21.3.09

El clima en los viajes.

Todos los viajeros, blogs de viajes, foros, guías, etc., aconsejan siempre informarse bien del clima en destino y de la mejor época para visitarlo. Aunque lo de "mejor época" es muy relativo.

Bien, yo nunca lo he hecho cuando he salido de viaje, hasta justo la noche anterior, cuando armo la mochila, para ver si me llevo el chubasquero, la bufanda, el bikini, o todo. Vale, es una pequeña exageración, pero de veras que solo acostumbro a mirar si es invierno o verano para elegir la ropa, nunca para elegir el destino en función del clima, cambiar la fecha del viaje y mucho menos anularlo por la temperatura.

En mi primer mes de esta vuelta al mundo, comprendí bien por qué no me preocupaba el tema. En los últimos tres años solo he hecho viajes de otoño-invierno. Si, me encanta el frío. El último viaje que hice de verano, fue Egipto en septiembre de 2005 (sin contar con la amazonía de 2007, que solo fue una semana dentro de un largo viaje de otoño) y, a pesar de sobrepasar los 50ºC en alguna ocasión en el desierto, os aseguro que no hacía ni la mitad de calor que lo que pasé en Mozambique en Febrero pasado.

Por suerte, según fui subiendo al norte se fue refrescando el tema, y ahora ya estamos cerca de entrar en el otoño, por el sur de África. Bastante de agradecer el fresquito a la sombra o por las noches.

Quede pues reflejado mi consejo de atender bien a nuestros gustos climáticos e informarnos del mismo en el destino elegido, para no encontrarnos sorpresas.

Y quede también reflejada la capacidad de adaptación inherente y definitiva de ser humano. No importa sudar o pasar algo de frío, lo importante es poder vivirlo. Aunque si lo sabemos de antemano estaremos prevenidos.

Las páginas de mi elección para la información climática son: Meteored y The Weather Channel.

Y ahora la relatividad de "la mejor época" para viajar a determinado destino. Es evidente que este factor variará en función de múltiples factores. Si solo se atiende a los gustos personales, posiblemente nos vamos a perder muchas cosas. Por ejemplo, si alguien decide viajar sólo a lugares de clima templado o cálido, jamás podrá disfrutar de nieve, glaciares, y todas las actividades, animales y maravillas naturales que nos brindan los polos. En cambio, para los amantes del frío, los desiertos, las playas, la sabana, y muchos lugares cálidos del mundo, estarían vetados gran parte del año.

Todos los amantes del norte de España, especialmente Galicia (lo siento es mi debilidad), hemos dicho alguna vez que nos encanta, incluso con su lluvia porque, ¿qué sería de Galicia sin lluvia? Es solo por poner uno de los múltiples ejemplos que me vienen a la cabeza. El que no lo conoce, lógicamente, no sabe lo que se pierde. (Aunque posiblemente tampoco le interese).

En mi opinión hay que ser capaz de adaptarse a todo y viajar con la mente abierta. Si en el sudeste asiático existe el monzón hay que conocerlo (con todas las incomodidades que eso suponga); si en el desierto se superan los 50ºC, hay que conocerlo; y si en el Polo Norte la temperatura baja de los -30ºC, también hay que conocerlo.

Por tanto, si te apetece viajar a un sitio, infórmate del clima para preparar el equipaje necesario para tu "bienestar"; para conocer las dificultades del transporte cuando llueve en ciertos países; para llevar la crema protectora y prepararte para sudar con doble ración de desodorante. Pero si de verdad te gustaría conocer ese lugar, no permitas que el clima te lo impida.



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