6.3.09

City Tour por Dar es Salaam

En el desayuno me he encontrado con Olga y su chico. Me han acompañado a comprar el billete de bus para Arusha. Me voy a dar una vuelta por la ciudad.

En el sur de África, salvo Jo'burg, el concepto de ciudad cambia. Pocos edificios, muchas (casi todas) casas bajas, y eso que Dar es bastante grande. He visto un pequeño mapa de la ciudad en el Lonley de Evelyn y mi memoria fotográfica todavía funciona, voy a ver si encuentro algo.

Si, he encontrado muchas miradas, saludos intencionados, gente que te quiere vender un tour por la ciudad, otros que te venden un safari. Cerca del puerto hay unas cuantas tiendecillas y tenderetes de "artesanía", como digo yo "made in china" que también te la quieren meter en el bolso directamente (aunque no lleves bolso).

Huyendo de todo eso me he perdido. Fuera de la ruta las miradas cambian, son de extrañeza, en plan de "esta se ha perdido". Pues si, me había perdido y lo que veo tampoco es que me apasione.

Desde luego, lo que deben enseñar al turista al uso, debe ser muy chulo. ¿Saldrán de sus hoteles? Pero lo que hay detrás del hotel convencional es más o menos como en Mozambique. Todo roto, sin calles asfaltadas (la mayoría son de arena), tienduchas que se están cayendo, con mil y un artículos embutidos entre los mugrientos estantes.

Pero se ve otra intención. Parece que se afanan por "limpiar", restaurar, recolocar y reconstruir. Además hay muchos nuevos proyectos de construcción. Vaya, se respira otro ambiente. La gente es más sonriente y tienen otro rollo. No tengo muy claro si esto es así, o es que son más árabes y los conozco mejor. El caso es que aquí me encuentro más a gusto.

Gracias a mi GPS (que, por cierto, tendría que ponerle un nombre. Mmmmmmmm, ¿qué tal Gepetto? Si, creo que a partir de ahora mi garmin pasa a llamarse Gepetto, me gusta). Como decía, gracias a mi Gepetto, me he encontrado en la ciudad y he conseguido llegar al restaurante que me dijo anoche Evelyn que estaba muy bien.

Tras comer algo, me he dejado "embaucar" por uno que me quiere vender un safari. Lo que yo quiero es empezar a barajar precios, así que le acompaño a la oficina, me cuenta la película y ¡¡Tachán!! La empresa es de un tal Pepe, de Barcelona (como no, aunque no debería ser Jordi?). El Individuo se empeña en que tengo que hablar con Pepe, pero Pepe no coge el teléfono. Me lo he quitado de encima diciéndole que no quiero comprar mi safari aquí, quiero ir a Arusha y comparar precios de varias compañías. Me quedaré con la mejor oferta. Al final me ha dado la dirección y el teléfono de la oficina que tienen en Arusha y ya.

Seguía yo escribiendo en el ciber que hay en el hotel cuando de repente: "Iola!!, Iola!!" (si aquí soy Iola, juas) "Tienes que hablar con Pepe!!". Cagoentó!!, en algún momento debí cometer el terrible error de decirle a este donde me alojaba. Ok, trae el móvil.

Nada, hablé con Pepe lo mismo que con este pobre, sobre mis intenciones. Me dijo que fuese también a la pequeña oficina que tienen en Arusha y ya, ale, todos felices.

Intercambio de mails y despedida de Olga. Si consiguen el visado igual nos encontramos en Arusha, yo me voy mañana.


2 comentarios:

  1. En este no tienes comentarios pero me encanta tu regateo
    rosi

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  2. Hola Rosi. No todos los post dan lugar a comentarios.

    Gracias por seguirme.

    Un saludo.

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