20.3.09

Viajando por Tanzania

Tengo que llegar a Mbeya, en el suroeste del país, pera entrar en Zambia, y no tengo bus directo. Me cuesta tres días de buses varios, con sus tres noches de cutrealojamientos, pero he llegado y ya tengo mi billete de tren.

La línea tazara, una de las pocas que opera por el sur de África, cubre el trayecto entre Dar es Saalam (Tanzania) y New Kapiri Mposhi (Zamiba), una pequeña localidad 200km al norte de Lusaka, la capital.

Cuando ya veía reventar mis sufridas almorranas, gracias a tantos km. de autobús por carreteras, en muchos casos llenas de baches, socavones o con sólo trozos de lo que algún día fue asfalto, el tren apareció en mi vida cual salvador.



Como os contaré en la info práctica del país, hay cuatro clases: dos de coche cama y dos de asientos (dobles, no individuales). En realidad son dos tipos de coche, la diferencia radica en la cantidad de personas que acoplan. Así quedan: 1ª Clase para coche cama con cuatro camas por camarote; 2ª Clase, también en coche cama, pero con 6 camas por camarote; 3ª Clase en coche de asientos, con dos personas por asiento; y "Turista" en coche de asientos, con tres personas embutidas en cada asiento.

Lo que no te cuentan es que las personas pueden ser mujeres y que todas llevan algún bebé (las he llegado a ver con tres y un solo billete, para 4 personas). De modo que en un compartimento de 4 camas terminan durmiendo entre 6 y 12 personas.

Pero tuve suerte, mucha suerte. Con el carnet de estudiante, el billete cuesta la mitad, de modo que me permití un pequeño "lujo" y compré uno para 1ª Clase. Subimos al tren a las 14:00 h., aunque no partimos hasta las 16:30 h. Fui sola en mi compartimento hasta las 22:30h. Subieron tres mamás con sus respectivos hijos de diversas edades. Nos acostamos y, sobre las 04:30h. no se ni en qué estación, se bajaron. Y pude continuar sola hasta cubrir las más de 26 horas de viaje.

Pude disfrutar del verdor de África desde todos los ángulos posibles, de las plantaciones de maíz, de café, de girasoles, de los arrozales, las montañas... Pude escribir tranquilamente y sin interrupciones ni distracciones inesperadas. Pude jugar al escondite con los niños que se acercaban al tren en las estaciones donde paraba. Pude tumbarme cuando y donde quise (probé todas las camas claro).



Total que, excepto las horas de sueño, que tuve quien me velara, fui todo el viaje sola y fue genial. Podía pensar, escribir, organizar... He de decir que, aunque llenaron el compartimento de todo tipo de mercancías y eran 6 en total, no dieron guerra (ni los niños), ni hicieron un triste ruido, excepto un poco al marcharse como es lógico.

Algunos os estaréis preguntando si pude dormir, por mi historial con los trenes. Pues sí, dormí como un tronco, aunque pocas horas, fue un buen sueño renovador.

Qué agustito por favor!! Que pongan más trenes en África.




4 comentarios:

  1. ante todo muchas gracias por aparecer en una foto. creo que estabamos todos un poco preocupados de como estarias, y hay que reconocer que se te ve genial.

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  2. Por fin un tren menos mal que te vemos ,
    y se te ve estupenda , que alegria .
    Mari

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  3. Si por favor que pongan mas trenes porque la verdad lo que tu llamas autobus son verdaderos trastos.
    Carolina.

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  4. Juan Luis, gracias chato, tu que me miras con buenos ojos ;)

    Mari, desde luego, no imaginas cómo lo agradecí. Gracias, también me miras ocn buenos ojos.

    Jeje, Carolina, lo llamo autobús, porque así lo llaman aquí, aunque en realidad son trastos, como bien dices.

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