13.10.05

Fuera de Ruta, dia 6.

Domingo, 4/9/’05 -----Siwa – Bahariya

-----¡¡¡Por Dios!!!......¡¿¡¿¡¿Quién ha encendido la luz a las 06:00 de la MADRUGADA!?!?!?.....

-----Cual gusano asomándose por el agujerito de una manzana, saco mi cabeza de su escondrijo y.... del montón de arena que lo cubre............. Escupeteo varias veces, pero nada, la arena hace mella entre mis dientes, necesito enjuagarme con agua, menos mal que guardé una botella dentro del saco, uffff. Sacudo la arena de mi cara, froto mis ojos y .... si los Fathi están dormidos (o muertos, porque no les veo).........¿¿quién diantre ha encendido??....... ¡¡CÁSPITAS!!.... es Ra asomándose por el ventanal. Gracias a que anoche, con la tormenta, olvidamos bajar las persianas, ahora puedo disfrutar del revitalizante amanecer.


Amanecer en el Mar de Arena.

-----Cuando salgo del shock que me produce esa bola ardiente trepando hacia el cielo, descubro asombrada que esta no es la misma sala de anoche. Algo había leído al respecto pero...... ¡¡madre mía!!.... descubrirlo in situ impresiona más de lo que pensaba. La pared posterior sigue aquí, ahora algo cubierta de arena. El ventanal frontal también, aunque es más grande que ayer. Pero las paredes laterales..... ¡¡Caramba!!.... la de la derecha ha avanzado varios metros y la de la izquierda, además de retroceder, también varios metros, ha transformado su joroba de camello en joroba de dromedario. Alguien ha pasado la noche pintando el techo de azul celeste y, el suelo...... pero..... ¿y el suelo?..... desapareció, jaja. Estamos enterrados en una pequeña duna que se ha formado sobre nosotros. Sólo puedo distinguir sutiles siluetas de cuerpos tendidos y de algunos objetos.

-----Espera, ¡se mueven!, ¡¡las siluetas se mueven!!..........¡¡Good Morning babies!!....... Tras desperezarnos y sonreírnos por la situación, Fathi Senior me recuerda que estoy loca. Dice que para él, en 35 años, es la primera vez que duerme en el desierto con semejante tormenta, que cualquier otro turista habría elegido volver a un hotel del pueblo. Jo, pues, ¿¡¿qué quieres que te diga?!?, puedo entender que no todo el mundo guste de “sufrir” una tormenta de arena, no termino de creerme que sea tu primera vez, pero yo no sé si volveré alguna vez a tener ocasión se vivir semejante experiencia. El objetivo era dormir en el desierto.... CUMPLIDO y condimentado, me encanta, soy feliz, lo deseaba y lo he conseguido.

-----Supongo que, en algún momento de la noche, Eolo se calmó cayendo en el más profundo de los sueños. Ahora sólo hay serenidad...... nada menos que SERENIDAD.

-----Desmontamos, a muy duras penas, el tenderete. Bendita labor la de desenterrar tanto cachivache. Hemos revisado cada palmo de arena, pero algo se queda aquí enterrado, seguro. Eso si, F. Senior y yo porque F. Junior se ha cabreado..... todavía no entiendo porqué........ y se ha limitado a sentarse y mirarnos. No se si han discutido o si es que tiene muy mal despertar. Con todos mis respetos pero, que poco me gusta que la gente despierte mal, me da la sensación que no tienen ganas de vivir, que no aprecian su vida.

-----De nuevo unos 12 km. de Dakar por el desierto, esta vez algo menos emocionante pues parece que les cuesta despertar. Llegamos a una “cafetería” del pueblo, me presentan a algunos amigos y tomamos un café. Entre los amigos hay unos ojitos verdes que prefieren no mirar y, cuando lo hacen es tímidamente. Será nuestro ayudante para la travesía por el desierto hasta Bahariya, pues F. Junior no podrá acompañarnos, creo que por tema de permisos. Su nombre Senosi, escrito, se pronuncia..... como a cada uno le venga en gana........ unos dicen Siutsi, otros Sinusi, otros Sinotsi, otros Sinatsi, otros Siossi, este último parece el más aceptado, así que, con este me quedo, se pronuncia “Siossi Ojazos Parlantes”, y no son los apellidos, es su tarjeta de presentación.

-----Nos tomamos un café rápido y, mis chicos, que ahora son Fathi Senior y Sinossi, se van para preparar a Hervie, la comida y todas esas cosillas. Mientras, yo aprovecho para ir al aseo de la pensión de un recién conocido, ¡¡¡menudo bochorno!!! no consigo entender cómo alguien piensa que sale limpio de aquí, sin comentarios al respecto. Vuelvo abajo y, las tres sillas que habían traído han regresado a su lugar de origen, pero..... ¿¿quién necesita sillas teniendo esta vieja y desajada alfombra, tirada en el suelo, en medio de la calle??...... pues yo tampoco, ale, pandero al suelo y té-menta con estos desconocidos para amenizar la espera. Al principio me miraban mucho, pero ahora ya casi hasta me ignoran.

-----F. Junior ha ido a por unas pilas para el MP3 porque anoche se durmió con él encendido y las ha consumido toitas.

-----Cuando regresa me pide que le acompañe a por el pan. Por el camino de estrechos callejones entre paredes de barro, le propongo que me deje comprarlo sola, me mira y sonríe, ya no se extraña de nada. Me dice que diez panes, me da 3 L.E. especificando que son 2,50 y me espera a la vuelta de la esquina. Yo me acerco a ese gran horno de donde está saliendo el perfumado pan de pita que tanto me gusta.....”Sabah el kheir. ‘Ashra, men fadl-ak” (buenos días, diez, por favor)....... El joven panadero grita: “¡¡¡’ashra!!!”. Se los ponen en una bolsa y, al entregármela, extendiendo su mano para cobrar, es cuando, reparando en el color de mi mano, alza la mirada y me ve. Un instante de expresión de sorpresa da paso a una cómplice sonrisa que no se borrará de su cara hasta que yo doble la esquina con el pan y mis 50 piastras del cambio. Todavía me siento orgullosa de mi primera hazaña en árabe.

-----Regresamos para seguir disfrutando de ese momento “alfombra desajada”, saboreando el delicioso té con hierbabuena (que ellos llaman menta, pero es hierbabuena, conozco bien las plantas medicinales) y por fin aparecen mis chicos, con todo preparado para el duro viaje que nos espera.

-----En el restaurante que hay enfrente, por llamarlo de algún modo, comienzan a servir el desayuno. Antes me preguntaron qué quería desayunar y claro, no les iba a pedir un par de donuts, mi respuesta, que comienza a convertirse en habitual, es que quiero el desayuno siwi más típico, lo que ellos toman todos los días.

-----Se han quedado solos sacando platos. Yo, como desconozco, prefiero callar, pero pienso.....¡¿¡¿Madre mía, cuántos van a desayunar?!?!, están poniendo comida para un regimiento........y mientras, sobre la mesa, desfilan platos y más platos, portando todo tipo de suculentos alimentos..... tortilla francesa, full, tortitas que envuelven un dulce boniato asado, croquetas, creo que de falafel, ensalada de tahina, algo que está a medio camino entre cuajada y yogurt con miel, quesitos por doquier y como no pan, mucho pan de pita......... y de cada, tres platos.......y además el imprescindible café y como colofón otro té con hierbabuena.......... claro que éramos 8 personas. Todavía hoy me pregunto de dónde salió tanta gente.

-----Allí estaba yo, en aquel chamizo que ellos se empeñaban en llamar restaurante, rodeada por siete siwis que me tratan como a una hermana, todos menos uno. Joven, apuesto, de cuerpo atlético y dulces facciones que escabulle su mirada, parece ignorarme pero siento que me observa. Sentado a escasos dos metros de mi, le percibo lejos, como en su mundo, como mirando a través de una ventana, sin perder detalle, pero sin participar. Le conocí al llegar esta mañana, hará unas tres horas, llevamos un buen rato en la mesa y todavía no he oído su voz. Misterioso joven, sin duda, que despierta mi curiosidad y, para sorpresa de todos, los celos del infantil F. Junior, que se empeña en llamar mi atención constantemente durante todo el desayuno.

-----Fathi encanto, se te ve el plumero. Excepto a él, protagonista, la situación provoca risas sobre la mesa. A todos nos hace gracia la actitud del pequeño celoso, incluso a Siossi que amaga una tímida sonrisa tras el cristal de su ventana. Bueno, al menos ahora sé que oye y entiende.

-----Relajado, distendido y emocionante desayuno, digno de ser repetido.

-----Llegó la hora. Nos despedimos de todos y ¿cómo no?, no podía faltar una calurosa despedida de F. Junior que repite una y otra vez: “I miss you. When you leave Siwa, I miss you. When you aren’t in Siwa, I miss you....... I miss you, when you aren’t with me, I miss you”..................

-----“Yo también te echo de menos, yo tampoco te olvido. Fiel compañero de viaje, siempre atento, entregado. Siempre pendiente, siempre ofreciendo lo mejor de ti y de tu pueblo. Cuando madures y aprendas a no tomarte confianzas que no te dieron serás, a ciencia cierta, el mejor “Lobo del Desierto”. Si algún día regreso, no dudes que te buscaré. Si algún conocido viaja a Siwa, no dudes que les diré que te busquen. Yo también te recuerdo, te recordaré siempre Fathi Junior.”


-----Con mi corazón algo encogido, emprendemos viaje por la eterna carretera que nos conducirá a Bahariya. “Adiós Yebél Dakrur. Adiós Lago Salado”.

-----Hacemos una paradita táctica en el manantial de ayer, Abu Shuruf, para darnos ese bañito refrescante, tan necesario para despojarnos de toda la arena que llevamos encima. Aprovecho para cambiarme de ropa, este “closed” al aire libre es bastante más limpio que el aseo de la pensión. Siossi no se baña, espera con Hervie. Y por fin, ahora si, emprendemos nuestra larga travesía. “Adiós Abu Shuruf”.

-----Primer control de policía. Nos han tenido allí más de 20 laaaaaargos minutos. Fumamos, bajamos de Hervie, volvemos a subir...... menudo rollo....... Todos se disculpan, incluso los polis, pero esto es así y yo sé que no es culpa suya......... ¡¡qué se le va a hacer!!. Siossi, no dice nada, no hace nada, parece algún ornamento del pobre Hervie. Nos ofrecen un té, pero ahora no me apetece.

-----Fathi está en la garita, Siossi semitumbado en la parte de atrás de Hervi y yo en mi lugar de copiloto. No sé en que momento me ha dado por mirar atrás, para comprobar si este mudito sigue con vida, y entonces................al abrir sus ojos, casi batiendo el aire con esas enormes y rizadas pestañas......... lo descubro.........¡¡¡¡se le han incrustado dos preciosas esmeraldas en los ojos!!!.......... ¡¡madre mía qué ojos!!... ¡¡madre mía cómo hablan!!... ¡¡madre mía lo que me dicen!!..............¡¡¡MADRE MÍA!!!

-----En un instante se ha removido hasta la última célula de mi cuerpo. Giro rápidamente mi cabeza para mirar al frente. Me he ruborizado, no, esto no es rubor, estoy colorada como un tomate, y esta vez no ha sido el sol. El sonríe, lo sé. Giro más mi cabeza, apoyándola en mi mano, para mirar a mi derecha por la ventanilla, pero no veo nada, mi vista está eclipsada por dos manchas verde intenso, brillantes y difusas, pero profundas, muy profundas. Así como cuando miramos al sol directamente, esas dos esmeraldas han quedado impresas en mi vista. Una amplia sonrisa emana de mi y sé que el también sonríe, sé que me está mirando, sé que me está esperando............ me llaman, puedo oírlos, sus ojos me están llamando.............. necesito mirarle pero........ no quiero, no puedo, no debo........¡¡a la mierda!!.............querer, si quiero, poder también puedo, ¿de donde me habré sacado el deber?..........me giro para mirarle abiertamente y sus ojos dejan de llamarme, sonríen, se humedecen ligeramente adquiriendo un brillo deslumbrante, y comienzan a hablarme.......... los míos contestan. Ambos entablan una conversación, para mí sin precedentes, que se ve interrumpida por Fathi, que se acerca hacia nosotros y distrae mi mirada.

-----Su cara no refleja mucha alegría. Viene a ofrecerme otro té. No quiero más té, está delicioso, me encanta, pero mis intestinos tienen un límite.

-----Siossi ha cerrado los ojos, no le veo, pero lo sé.

-----Llega un pick-up con 6 ó 7 jóvenes y no tan jóvenes y, como siempre, teniendo en el coche de al lado un claro objetivo extranjero con melenita, tetas y cara de mujer, para qué van a mirar al poli que les pide los papeles............. les ignoro, busco el móvil en mi mochila, me recuesto en mi asiento y aprovecho los últimos reductos de cobertura para enviar algunos mensajes a la familia, algún amigo que se está preocupando y a Mahdy, adevirtiéndoles de mi posible incomunicación durante los proximos 2 ó 3 días y la ruta que pretendo seguir..... por si tuvieran que venir a buscarme.

-----Escucho cómo se marcha el pick-up, levanto la mirada y le veo alejarse hacia el horizonte, con algunas manos que se despiden, mirándome. Saco la mano por la ventanilla agitándola para despedirme..... la educación es lo primero.
Fathi se acerca de nuevo a la garita. Me llaman, siento cómo me llaman, los ojos de Siossi vuelven a llamarme. Los mios responden y ambos retoman la conversación, que ahora enternece. De nuevo Fathi.....¡¡hijo, qué inoportuno, de verdad!!..........vuelve con los permisos sellados................¡nos marchamos!.

-----Por el tramo de Siwa se puede elejir entre dos vías: una vieja y deficitaria carreterilla asfaltada, de un solo carril, por supuesto, sin raya alguna; y un camino ancho, vamos de 2 carrilles, pero muy pedregoso. Supongo que será la futura carretera, pues es claramente obra humana y, en algunos tramos está cortado porque los están asfaltando. Fathi decide tomar el camino pedregoso, para sufrimiento de Hervie, pero pienso.....cuando él lo hace, por algo será.

-----Nos separan 700 km. de nuestro destino, Bahariya, bueno ahora poco más de 600. Unas 9 o 10 horas, en función del tiempo que paremos para comer, de las veces que pinchemos..... porque pincharemos....... y de lo que nos entretengan en cada uno de los 7 controles que salpican el camino. Fathi me explica que de los 7 check-point, 4 pertenecen a Siwa (para nosotros los 4 primeros) y 3 a Bahariya. Los más lentos son, el primero y el último de cada municipio, pues suponen la entrada y/o salida del término municipal y deben confirmar, vía telefónica o por radio, según el caso, la tramitación de los permisos. En los controles intermedios sólo comprueban que estén debidamente sellados.

-----No puedo evitarlo, a cada momento busco ese cómplice resplandor. Y como bien dice el refrán, cada vez que busco, hallo la serena respuesta de esas esmeraldas que me perturban. Pero a Fathi empieza a extrañarle que mire para atrás. Ingenuo de él, me pregunta si necesito algo........”no, no, nada tranquilo”.........

-----El paisaje no cambia, nadie se anima a cantar, son cerca de las 2, pero parece que todavía falta para comer. Invadida por ese estupendo sopor que invita al sueño, y teniendo en cuenta las posiciones que hemos tomado, me recuesto de lado, mirando a mi izquierda, con los pies sobre la caja de cambios de Hervie, que queda entre los dos asientos. Al verme, Fathi le dice a Siossi que recline el asiento, jajaja....”misión imposible”. La rueda debió caerse hace siglos y ahora, todo lo que queda, es esa miserable arandela con dos dientecillos, bastante oxidada..... y eso que vive en el desierto...... cómo no, imposible de mover. Primero lo intenta a pelo, después con una toalla, después lo intenta Fathi.... si, si, al mismo tiempo que conduce..... otra vez Siossi con la toalla. Y yo, partiéndome, intento decirles, entre risas, que no hace falta que se molesten, que iré bien así. Pero claro, entre las risas y mi perfecto inglés, pues eso, que hemos tenido que parar el coche para esperar que termine este ataque colectivo de risas..... tiempo muerto. Cuando conseguimos recuperarnos, pero todavía parados...... ¡¡ahí va la lista!!.... cojo los pequeños y roñosos alicates del hueco del radio cassette, estudio brevemente la situación y, con mis manitas, buscándole el punto a la tuerca, comienzo a girarla con una facilidad pasmosa........ o es que en parado funciona..... o estos están más flojos de los que parece........ o, como dice Fathi, a Hervie también le gustan las manos de una mujer. Solo he conseguido unos 30º de inclinación, y ninguno ha podido con más, pero para mí es más que suficiente.

-----Reanudamos la marcha. Ahora sí, me recuesto sobre mi lado izquierdo. Siossi también va simeacostado sobre la ventanilla de la izquierda. De manera que quedamos cara a cara......... Sus ojos me han cantado una dulce nana que ha hecho que me duerma profundamente.

-----Segundo check-point. Medio dormida entreabro los ojos. Siossi no está. El pick-up está parado ante nosotros. Fathi baja, además de para enseñar los papeles, para hablar con algunos chavales del pick-up. Me encuentro incrustada en mi asiento y decido darme la vuelta hacia el otro lado. Se acerca a preguntarme si me importa que llevemos a dos de ellos hasta el siguiente control..........ummmmm......eeehhhh......uuummmmmm....... ”¿cuánto pagan?”.........Tendríais que haber visto su cara de papiro, aun me sonrío al recordarla............... “¡Ah!, pero ¿no van a pagar?, entonces podré elegir quienes suben”............. Por fin se da cuenta de que bromeo............. hijo ¡¡por favor!! encantada, a mi como si vienen hasta Bahariya.

-----El Pick-up se va por la estrecha carretera que nos acompañará, paralela al camino, a lo largo de todo el tramo de Siwa. Cuando vuelve “Ojitos Parlantes” retomamos nuestra pedregosa vía. Yo continuo dormitando. Los atrevidos mirones, son tímidos habladores. Cuando uno de ellos (otro ojazos verdes y melenita rizada) se arma de valor, me pregunta de dónde soy. Su compañero le dice algo en árabe que no entiendo y el se excusa en inglés.Supongo que le ha dicho que estoy dormida. Al rato, cuando logro procesar la información, entre sueños contesto.........”spania” (así lo pronuncian ellos).........todos sonríen, debo tener lengua de trapo........... pero yo continuo en mi estado de somnolencia.

-----Tercer check-point. Casi no me he enterado de este tramo, salvo por esas ocasiones en las que entreabro los ojos, para encontrarme con esas esmeraldas, que parecen velar mi sueño. Los chavales del Pick-up, que desapareció en el desértico horizonte, se quedan aquí, supongo que a esperar otro vehículo con el que terminar el viaje. Continúo dormitando, la experiencia de ayer debió ser tan intensa que hoy no puedo con mi alma. Sueño con el Mar de Arena, con sus manantiales, con los peces, con la tormenta, con su calma, con la serenidad de mi espíritu y, con esos ojitos que no paran de llamarme.

-----En el último control de Siwa, cuando Fathi está en la garita con los polis, escucho una voz viril, profunda, que en tono protector, y a su vez dulce como el chocolate, me dice: “Are you well?”. Giro mi cabeza hacia ese envolvente sonido y ¡¡¡SIIII!!!, ¡¡¡sabe hablar!!!! Pausada y serena respondo que sí y comenzamos a charlar.

-----Puedo observar cómo, lo que esta mañana me parecía un dulce rostro, adquiere ahora sensuales facciones. De piel sencillamente joven. Posee definida mandíbula que sustenta unos labios carnosos, faraónicamente perfilados. Las comisuras de estos anuncian los profundos hoyuelos que romperán la homogeneidad de su cara, cuando sonría. La nariz guarda una graciosa y racial armonía con el resto. Habría dicho que se depila las cejas, dado el equilibrado contorno que describen sobre sus ojos. Grandes ojos de perfil asiático que albergan una mirada..... ¿qué más decir de su mirada?

-----No alcanzo a entender porqué únicamente habla cuando está a solas con alguien. Le he visto hablar con Fathi, con un poli y ahora conmigo, pero nunca en presencia de más de una persona. Actitud indudablemente extraña.


Os presento a Siossi.

-----Alrededor de las cuatro tomamos un camino que sale a la derecha para llegar a un pequeño oasis, rodeado de tierras movedizas. Yo nunca las había visto, al menos no este tipo. Resulta muy interesante ver, cómo una piedra puesta, que no tirada, sobre un pequeño montículo de arena, aparentemente firme y seco, se cuela sin dejar rastro de su existencia.

-----Un agua pantanosa, interrumpida por pequeños islotes. Rodeada por una costra húmeda de arena, que se agrieta con facilidad. La llanura que circunda el lugar tiene una superficie de aspecto firme y seco, pero la arena aquí es impermeable. Esto hace que se mezcle con el agua sin parecer húmeda. El agua actúa como lubricante entre los finos granos, proporcionándoles libertad de movimiento. De este modo, cuando un cuerpo se introduce, produce el desplazamiento de los granitos de arena, hundiéndose como en un agua densa. Lejos de lo que nos ha enseñado siempre “la gran pantalla”, la profundidad no suele sobrepasar el medio metro. Y si tenemos en cuenta que nuestro cuerpo flota en el agua, y esto no es más que agua “ocupada”, rápidamente nos damos cuenta que esto, lejos de ser peligroso, puede resultar incluso divertido. El truco está en no hacer movimientos violentos que, producirán un vacío, que deberá ser ocupado, provocando más movimiento del terreno. Sé que ha muerto gente engullida por las arenas movedizas, pero siempre han sido muertes producto del pánico, que hace a la persona moverse rápidamente en un, siempre frustrado, intento por salir. La naturaleza nunca dejará de sorprenderme.


-----Tras una comida ligerita reemprendemos viaje. Ya no hay camino pedregoso. La carreterucha empeora por momentos. El asfalto está cada vez más resquebrajado. Se estrecha poco a poco. Forma pequeñas olas, como las de la arena. Arena que con frecuencia lo oculta formando dunas sobre él. Cada vez hay más baches, hasta tramos en los que solo disponemos de algunos pedazos de lo que algún día fue asfalto. Debe ser verdaderamente difícil conducir en estas condiciones. ¿A qué esperan las ruedas de Hervie? ¿Cómo pueden soportar este martirio?

-----Ssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss..... Estaba claro. Todo en esta vida tiene un límite. Hemos pinchado.

-----Mientras cambian la rueda me bajo a estirar las piernas. Tomando algunas fotos siento violentas contracciones intestinales. Adapto mi postura y ¡¡noooooo!!, esto viene con relleno. ¡¡oh,oh!! ¡¡Huston, tenemos un problema!!. Cuando estas cosas llaman a mi puerta o la abro o terminan tirándola. Estudio la zona en busca de un “closed” y parece que aquella duna puede servir. Me voy allí detrás y, como un gatito, ahueco el sofá para las visitas. Abro la puerta. Pasan todos. Barro un poco el recibidor y, como un gatito, les arropo para que no cojan frío. Ojala mis futuros nietos escriban algún día sobre los piñones del desierto occidental.



-----Cuando regreso escucho voces subidas de tono. Están discutiendo, no sé de qué, pero discuten. Sus caras se han fruncido. Esto no me gusta, espero que no dure. Les ofrezco tabaco, canto un poco, pero nada, aquí el más animado es Hervie, el pobre, con el día que le estamos dando. Decido pasar de todo, al fin y al cabo no es asunto mío, o eso espero. Es evidente que el largo viaje comienza a hacer estragos sobre nosotros. El aburrimiento flota en el ambiente. Dejo a mis pensamientos vagar por el paisaje.

-----“Infinita gama de ocres, intercalada por minúsculos espacios verdes. Alimento de fugaces aves que sobrevuelan la inmensidad celeste. Mancha gris rectilínea camino a lo desconocido, a la ilusión, a la vida, a la horizontal esperanza, camino a la nada.”


-----Cuarto check point. Nos tendrán esperando 40 minutos durante los que terminamos tomando el sol y un delicioso te-hierbabuena, tirados en medio de la carretera, charlando con los polis. Comienza la brisa del desierto.

-----Conseguido el visto bueno y el correspondiente sello para abandonar Siwa definitivamente, reemprendemos el viaje. Adios Siwa. El ambiente en la cabina de Hervie se ha suavizado bastante. Mis chicos han recuperado su sonrisa, pero yo puedo respirar la tensión que fluye entre ambos. Estas cosas me desequilibran sobremanera y mi reacción, como siempre, es zambullirme en mis “mundos de Yupi”, donde ignorando todo lo que me rodea, soy feliz como una manzana.

-----El quinto control va más ligero de lo que esperaba. Parece más fácil entrar en Bahariya que salir de Siwa.

-----Poco antes del ocaso noto unos golpecillos en el respaldo de mi asiento. Inmediatamente aparece en mi cabeza la imagen de Fathi Junior, el siempre me llamaba así. Ahora es Siossi el que lo hace. Tiene una extraña piedra en la mano y me la ofrece. Es blanquecina, de tortuosa configuración, parece una planta más que una piedra. Según él la encontró en un yacimiento de fósiles, de los muchísimos que se forman en el mar de arena. Yo creo que esto debería estar prohibidísimo, pero ellos dicen que no, que se forman, aparecen y desaparecen yacimientos constantemente.

-----Es un regalo para mí. Regreso con mi piedrita a “mi mundo”.



-----Sexto check point. Más bien rapidito. Continua la brisa. Ra comienza a descender.

-----Otra vez golpecillos tras mi respaldo. ¿Qué te pasa Siossi? ¿me echas de menos? Tiene otro fósil. Este es redondeado, aplastado, hueco, pues parece estar relleno de arena comprimida. Lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido la concha de un erizo de mar aplastada.



-----Al entregármelo, nuestras manos se han encontrado. Como cuando se unen dos polos opuestos, se ha producido un halo de energía. Éste, estimula hasta la última molécula de mi organismo. Empuja mi retina en busca de su mirada. Al encontrarnos se manifiesta el excitante intercambio de sensaciones, que aumenta nutriéndose de las miradas. Tanta energía ha debido darme calambre. Me retiro a observar mi nuevo regalo. En mi retirada encuentro la mirada de Fathi en el retrovisor. Parece que no ha perdido detalle.

-----Séptimo y último control de policía. Hace rato que anocheció. Unos 20 minutos de espera nos separan de Bahariya, cuyo halo luminoso se adivina en lo que parece el horizonte.

-----Primero vamos a la casa familiar de un amigo de Fathi. Les traemos algunos paquetes. Hoy también hace un poco de aire, con lo que decidimos quedarnos en un hotelito, en Bawiti. Para que salga más barato, me proponen una habitación triple. En otras circunstancias seguro que no habría tenido ningún problema en aceptar pero...... Ni de coña, sinceramente, necesito perderos un poco de vista a los dos, necesito mi espacio, me necesito a mi misma.

-----Ansiada ducha para retirar este peeling arenoso que dejará la piel de todo mi cuerpo como la de un bebé. Todavía, a pesar del baño matutino en Abu Suruf, tengo arena por todas partes; el pelo, las orejas, el ombligo, incluso el sujetador, increíble. Lo peor es que creo que esto no va a cambiar mucho, no solo por el día de desierto que me queda, sino porque la mochila está llena de arena y, consecuentemente todo lo que contiene. Manuda panzada a sacudir que me voy a pegar.

-----¡¡Por fin!! ¡¡Podré vestirme de señorita!! Jo, ya pensaba que no lo haría en todo el viaje. Bueno, tampoco es que vayamos a despeinarnos mucho. Sigo con pirata y camiseta, aunque esta véz sin mangas y algo más ajustadita, tampoco mucho. Eso sí, como hace airecillo puedo usar el chal que me regaló Fathi esta mañana y además ¡¡llevo bolsito!!, ji ji, ¡¡nada de mochila!!, jo qué gozada, ya se me estaba olvidando. Y mi pelo limpio y suelto pero, ¡¡si parezco otra!!

-----Estamos cenando en el bar de unos amigos, como siempre lo típico, aunque no lo escribí y ahora no lo recuerdo. Pero mucho, siempre mucho. Durante la cena me llama Mahdy, jo, si ya le dije esta mañana que posiblemente estaría incomunicada. Cuando Fathi me oye, ha querido hablar con él, lo que me ha parecido bien, pensando en que podría calmarse. Pero ¡¡menuda sorpresa!!, no sólo no ha querido hablar con Fathi, sino que encima se ha enfadado, encima que yo solo quería tranquilizarle. Bueno, al final he confirmado que llego el martes a El Cairo y que cuando conozca la hora y el sitio le mandaré un mensaje, todavía quedan 2 días.

-----Después de la cena, un karkadé en una cafetería cercana. Siossi no viene, se ha quedado en el bar con unos amigos. Paseando por el Bawiti nocturno para bajar la cena nos encontramos a un íntimo de Fathi que nos invita a tomar algo. Tiene un hotelito, en el que no había plaza, sino, habríamos dormido aquí. El amigo de Fathi, cuyo nombre soy incapaz de recordar, me pregunta si fumo. Mi respuesta, la habitual, mostrando mi cigarro encendido, le digo que como un carretero (bueno como un conductor de camión, mi inglés, ya se sabe)...... ya, ya sé que está mal. Nos metemos en un cuartito y ¡¡cáspitas!!, ¡¡el siglo 21 ha llegado hasta aquí!! Mis ojos se han abierto como platos al ver el ordenador, y más aún cuando observo que lo utiliza para poner música. Lo primero que pienso: “¿Tienes Internet? y podría conectarme un segundo?” “Por supuesto, el tiempo que quieras”, me dice. ¡¡¡Qúe guai!!, ¡¡un saludito para mi gente!! El único problema es que el teclado es más árabe que ellos. Lógicamente no tiene “ñ”, los acentos y las mayúsculas funcionan diferente, y algunas letras están en otro sitio, pero me dá igual, con la ilusión que me hace, algo entenderán. ( http://www.viajaraegipto.com/modules.php?name=Forums&file=viewtopic&t=2296&start=0&postdays=0&postorder=asc&highlight=bahariya ). No he leído casi nada, pero he saludado, que me apetecía mucho, pues os recuerdo un motón.

-----Cuando me doy la vuelta hacia la mesa para coger mi té... ¡¡Madre mía, pero qué es esto?!?!?! Sobre ella, una montaña de esa simpática señorita, ajada, sequita, que bebe los vientos por ese caballero envainado. Ambos viven, distanciados, un amor aparentemente imposible. Como en la más considerada “Puesta de Largo”, se aproximan, danzan juntos y por fin se funden en esa cama cónica, bajo fina sábana blanca. La llama que se enciende, se reaviva con cada suspiro. Hacen las delicias de la fiesta, perfumando la sala y proporcionando carcajadas de felicidad a diestro y siniestro. Destinados a que su breve encuentro se consuma, como en las más famosas historias de amor. Los restos de lo que sería su cama terminan arrugados en un cenicero. Mueren felices la señorita Marihuana y el caballero Nicotinia Tabacum.

-----Claro, ahora entiendo la pregunta. Si hijo, pero yo solo fumo tabaco. estas cosas solo las he probado en ocasiones muy, pero que muy especiales y, la verdad........... pero qué bien huele.

-----“¿Tienes el cable para pasarme música al MP3?”
-----“Si, tienes espacio libre”
-----“Por supuesto, y si no quitamos las españolas, que las puedo recuperar en casa”...... pero qué bien sigue oliendo.
-----“¿Qué música quieres?”
-----“Lo dejo a tu elección”
-----Han entrado unas cuantas piezas de música árabe, ¡¡qué bien!!, ahora si que iré ambientada.
-----“¿Estás segura que no quieres?”................ummmmmmmm.............. pues no, muy segura no estoy, es que huele tan bien. “Bueno, solo un par de caladas”. Como diría mi abuela, si huele bien mejor sabrá. Jo, qué razón tenía. Esto está buenísimo. Yo fumo porque me gusta, si, me gustaría fumar menos, pero me gusta el tabaco, qué vamos a hacer, para gustos los colores, tiene que haber de todo. Pues esto tiene un sabor infinitamente mejor que el del tabaco. Es como el té, salvando las distancias, me gusta, pero mucho más con hierbabuena, aunque suelo tomarlo solo. Bueno, un par de caladas no creo que me hagan daño, más bien creo que no me harán ni efecto.

-----Con la nueva experiencia y mi MP3 cargado de música árabe regresamos al hotel. Siossi ya está acostado.Nos quedamos en la terraza charlando un ratito sobre la extraña actitud de Siossi y de Mahdy y a dormir.



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