de barbaridad habrá cometido por aquí el ser humano para que tengamos que acotarnos tanto a nosotros mismos. O qué tan vello es el bendito dinero.

Los días previos iban incrementado mi ilusión y mis nervios. He tenido alguna experiencia en distintos desiertos y, sencillamente me enamoré desde el primer momento. No solo la arena, no solo los oasis, las montañas en algunos, en otros las formaciones rocosas o de sedimentos, los bichitos. Algunos incluso con petroglifos. Creo que fueron las estrellas la encargadas de embriagarme para siempre.

Llevo casi tres meses en África, y no he pisado desierto. Tengo mono!!!

Al ver el tote ya no me pintó bien el asunto; llevaba remolque. Pero la esperanza nunca se pierde y pensé que el remolque podría quedarse en alguna parte mientras nosotros surcábamos las fabulosas dunas anaranjadas.

Llegamos a Sossuvlei, compramos alguna cosilla en la tienda mientras el conductor saca los permisos y ¡¡¡Nos damos la vuelta!!! Nuestro campamento está unos kilómetros más atrás. ¡¡¡Pero si todavía no hemos llegado a las dunas!! Pensaba yo. Pufff, esto no pinta nada bien.

El campamento que yo esperaba espontáneo donde nos pillase, y por supuesto rodeada de arena, es un estupendo lodge, a pocos kilómetros de la entrada del parque. En una zona de árido valle rodeado de montañitas lejanas. Las "tiendas de campaña" son de construcción hasta la mitad (más o menos) de altura, y el resto de lona, con ventanas y mosquiteras. Tienen porche con cocina completa, cuarto de baño, camas grandes y muy cómodas... El lodge tiene bar, y piscina con una parte de jakushi.

Ya estás guardando la "salvaje" que llevas dentro, esto no es ni parecido a lo que esperabas, pero también mola, disfrutalo.

Tenemos unas horas hasta la cena. Algunos se deciden por la piscina, otros nos vamos detrás de la montañita para ver la puesta de sol y otros sencillamente se echan a dormir.

Durante la cena llega la segunda: me dice el guia que NO voy a poder caminar descalza mañana por las dunas!!!! Este hombre ¿ha perdido los papeles? Pero vamos a ver....... "Que no, que la arena quema y hay animales" Me dice. Yo creo que la arena quemará a partir de cierta hora, cuando el sol la haya calentado. Aún así, mi experiencia me dice que metiendo los pies bajo la primera capa de arena, no te quemas. Abajo está fresquita. Respecto a los animales, no creo que estén ahí esperando en la duna más visitada del mundo (según él) a ser pisoteados por el mogollón de turistas que vamos a pasar. Son animales, pero yo creo que no son tontos...

Al quedarse sin argumentos me atemoriza diciéndome que hay escorpiones y serpientes. Pero le pregunté por el tipo de serpientes y de escorpiones. No es que yo entienda, pero se que los hay muy chungos y los hay que no hacen nada y no son venenosos. Bueno pues hasta aquí llegamos, ya no supo decirme más que eran los más venenosos que había en el planeta. Bueno mira, lo dejamos en tablas y mañana, sobre el terreno, lo vemos.

El sigue empeñado diciéndome que si no tengo zapatillas de deporte, el me deja unos calcetines, pero descalza no.

Mira, porque ya estoy aquí, si yo se todo esto antes de venir me lo habría pensado muy mucho.

Pero soy ingenua y estúpida (por no preguntar y dar las cosas por sentadas). Todavía albergo la esperanza de dormir mañana en la arena. Y prefiero hacer como que no le he entendido lo de caminar descalza.

Para deleite de mis sentido, un chacal se ha acercado por la tienda, para darnos las buenas noches.



6.4.09

¿Dónde está Yola? 11.

Cuenta la leyenda que un viejo pirata holandés, acomodado gracias a su exitosa vida de villanía, se retiró a esta ciudad costera. Por las mañanas subía a la montaña, guardiana de la ciudad, hasta lo que hoy se conoce como Pico del Diablo. Tras el esfuerzo se relajaba con un almuerzo y el placer de fumarse una pipa. Estaba muy orgulloso de la cantidad de humo que podía inhalar sin enfermarse.

Un día apareció un extraño que le desafió a un duelo de fumar, para ver quién era capaz de hacer la nube de humo más grande. Después de varios días, el extraño no quería admitir su derrota y se reveló como el diablo. En una bocanada ambos desaparecieron, dejando tras de sí guirnaldas de humo que descendían por el Pico del Diablo.

Por eso el pecador pirata holandés quedó eternamente castigado a repetir su duelo, cumpliendo la penitencia de cubrir la montaña de humo, cada mañana, en la estación estival.

Eso es lo que hace que, durante los veranos en el hemisferio sur (agosto a enero), la montaña con forma de mesa se vea, todas la mañanas, coronada por una nube que la cubre a modo de mantel. Da la sensación que hay alguien fumando mucho ahí arriba.

Sabrías decir dónde está Yola. Y el nombre de la famosa montaña? Y, ya que nos ponemos ¿el nombre del pirata holandés?



¿Dónde está Yola? 10. Desierto del Namib.

Muy bien por Anna, que se ha mojado más que nadie y ha acertado algunas cosillas.

Estaba en el desierto del Namib, que no tiene las dunas más altas del mundo, ni mucho menos (no me cansaré de repetirlo). Pero si son de un naranja asalmonado (que no rojas, tampoco me cansaré) muy bonito y cambiante con los efectos de la luz solar.




Duna 1: Duna 57, o eso había entendido yo, que creo que de los números en inglés si me acuerdo. Lo que encuentro en internet habla de la duna 7, pero, todas las referencias vienen de Wikipedia, y en este caso la wiki se columpia un poquito en algunos datos. De modo que algo de 7 hay, vamos a dejarlo en tablas. Aunque para mí tiene más lógica el 57, siguiendo la regla de los kilómetros que hay desde Sossusvlei hasta la duna (igual que ocurre con la 45).



Duna 2: Duna Sossusvlei.




Duna 3: La famosísima Duna 45, que lo es por ser la duna de arena más fotografiada del mundo, o eso dicen por estos lares, tendría que contrastar esa información. Se llama así por encontrarse a 45km de Sossuvlei.

Anna, he alucinado al ver que le pusiste el nombre correcto a la 45. Imagino que es por el árbol, pero vamos, que no era fácil porque el enfoque no es el más frecuente.



5.4.09

Llegada a Namibia

Otra que me salió de perlas, tuve mucha suerte.

La teoría es que debes tomar un minibus hasta cerca de la frontera. Cruzar esta a pie y, al otro lado, si hay suerte y es buena hora, harto difícil, otro minibus hasta Windhoek, capital de Namibia. Si no hay bus o lo prefieres, tienes que hacer autoestop. Total, con suerte, otro día completo de viaje.

Pero, conversando en la excursión del Okavango, Marieke y Bart me dicen que ellos también van a Windhoek, más o menos cuando yo pensaba. Que si consiguen hacer hueco en el tote me llevan. ¡¡¡Genial!!! Me llevará algo más de tiempo, porque no es que les encante conducir, pero no tengo prisa (creo), así que me pasé las dos últimas noches "rezando" para que me hicieran ese huequito y poder ahorrarme todo el trasconeje de minibuses y autostops.

Lo consiguieron, todavía no me explico cómo por la cantidad bárbara de cosas que llevan, pero tuve mi sitio para viajar con ellos.

A parte de los casi 100km. que hicimos de propina, un par de paraditas técnicas, de avituallamiento y repostaje, hubo que pasar el control de policía, cerca de la salida del país. No se puede pasar carne, ni pescado (que si no dices nada ni se enteran (no suelen registrar los coches) y Bart llevaba un chuletón!! Quiso cocinarlo allí mismo y comérselo, pero Marieke le convenció para que lo tirase. Si, es una pena pero, en desmontar el chiringuito, cocinar, comer y volver a montar todo se nos van una par de horas y empieza a caer la tarde. Si queremos cruzar la frontera hay que irse ya.

Desinfección de suela de zapatos y ruedas del coche, y caminito.

Llegamos sobre las 22:00 el primer camping de Namibia, a unos 500m de la frontera. Lo cierto es que está muy bien.

Cenamos algo, charla amena y a dormir que mañana nos queda otro tramo.

Al día siguiente, sin grandes inconvenientes ni anécdotas, llegamos a Chameleon Backpackers, en Windhoek.

Fue una gozada viajar con ellos. Gracias chic@s.

4.4.09

A la tercera va la vencida.

El primer susto, en mi vuelta al mundo, me lo dio mi mala memoria que, unida al cansancio y las prisas, formaron el cocktel perfecto para hacerme pensar que me habían robado el GPS.

El segundo fue en Ngorongoro. Plan campamento y tote, con calor, lógicamente el calzado más apropiado eran las sandalias de trekking. Las botas, en dos bolsas de plástico fuertes; una cerrada y la otra bien atada (o eso creía yo) a la mochila.

Tercer día de safari, el campamento de Ngorongoro. Frío, bastante frío. Apetece ducha caliente y forro polar. Me doy ese duchazo a pleno disfrute. Toda limpita, pelo suave, ropita calentosa. Pufff, tengo los pies helados, creo que me voy a poner las botas, con los calcetines. Ummmm, ya me estaba relamiendo de mi refugio piecil!!

Llego a la tienda y NO!! No está la bolsa de las botas enganchada a la mochila!! Joeeeerrrr, ya estamos. A ver loca, haz memoria: última vez que viste las botas?.... eeehhhhh.... mmmmmmm.... Pufff, el primer día, cuando cargaron la mochila en el tote. Después?. Eeeeeehhhhh, no, ni siquiera las recuerdo la primera noche de campamento, cagoen!!!

Son unas botas muy golosas. Ya me lo han dicho en varias ocasiones, y si, lo se, igual debería tener más cuidado, pero juraría que las até a conciencia.

Lo primero buscar a Daniel. Mi última oportunidad es que estén en el coche. Con lo bien que las había atado!!

Busco a Daniel. No están donde todos los conductores. Busco a Sharek (el cocinero). No está en la cocina ni en el comedor. Pregunto por ellos y me dicen que no saben, que cual es mi tote. Toma ya!! y yo qué se, uno blanco (que yo pensaba que todos eran marrón o verde caquis). Miro y, la mayoría son blancos!! Joder, joder, joder!!! Si desaparecen las botas si que me hace la puñeta, no creo que encuentre nada parecido por estos lares.

Por fin alguien me dice que Daniel es amigo suyo y me acompaña hasta mi tote. Voy corriendo, miro por todas partes y ¡¡¡Hay una bolsa!!! Creo que pueden ser. Pues abre el coche y cógelas. ¿Está abierto?

Si, el coche se pasaba día y noche abierto. Aquello eran mis botas. Al meter todos los bultos el primer día, cuando recogimos a Cristina, no les apañaba la bolsa colgando de mi mochila y la quitaron (rompiendo el nudo) y la pusieron "por ahí", donde les venía bien. Y claro, se olvidaron de preguntar de quién era esa bolsa y yo olvidé mis botas hasta que las necesité.

Pero siempre nos podemos superar. El tercero, que no quedó en susto, fue en Botswana. Después de los dos maravillosos días de excursión por el delta del Okavango. Mañana siguiente. Toca colada. Solo quedan algunos huecos desperdigados en las cuerdas, pero entra todo. Hace buen tiempo, seguro que esta tarde lo tengo todo seco.

Dos horas después: chaparrón!! No da tiempo ni de ir a mirar, ya está empapada otra vez. Confiemos que mejore hoy, mañana nos vamos y preferiría llevar la ropa seca. Voy a escurrirla otra vez.

¿Y mi ropa? ¿mi pantalón? ¿mi camiseta? Algunas prendas estaban cambiadas de sitio. Otras, sencillamente no estaban.

Busco, busco y vuelvo a buscar. Cuento, recuento y vuelvo a recontar. No puede ser!! Hablo con el encargado de la "lavandería", este habla con el de seguridad, que a su vez le pasa la bola al encargado general.

Después de mil y una explicaciones, preguntar a cada empleado y rebuscar un par de veces, me cuenta que "probablemente", los cuatro alemanes que estaban en esa parcela, tenían ropa tendida y, con la lluvia, han cogido todo corriendo y ya se han ido.

Vale, vamos a hacer como que me lo creo. ¿Y quién ha cambiado de sitio toda mi ropa restante? Y lo más importante, ¿por qué?

El encargado ya solo supo encogerse de hombros.

Haremos un esfuerzo para concederles el beneficio de la duda, por aquello de pensar que la gente es buena en general.

El resultado fue que me quedé sin mi pantalón de todo trote y una camiseta de manga larga. Eso significó una tarde de compras por Windhoek, que de vez en cuando también apetece.

3.4.09

Giulliana y "La Peppa"

Ya la vi en Livingstone y me llamó la atención. Ahora, en Maun, no me pude resistir de hablar con ella.

Mujer italiana, soltera, 67 años (aunque aparenta 10 más), muy vivida. Le tiemblan las manos, yo diría que es Parkinson. Viaja con la casa a cuestas: un estupendo todoterreno, en cuya parte posterior tiene el dormitorio y una pequeña cocina.

Lleva una cámara reflex, con un objetivo, que a duras penas puede sujetar firmemente. Su GPS, su página web, su proyecto y las tremendas ganas de vivirlo.

Aunque algunos la miran con aire burlón y resoplan cuando hay que esperarla o ayudarla a subir o bajar, de la barca por ejemplo, a mi me parece una mujer admirable.

Es su segundo viaje a través de África. Desde Italia, cruzó el Mediterraneo en barco, hasta Tunez y, a través de países que nos dan tanto miedo, como Argelia o Sudan, ha llegado hasta Botswana. Recorrerá todo el país, hará lo mismo en Namibia y llegará a Ciudad el Cabo para cruzar el Atlántico en Barco. Ella sabe que es posible. Luego se dispone a recorrer latinoamérica y después Dios dirá.

Dice que es mucho más fácil viajar por Sudan, Uganda y otros, que por Tanzania, Zambia o Botswana. El peor de todos, según ella, Kenia y con diferencia.

Su Peppa la lleva allá donde ella quiera ir, se ha convertido en su fiel compañera de viaje. Y ella cuida de su Peppa como si de un bebé se tratase.

Yo, de mayor quiero ser como Giulliana.



2.4.09

Info Práctica de Botswana

-----Cómo Llegar/salir.

---- Por Tierra. Desde Zambia, el paso fronterizo más frecuentado está en el norte, en Kazungula. Abierto de 06:30 a 22:00, aunque depende de la temporada. Hay que coger un bus en Livingstone (25.000K= 3'85€); sale a las 05:00 y supone más o menos, una hora de trayecto (depende de las lluvias).
Pasada la frontera de salida de Zambia hay que coger un ferry gratuito para cruzar el Zambezi y llegar a la frontera de Botswana.
Desde Namibia, el paso fronterizo más frecuentado está al norte, entre Buitepos (Namibia) y Mamuno (Botswana). Desde Windhoek (capital namibia) hasta Buitepos no hay transporte al uso, en ninguno de los dos sentidos. Deberemos coger un bus que nos deje lo más cerca posible y luego agilizar el pulgar. O directamente hacer autoestop a la salida de Windhoek, o donde nos haya dejado el bus.

En el resto de fronteras no soy de gran ayuda.


-----Cómo moverse.


---
Como viene siendo norma por el sur de África:

---
- Taxi. Hay por todas partes, pero tienen sus paradas establecidas. Muchos vehículos privados, de colores varios, especialmente blanco, ejercen como taxis. Las carreras suelen tener un precio establecido, más o menos en función de la distancia y las tarifas suelen estar prefijadas. Lo normal es que te cobren lo establecido como a todo el mundo.

---- Minibus. Hay muchísimos y a todas partes, pero también tienen sus estaciones establecidas. Suelen llevar letrero, pero también es normal que vayan gritando su destino. Lo normal es ir a la estación, o parada correspondiente y preguntar, te indicarán cual es el que buscas. No engañan con el precio.

---- Autobús. Son bastante escasos para largo recorrido, lo que se considera a partir de 5 o 6 horas. Son medianos. No tienen un horario (solo en las grandes ciudades) que cumplan a rajatabla, suelen intentar llenarlos antes de salir. Es aconsejable llegar con media hora de antelación (o más) sobre la hora que nos han dicho. Y, mejor si compramos el billete el día anterior, siempre y cuando sea posible.

---- En las ciudades más turísticas (en este caso Maun), es relativamente fácil encontrar bicicletas de alquiler.

---- Autostop. Se practica mucho en Botswana, dada la escasez de transporte público. Hay paradas definidas, por lo que es fácil encontrar un numero importante de personas esperando que alguien pare. Los conductores lo saben y, si pueden y quieren, paran. Normalmente recogen a todos los que entran en el coche (sin excederse, que hay que pasar controles). Lo más frecuente es que paren los pic-up y suban al personal en la caja.


-----Requisitos de entrada.

-----Seis meses de vigencia del pasaporte, a contar desde la fecha de entrada al país, el formulario de siempre y el visado, que se puede obtener en el mismo paso fronterizo y es gratuito. En el formulario te preguntan el tiempo que vas a permanecer en el país, y en el sello del visado te ponen siempre una caducidad para cinco días más de lo que tu has dicho.


-----Moneda.
La pula. Un euro eran 10'45 pulas, en Marzo de 2009. Para información actualizada siempre miro esta web


-----Idioma.

-----Inglés y setswana.


-----Electricidad.

-----220v/240v. Enchufe de 3 clavijas rectangulares, tipo inglés.


-----Alojamiento.

---Esta vez solo puedo hablar de Maun, es la única ciudad que visié en el país.
---- Old Bridge Backpackers. En realidad es un camping venido a más. Alquilan pequeñas o grandes tiendas de campaña (la pequeña por 60 pulas (6€) la noche, con colchón, sábana, almohada y manta. Pero también tienen pequeños y ajustados dormitorios por 80 pulas (8€). Las tiendas grandes tienen de todo, incluso electricidad. Yo no las he visto pero Juanjo y Eva nos lo cuentan. Tiene aseos y duchas construidos con una especie de laberinto de cañas y sin techo. O sea que te duchas con agua calentita, pero al aire libre, chulísimo. Y no os digo nada de las necesidades mayores contando nubes o estrellas. A los lentos aquí no os hace falta ir al servicio con el libro. Tiene bar restaurante, bastante animado, especialmente los fines de semana. Ocasionalmente organizan eventos culinarios. Pequeña piscina, cocina de uso común (se queda algo pequeña). Te organizan lo que necesites a precios razonables. La ubicación, a orilla de una manga del delta del Okavango, es dificilmente superable. Trato amistoso. Está retirado de la ciudad; a 20 minutos en minibus (3pulas = 0'30€), que te deja en la carretera, a un km. de camino de cabras; o 10 minutos (largos) en taxi (30 pulas = 3€).


-----Precios orientativos:

-------- Botella 1l de agua, a partir de 7 pulas (0'70€).
-------- Paquete de tabaco 15 pulas (0'50€).
-------- Internet: En el Old Bridge Backpackers, si tienes para receptor de wifi es gratis. Si necesitas su ordenador son 30 pulas (3€) la hora. No tengo la menor idea de lo que te cobran en un ciber en la ciudad.
-------- Taxi, carrera ciudad, alrededor de 15 pulas (1'50€) y unos 20km, por 30 pulas (3€).
-------- Minibus ciudad, hasta 3 ó 4 pulas (0'30 ó 0'40€)
-------- Bus (o autoestop) largo recorrido (unas 5 a 6 horas) por ejemplo entre kasane y Nata, o entre Nata y Maun, entre 50 y 60 pulas (5 ó 6€).
-------- Excursión de dos días, con trasporte (lancha o mokoro), tienda, colchoneta, guia y entrada a la Reserva Moremi: 800 pulas (80€). No incluye bebida ni comidas, aunque las puedes pedir (de picnic) por un módico precio.

1.4.09

Delta del Okavango

Mucho es lo que he oído hablar de este lugar. Todo bueno, o mejor. Tenía ganas de llegar aquí. Nunca había navegado un delta, y menos aún uno que no desemboca en el mar.

Las posibilidades de navegación son dos:
- Barca de motor. Más rápida. Llega a la reserva de Moremi (zona interior del delta). Más gente. Más cara.
- Mokoro. Embarcación tradicional hecha de un tronco de "árbol rebañado" (como yo digo). Más lento. Se queda más cerda de la civilización, a las afueras del delta. Menos gente y más barato.

Reservo la excursión en mokoro, que es más auténtica y va más conmigo, para el día siguiente. Pero esa noche conocí a Giulliana (Italiana), Marieke (Marika), y Bart (Holandeses). Ellos van mañana en lancha. Dicen que hay más posibilidades de ver animales, porque la acampada se hace dentro de la Reserva. Me han convencido, me voy con ellos y al final a todo nos sale mejor de precio.

Aunque la salida está fijada a las 9:00, me levanto a las 7:00. Hay que preparar la comida para dos días y hacer la mochila pequeña y dejar la grande. Trasto arriba, trasto abajo, cambio esto, pongo lo otro. Baterías a tope, tarjetas de memoria, tortilla de patata, mmmmm, ¡¡qué rica!! Me ha costado un triunfo no desayunarmela.

Papeleo, cargamos la barquita y a navegar.

Al principio es como surcar un pequeño río, poco profundo y flanqueado por altas hierbas, pasto de bueyes y muchos otros animales. En la orilla algunas flores de nenúfar se abren para alimentarse de los rayos solares. Pequeñas algas fluviales empiezan a crecer en el lecho del río. Algunos niños juegan con el agua y sus pequeños mokoros, mientras sus madres lavan la ropa y la tienden sobre la hierba fresca para que seque al sol.

Nos cruzamos con varios mokoros de afanosos pescadores, y alguna otra lancha.

Multitud de aves variopintas emprenden el vuelo a nuestro paso. Pero otras, como la elegante Águila pescadora, posan altivas en las copas de los árboles.

Poco a poco los árboles se alejan, la orilla se puebla de juncos y el agua de algas floridas. Aunque el sol calienta, el aire es fresco. El cielo está claro. El reflejo de algunas nubes lucha por un conseguir un pequeño espacio en el agua, entre algas, juncos y nenúfares.

El camino fluvial se estrecha. El tamaño de los juncos crece y crece, hasta superar la altura de la sombrilla de la barca. Me siento como en una peli de cine.

De repente, un enorme hipopótamo asustado, cruza el camino corriendo con grandes aspavientos. Pero está nervioso, y ya no sabe hacia donde ir, así que sigue por el camino fácil, el que ya está surcado, nuestro camino. Se para, continúa. Para otra vez y se asoma un poquito. No sabe muy bien qué hacer. Le hemos seguido, de lejos (a unos 20 metros), pero sin motor, para no asustarle más. En un claro del camino se desvía a la izquierda. Bien!! Es el momento de poder verle perfectamente. Pero nuestro guía ya ha sido embestido más de una vez por un hipopótamo. Una de las veces volcó la barca (estaba solo) y le costó una intervención quirúrgica en el brazo. Suficiente excusa como para que también esté nervioso.

Todos pensábamos que pasaríamos despacito para tener oportunidad de verle y fotografiarle pero, en cuanto ha podido, porque el hipo se ha retirado, ha metido quinta y ha pasado por delante a toda pastilla. Cosa que ha asustado más al hipopótamo, que ha hecho el intento de embestida, pero ya habíamos pasado. Lo cierto es que es lo que se debe hacer, quitarse de en medio porque el animal estaba nervioso, asustado y enfadado. Además ese es su territorio que nosotros estamos invadiendo. Pero es cierto que a todos nos habría gustado esperar un poco para verle la cara.

Mas adelante, ya dentro de la Reserva Natural de Moremi, vemos un elefante cruzando al otro lado. A lo lejos podemos ver jirafas, impalas, y otros cérvidos. Algún grupo de cebras. Más elefantes, el RUGIDO de hipopótamos y aves, muchas aves.

Así llegamos a la zona de acampada.