16.3.09

El despertar de la sabana.

Toca madrugar, el desayuno es a las 6:00, con todo recogido.

Daniel nos comenta si hemos oído a las hienas esta noche. "¡¡¡Ahhh, eran hienas!!! Ya me quedo yo más tranquila mira". Pensaba que el miedo había alimentado mi imaginación y...

Les cuento la película y Daniel me lo confirma, eran hienas. Hay que tener cuidado pero, a priori son carroñeras, o sea que no suelen cazar. Claro, si por eso me quedaba yo más tranquila.

Dejamos el chiringuito para después y ¡¡¡Mambo!! ¡¡Rock & Roll!!, que dicen ellos cuando salimos de safari.

Todavía es de noche, pero empieza a aclarar. Podemos observar como los búfalos madrugaron más que nosotros. Al poco unas cebras dispersas. Algunas gacelas.

Vamos despacito. Daniel busca el árbol de silueta perfecta para la foto típica. Paramos.

La claridad celeste comienza a colorearse de tonos lilas, rosas, que se tornan anaranjados cuando el enorme astro asoma por el horizonte.

Silencio.

Semejante amanecer significa tantas cosas.

Si pudierais verlo.

Si supierais lo afortunada que me siento.

Energía. Mucha.

Un día más para mí. Un día más para los míos. UN DÍA MÁS.

Añoranza.

Tres o cuatro intensas emociones afloran de mi corazón y emanan por mis ojos.

No puedo evitarlo. No quiero evitarlo. Deseo tanto que lo pudieran disfrutar conmigo.

El sol ya ha sobrepasado la copa del árbol y el safari continúa.

Con los ojos todavía vidriosos veo cómo las cebras empiezan a correr. Alguien advierte que las gacelas también corren. Miro por todas partes, pero no están. Le pregunto a Daniel dónde están lo leones.

"¿Qué leones? Noooo, no hay leones".

Pero yo sigo escudriñando los matojos, en dirección contraria hacia donde corren los animales que todos fotografían. Tiene que haber algún depredador, los bichos no corren así porque sí, ellos pastan, solo corren por necesidad.

"¡¡Leones!!" Si sabía yo que aparecerían por alguna parte, era evidente.

Una pareja de leonas pasea con aparente tranquilidad. Sus posibles presas se apartan del campo de acción. Parece ser que caminan en busca de refuerzos para cazar el almuerzo de hoy. Pero no podremos verlo, se alejan demasiado.

Hemos rodado mucho rato cerca de una larga charca, casi riachuelo, supongo que buscamos cocodrilos. Encontramos uno, pero se ha escondido rápido. Muchas aves en las proximidades de la charca.

La radio nos alerta, en alguna parte hay más leones. Tres hembras y un joven macho. No dan muchas ganas de tocarlos, porque no parecen suaves, pero están ahí tirados, siempre con apariencia tan apacible, que resulta casi increíble lo que son y lo que hacen.

Más adelante los jabalíes nos dan la espalda.

Stuart necesita bajar un momento, y algunos aprovechamos para pisar ese suelo y sentirlo. Anjy nos ha deleitado con un pieza de su ocarina. Estamos al otro lado de la charca y la curiosidad me puede, tengo que acercarme. Es tan difícil resistirse a dar un paseo.

Miro a Daniel con cara interrogante y encuentro un gesto afirmativo ¡¡Bien!! Como cuando de pequeños nos llevan al campo, y por fin llegamos, bajamos del coche y nuestros mayores nos dan permiso para ir a jugar. Comienzo a caminar entre las hierbas, con esa sensación de libertad que... me duró un instante.

Rápidamente me dice que pare, que me lo decía de broma porque creía que yo tendría miedo y no iría. Miedo de qué? Si solo hay hierbas, pajarillos y un poco de agua ahí delante? "Anda, déjame acercarme un poquito al agua"

"Si claro, y las serpientes?"
"Guauuuuu, también hay serpientes? ¿Qué serpientes?"
"Varias. Anda sube al tote loca, que no queremos un disgusto"
"Vale, vale, que esto no es el campo que yo conozco y se le puede fastidiar el día al personal" Regreso, con mi frustración a cuestas.

Más adelante Stuart divisa un ave en una rama.
Daniel dice que suele ser presa de leopardos. Otra vez la poderosa lógica viene a mí. Si hay presa, tiene que haber cazador cerca. Si!!! Hay un antílope en una rama. Esperamos un momento y Patty los encuentra entre la maleza. Un elegante rabo felino se mezcla con las altas hierbas que ocultan a su propietario. De repente, un poco más lejos, un pequeño da un salto. Son una madre y la cría, que está jugando toda afanosa.

Resulta dificil verlos en esta época porque la hierba está demasiado alta. Creo que eso incrementa la ilusión cuando consigues ver unas orejas o el rabillo, entre la maleza.

Más adelante nos encontramos con una numerosa manada de elefantes. Muchas crías de todos los tamaños, incluso una de unos 4 meses. Algunos están cruzando el camino. Nos acercamos para verlos pasar, pero tanto que ha un viejo macho le ha molestado, y eso que el ya había cruzado hace rato. Se ha enfadado y nos ha regalado un sonoro barrito , dirigiéndose hacia nosotros. Acelerón, alejamiento y parece que el elefante se queda tranquilo. ¡¡¡Qué subidón!! Amenazados por un elefante enoooorme!!! Si, da subidón, pero por la situación aventajada que tenemos, porque si no daría mucho miedo. El animal puede hacer añicos lo que pille, en un momento.

El safari se remata con una buena comida local en el campamento.

Es otra experiencia única, llena de pequeñas, únicas e intensas esperiencias.



6 comentarios:

  1. Me he quedado sin palabras, toda una experiencia!!!

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  2. Preciosa la foto de la sabana ten cuidado con meterte en el territorio de los animalitos que lo guardan con mucho celo
    pepi

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  3. "Si claro, y las serpientes?"
    "Guauuuuu, también hay serpientes? ¿Qué serpientes?"
    "Varias. Anda sube al tote loca, que no queremos un disgusto"
    ----------
    jajaja... eso me recuerda a la serpiente de 8 metros que vimos en PERU y que la niña se empeñaba en tocar...!!!!

    Disfruta!

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  4. Anna, te digo lo de siempre, hay que vivirlo!!

    Pepi, me alegra que te guste la foto y tranquila, soy consciente del celo con el que los animales guardan su territorio.

    David!!!!! Jajajaja, a ti el miedo te multiplica los metros de serpiente por 4, pero si no llegaba a dos metros hombre!!!

    Y "la niña" se empeñó y la tocó, y más que habría hecho si no tengo quien me frene ;)

    Tranquilo, que ya me encargo de lo del disfrute.

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  5. Cuidado con los animalitos tan apacibles que no les gusta que los importunen ,
    de todos modos alucinante lo que estas viviendo.
    Ernes

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  6. Que alegria con la foto ,gracias linda ,
    los animales impresionantes las puestas de sol preciosas y tu se te ve feliz me alegro mucho.
    mama

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