19.10.08

Ruta del Caldero '06

-----La Ruta del Caldero es el nombre que recibe una travesía en velero que, saliendo de Denia, recorre el Mediterraneo hasta Formetera, de allí a Ibiza y vuelta a Denia.

-----Van varios barcos, pero ni los ves. En esta ocasión eran 11 veleros, y nosotros vimos el primero ya fondeado en la cala.

-----Se suele hacer en un fin de semana de luna llena, para asistir a la Tamborada en la cala Benirrás de Ibiza (domingos).

-----Supone unas 12 a 14 horas de navegación, generalmente nocturna, para llegar a alguna cala de Formentera por la mañana. En función de las personas que viajen en el barco, se hacen turnos para navegar por la noche.



-----Era viernes 12.05.06. Llegamos pronto a Denia y nos tomamos unas cañas en un bar del puerto hasta reunirnos los ocho que iríamos en nuestro barco. Cargamos el velero de provisiones y zarpamos sobre las 21:00.

-----Una cena ligera, regada de Biodramina (con cafeina) para todo el mundo. Yo preferiría haberlo evitado, pero hasta el patrón se las tomaba, de dos en dos y cada dos horas. No podía salir de mi asombro.

-----La marejada nos regala olas de un metro, y más. La popa parece ir dando palmas contra el agua. Desde cubierta resulta divertido pero ¿quién será el valiente que baje al camarote?

-----Reparto de turnos para la guardia. Se divide la noche en dos y, como vamos ocho, seremos cuatro por turno. Me toca en el segundo, para ver el amanecer en medio del mediterraneo.

-----Empiezan a rular unas copichuelas y, como en 15 minutos, primera baja. Primer mareado, vomitando por la borda, al que sin demorar mucho se añaden otros dos. Los tres de mi turno, mal empezamos, yo no tengo la menor idea de navegar, aunque por la marea vamos a motor, y me he quedado sola, como no se recuperen pronto vamos mal.

-----Tenemos la cuarta baja y, llegada la hora de acostarse, a los del segundo turno, nos vemos obligados a cambiar, para no quedarme sola. Ahora los turnos serán de dos personas. Los cuatro mareados, pasaran la noche vomitando por la borda, entre cabezada y cabezada.

-----Cuando me tumbo compruebo que en el camarote es mucho peor. Encima estamos en el de popa. No sabía si sería capaz. Vuelvo a subir y el patrón me da las instrucciones precisas: "Acuéstate al revés, es decir, los pies a popa y la cabeza hacia proa". Por algo es patrón, conseguí dormir como un lirón, las tres horitas que me quedaban hasta el "cambio de guardia".

-----La navegación fue dura durante toda la noche, hasta que el amanecer apaciguó las aguas. Es toda una experiencia.

-----Pasadas las 10 de la mañana llegamos a la cala de Formentera, donde quedan las 11 naves. Las cuatro bajas continúan durmiendo. Los otros dos se levantan. Decido acostarme cuando ya estábamos fondeados.

-----Nos levantamos a comer. Ya todos recuperados, excepto yo que, parece ser que dormir fondeados es peor para mí que olas de más de un metro y, al levantarme también vomité. Yo creo que fue más un asunto de empatía que otra cosa.

-----Pasamos el día en la cala de Formentera, algo de snorkel, tomar el sol, natación, disfrutar del mar y del barco. Al caer la tarde nos vamos "arreglando", para bajar a tierra firme. Se organiza una gran fiesta en la playa, perfectamente organizada.

-----Cada velero trae algo para la fiesta, el famoso "caldero". Unos las luces, otros la leña, vasos, platos y cubiertos, la carne, el arroz, mesas, el hielo, las bebidas, la música. Se organiza una buena fiesta culinaria. Cocinado todo en las fogatas. Y después las copas y el "baile", aunque bailar en la playa...

-----El sábado, como a media mañana, salimos hacia Benirrás, en Ibiza. La navegación a vela es apasionante. El mar más o menos calmado, y el viento suficiente para batir las velas. Lo que más "yuyu" me daba, cuando el barco escora (se inclina de costado), resultó lo más divertido. Menos mal que vivo en Madrid, si tuviese el mar cerca me habría viciado con esto seguro. Incluso pensé en sacarme el PER (Patrón de Embarcaciones de Recreo). Manos mal que se quedó en pensamiento.

-----Llegamos a Benirrás al principio de la tarde. Más snorkel, sol, natación, ¡¡¡esto es vida!!!

-----Al caer la tarde, antes del ocaso, nos arreglamos para ir a la playa, a la "Tamborada" o Fiesta de los Tambores. Es una fiesta que los hippies de antaño comenzaron a hacer la última luna llena del mes de agosto, en lo que alguna vez fue una cala virgen y desierta. Pero como todo, cuando se empieza a correr la voz de algo bueno, se desvirtúa. Ahora hay un par de restaurantes y hamacas con sombrillas en la playa.

-----Todavía quedan hippies de los de siempre, de todas la edades, incluso perros hippies con rastas. Por allí rula de todo, como podéis imaginar, pero la fiesta merece la pena, porque conserva mucho de su autenticidad, aunque ahora ya se celebra todos los domingos del año, en honor al sol, un par de horas antes de que este se ponga.

-----Es así porque en esta cala, gracias a su orientación, no es necesario ir girando la toalla para que nos de el sol. Está soleada por igual durante todo el día. La bola ardiente se pone justo en frente, en el horizonte mediterraneo. Es un ocaso digno de ver.

-----Unas horas de fiesta y regresamos a cenar al barco. Algunos veleros duermen fondeados allí, pero nosotros decidimos salir por la noche, para llegar por la mañana a Denia, agotados pero felices por la experiencia.

-----Tan agotados que, de regreso a Madrid tuvimos que parar a echar una buena siesta en un pinar que encontramos cerca de la carretera.

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